jueves, 8 de junio de 2017

Inflación y Economía Argentina.


La inflación desde hace unos años ha vuelto a ser un problema económico central en Argentina. De hecho, parte no menor de lo que definió las últimas elecciones tuvo que ver con este proceso: por un lado se sostenía; “un poco de inflación no es dramático en tanto que los salarios no pierdan su poder de compra real”. Por otro se indicaba, palabras más palabras menos, lo siguiente; “la inflación es el principal mal a combatir en una economía, puesto que siempre los precios suben más rápido que los salarios –precios por ascensor y salarios por escalera-, perjudicando a los más necesitados. También es nociva para los proyectos de inversión dado que no se puede trazar un futuro previsible para cualquier emprendimiento, puesto que se presentan como opción los incentivos a generar rentabilidad haciendo arbitraje financiero, utilizando la diferencia nominal de variables que se ven exaltadas por la inflación antes de arriesgar todo a un proceso de producción física (con todo lo que implica en términos de lidiar con sindicatos, marcos legales, el fisco y demás)”.

A continuación dejaré someramente descritos algunos aspectos fundamentales de un proceso inflacionario, las causas que pueden originar los primeros movimientos de precios -que se estima pueden ser controladas-, y las consecuencias de depender en demasía de esas causas hasta perder el control y desatar un proceso que se acelerará hasta decantar en lo que se conoce como “hiperinflación”.

Un elemento central de la formación de un precio es la escasez y la utilidad de un producto. Sabemos también que el mercado es el lugar en donde se generan los intercambios, en donde hay quienes ofrecen productos y quienes demandan. Por lo tanto, abundancia de un bien genera efectos; por un lado puede restar utilidad por ser abundante. Esta cualidad de útil deviene por la necesidad de su posesión: un litro de agua en el desierto es escaso y útil en tanto que es abundante e inútil en la ciudad que se desarrolla al lateral de un manantial. ¿Qué sucedería si el cortejante ofrece dos litros de agua mineral como obsequio a su amada en medio de una cena romántica en el último piso de un elegante restaurante de New York en lugar de ofrecerle un collar de diamantes? ¿Y qué cualidad adquiere ese mismo cortejante ofreciendo los mismos bienes a su amada pero en medio del Sahara? ¿Cómo creen que respondería su amada en uno y otro caso? ¿Por qué bien se sorprendería y desearía en cada ejemplo? ¿Cuál sería la voluntad del cortejante respecto de decidir conseguir uno u otro bien en ambos casos y por qué bien decidiría inclinarse para culminar de la mejor manera su cortejo? Hay algo que en economía hace tiempo que ha sido saldado como elemento de observación, y que parece ser una especie de ley natural: no se desea aquello que abunda.

Pensemos ahora que el dinero que utilizamos para nuestros intercambios también es un bien que se ofrece y se demanda en el mercado, aunque hoy quien lo ofrece es un monopolista; el Banco Central que, en cierta medida, depende del Estado. Y es la institución que posee el monopolio legal del curso nominal del dinero que nos sirve de intercambio. Este dinero, cuando hacemos transacciones internacionales, debe cambiarse por dinero de cambio internacional -que es el dólar estadounidense en gran parte del mundo-. Hay que decir que el Banco Central también es quien posee el monopolio sobre la posibilidad de establecer un tipo de cambio determinado para transacciones internacionales (aunque no sea recomendable que lo haga, puede hacerlo, experiencias recientes lo atestiguan).

¿Qué sucede cuando hay abundancia de dinero en el mercado? Dado que una de las funciones del dinero es servir de medio de cambio, éste conforma su carácter de abundancia o escasez comparado con la cantidad de bienes y servicios de los cuales es reflejo. Si hay necesidad de incrementar bienes y servicios y por lo tanto se demanda dinero para hacerlo, es algo diferente en términos de cadena causal al proceso en el cual se impulsa la oferta de dinero desde el Banco Central para que haya más creación de bienes y servicios empujados por la demanda de los mismos. Al haber abundancia de dinero en el corto plazo, lo que más rápido responde en ese lapso es la subida de precios, puesto que incrementar producción lleva más tiempo, no es una reacción instantánea (menos aún si la capacidad instalada de producir está en máximos). De esta manera podemos intuir que la suba de precios no es consecuencia de unos “malos vendedores y empresarios que remarcan” (tal cosa es solo efecto aparente, la apariencia): la suba de precios se presenta porque el valor del dinero comienza a perderse por efecto de su abundancia. Entonces, quienes pretenden entregar ese dinero a cambio de otro bien que desean, deben entregar más de él porque quien lo recibe no lo valoriza tanto por su abundancia y exigirá más y más para compensar. De esta manera, en el proceso generalizado serán más y más personas las que querrán desprenderse de ese dinero abundante, intentando reemplazarlo por dinero escaso (en Argentina el dólar es el eterno retorno a la escasez verde como refugio de valor).

Hay quienes indican que el Estado no debería repetir siempre la receta de generar abundancia de dinero para poner en los bolsillos de los ciudadanos con anterioridad a que éstos realicen una prestación que sea concomitante a ese dinero (planes sin contraprestación), puesto que se empuja a la inflación y la inflación es algo que perjudica a los más necesitados. La cadena de causalidad que arranca como una buena intención terminaría generando el efecto contrario, se sostiene. Otros indican que si no se pone dinero en el bolsillo de los ciudadanos habría otros ciudadanos que verían muy mal su pasar, dado que dependen de la demanda de estos otros (changas, servicios menores barriales, mercados, albañilería y demás), y que la cadena de causalidad, con todo lo que pueda decirse, termina siendo un proceso virtuoso.

Los que abogan por el control de la oferta monetaria indican que una de las principales circunstancias que puede empujar a descalzarla es el déficit fiscal (lo que gasta el sector público respecto de sus ingresos); y que por lo tanto cuando menor sea el déficit menor es la necesidad de emitir dinero o tomar deuda. De ahí que hoy se habla tanto de “achicar el déficit”. Un déficit alto empuja a la emisión desmesurada de dinero y esta emisión desmesurada empuja a la caída de valor del dinero, esto empuja al desprecio por el mismo por parte de los particulares, que pedirán más de él para obtener la misma satisfacción que ayer. Así, como nadie quiere ese dinero, todos ven la posibilidad de desprenderse de él (algo así como la imagen de los tres chiflados quitándose de encima la bomba con la mecha encendida a punto de estallar pasándola de mano en mano antes de que explote). Si se toma deuda también hay un problema, dado que llegado el momento de comenzar a pagar los servicios de la misma (y si ésta es voluminosa) se debe o bien tomas más deuda, emitir o elevar impuestos –o de todo un poco-. Si se elevan impuestos se retrae la inversión y la creación de bienes y servicios, dejando relativamente a la cantidad de dinero en circunstancia de abundancia (siempre que se empuje a la emisión o al empleo público sin contraprestación para paliar la desocupación que la retracción de inversión genera lo que suele denominarse "efecto desplazamiento"). Esto empuja nuevamente al proceso anterior: si se toma más deuda se entra en un espiral que profundiza la dependencia de la confianza sin más, dejando expuesta a la economía a cualquier shock sensorial; un aleteo de una especie de pequeña mariposa financiera puede generar una gran crisis de desocupación y quiebras. Y si se emite dinero en demasía ya vimos lo que sucede.

Todo lo anterior podría no ser crucial en un contexto en el cual la capacidad instalada de producción se encuentre muy por debajo de su límite máximo. De esta manera, se dice, toda emisión de dinero cuya intención es volver a hacer funcionar tal capacidad, no se verá reflejada en incrementos de precios puesto que las respuestas son automáticas. Por lo tanto habría que ver desde donde se parte cuando se "inyecta demanda" por esta vía en una economía. Si se arranca desde una capacidad ociosa importante, el efecto inflacionario será menor (se dice). Desde este lugar podríamos indicar que en Argentina el problema inflacionario crucial, angustiante, no fue tal hasta finales de 2009 (momento en el que se habría llegado al agotamiento de la capacidad instalada acumulada durante la década del 90). La continuidad de inyección de demanda por el lado de la emisión monetaria (profundizada desde 2011) comenzó a acelerar la inflación y empezaron a descalzarse los demás parámetros (para amortiguarla se tocó el tipo de cambio, comenzaron a escasear divisas, y se elevaron los controles de precios). Hoy podríamos indicar que la economía Argentina prácticamente está en estanflación desde 2011 (inflación con estancamiento).

sábado, 25 de marzo de 2017

TU DOLOR YA NO ME DUELE.


TU DOLOR YA NO ME DUELE.

Tu dolor ya no me duele porque al EXIGIRME que lo sienta terminaste por hartarme.

Tu dolor ya no me duele porque el dolor no se IMPONE; duele.

Tu dolor ya no me duele porque vi que tu único OBJETIVO se orientaba a lastimarme.

Tu dolor ya no me duele porque al verte transmitirlo con EUFORIA advertí que ese dolor nunca fue mío.

Tu dolor ya no me duele porque te ENOJABAS cada vez que no sufría como vos me lo exigías.

Tu dolor ya no me duele porque MANDABAS a escupirme cada vez que pensé libre.

Tu dolor ya no me duele porque te vi USARLO para arriarme.

Tu dolor ya no me duele porque ya, NO DUELE. Y te encargaste que así sea.

Tu dolor ya no me duele, tu dolor ya no lo sufro, tu dolor ya no lo pienso. TU DOLOR YA NO LO SIENTO.

Hoy, para mi, tu dolor no es más que un día feriado.


jueves, 16 de marzo de 2017

El triste camino piquetero.


Había una vez dos países con contrastes bien marcados. Uno cuyos escasos recursos no permitían el lujo del descanso y la falta de producción, y otro cuyo sobrante gestaba la falta de preocupación por un faltante; la opulencia que escaseaba en el primero eran los lujos que abundaban en el segundo. El primero se llamaba Japón. Y el segundo Argentina.

Con el tiempo, y casi como empujados por un designio de Heráclito, ambos países se transformaron en su contrario. Dado que los recursos no son lo que nos viene dado sino que se crean en producción, Japón comenzó a superar su estado de escasez para entrar en abundancia -su producción no paraba y crecía de manera sostenida-. Sin embargo Argentina pasó de la bonanza de lo dado a la penuria del faltante debido a sus permanentes frenos a la posibilidad de producir, y fue depositada lentamente en la dependencia de lo dado. El país con recursos escasos se transformó en un lugar de abundancia en tanto que el lugar de abundancia se volvió un país de penuria permanente.

Todo continuó y los ciudadanos del país que pasaron de la escasez a la abundancia no mostraban la jactancia de su condición, puesto que prácticamente no habían advertido su crecimiento al tomarlo como parte de sus obligaciones a partir de la escasez. En tanto en Argentina, y de manera llamativa, los ciudadanos que habían pasado de la abundancia a la escasez se mostraban jactanciosos de su estado; se enorgullecían quienes paraban la producción y sentían culpa quienes querían impulsarla. Y así, allí donde la escasez crecía también lo hacía el orgullo por forjarla. Sentirse "piquetero" -denominación que se le dio a los especialistas en cortar la circulación y la producción- pasó a ser una cuestión nacional y popular, aunque la triste historia de este país encaminado a la miseria aún deparaba un problema adicional.

Llegó un día en el cual "los piqueteros" se quedaron sin sentido; desaparecieron los recursos con los cuales se calmaban -porque ya nadie los producía-, y desaparecieron los lugares donde cortaban para hacerse escuchar mediante el daño -porque ya nadie circulaba-. De esta manera, y en ese contexto, el grito de "piqueteros carajo!" sellaba la foto histórica de una triste imagen en un país miserable: un lugar en el cual sus habitantes confundían el dolor de vientre causado por el hambre con el malestar estomacal posterior a un atracón.

Y así, la jactancia de ese país terminó manifestándose en el "pogo más grande del mundo". Tan inmenso fue su resultado que hasta sorprendió a todo Japón, aquel pequeño país que había pasado de la escasez a la abundancia y que ahora vendía vuelos turísticos para observar, casi como quien visita un zoológico, el espectáculo que brindaban los argentinos; todos juntos y a los saltos empujándose desesperados, compitiendo por tomar los paquetes de arroz y polenta más abundantes que iban cayendo en paracaídas desde los Hércules de la ONU.

Y colorín colorado, este cuento ha terminado.

lunes, 6 de marzo de 2017

La Mentira Política y la Obstinación por la Chapucería.

En las últimas horas comenzó a circular un vídeo de 5 minutos en donde un grupo de artistas y académicos enrolados en el colectivo K -al que llaman "colectivos culturales organizados"-, y dirigidos por el ex Director de la Biblioteca Nacional y líder del grupo "Carta Abierta", Horacio González, intentan recrear lo que sería Argentina desde el 10 de diciembre de 2015 a partir de la gestión de Mauricio Macri. El título de la obra se llama "la Argentina Detenida".

El formato que han elegido para transmitir el mensaje es del tipo "mannequin Challenge", un formato que en los últimos meses se ha convertido en una especie de estrella que se ha viralizado. Entre otras pequeñas sutilezas, a trazo grueso, este formato consiste en congelar una situación y cuyos protagonistas parezcan maniquíes. Las variantes se dan según dirección y mensaje que pretende transmitirse. También la forma de la postura de inmovilidad general. Así, se puede transmitir desde un sufrimiento hasta una alegría y desde la reacción previa ante la proximidad de una tragedia hasta una satisfacción. Una de las ideas es congelar instantes y mostrarlos inamovibles para que el espectador pueda reflexionar sobre los mismos y reflejarse en ellos ante las diferentes situaciones. El vídeo en cuestión lo dirige la esposa del señor Horacio González, la folklorista Liliana Herrero. Voy a dejar algunos comentarios al respecto.

El nombre de esta obra es demasiado predecible, no hay ni la más mínima sutileza o idea para metaforizar el título respecto de la esencia del guion. Muy pobre de pensamiento quien pensó poner como "Argentina Detenida" a un guion en donde todos están congelados y en el cual se pretende transmitir un mensaje de detenimiento; es como explicar un chiste antes de esperar si éste será o no captado.

Luego podemos ver una mujer tirada en el piso envuelta en un cuero de vaca, clara alusión del horror al sector ganadero que esta gente monta. Y no es un horror vegano, sino un horror político. En esta gente, el horror político hacia el sector que los ha alimentado por décadas mediante la creación de recursos con los cuales han realizado "sus artes", es como el título aniñado que pretendieron para esta obra; de mínima estatura y con cierta estupidez. El vegano sería un horror aceptable...

También llama la atención que en estos 5 minutos intentan decirnos que "los logros" de las clases populares que ellos apoyaron quedaron truncos, inamovibles. Como es obvio, en el formato intentan mostrar cierta linealidad de los procesos históricos; avance, freno y retroceso. Pero en ese devenir llama la atención los artefactos que han seleccionado para mostrar la inmovilidad de lo bueno que venía en movimiento hasta que llegó la "bestia negra" del macrismo. Lo que han elegido sorprende por el descalce histórico. Es como una especie de "Jurasic Park" de ciertas formas de producir que habría quedado congelada. Hay obreros en máquinas oxidadas cuya geometría muestra que solo un milagro hizo que aún pudiera subsistir en 2015, es una máquina extinta en la década del 50. También vemos un surtidor de nafta mecánico, otro elemento que ha dejado de existir hace prácticamente 6 décadas. Podemos ver personas (entre las cuales se encuentra la actriz Rita Cortese) envueltas en diarios de papel y facturas de servicios. Rita Cortese habla por un teléfono de línea de marcado mecánico, algo que prácticamente ha desaparecido de la faz de la tierra. Las personas envueltas en diarios nos estarían diciendo algo así como que hemos sido envueltos por el "discurso hegemónico" -otra muy predecible imagen-. Hay un especialista en fotografía con una máquina de la década del 70 y, como no podía ser de otra manera, podemos ver a la infaltable madre de plaza de mayo en posición dramática. El centro de la escena, claro está, es Horacio González leyendo un libro en un sillón, reflexionando...

Todo podría perdonarse si al menos se viera que hay una mínima pizca vintage (está de moda), pero la falta de gusto estético y la inmovilidad de neuronas no logra que lleguen ni a advertir esa pequeña ayuda ante la falta de infraestructura de la cual, se nota, cuentan (ya no está la billetera pública).

Nunca imaginé que el patetismo de un grupo de intelectuales podría cobrar tamaña envergadura. Pretenden denunciar el retroceso supuesto al que llevará una nueva gestión, mostrando supuestos avances amenazados en imágenes de formas de vida en franca extinción o ya extinguidas. Si el título de la obra es de una falta de vuelo llamativa, el guion de la misma es de una falta de lucidez y sofisticación que realmente alarma; ¿esta gente es la que cree que forma parte de una vanguardia artística y desde ese lugar osa ironizar y mofarse de quienes no están alineados en sus pantomimas?

Recomendaría para el próximo vídeo, si es que lo hacen en formato "mannequin challenge", las siguientes imágenes para que intenten congelar: Un grupo de personas amontonadas adentro de un vagón de tren, otro grupo de personas flotando como cadáveres en algo que simule ser una calle inundada. Mujeres con sus rostros desfigurados de horror, congeladas mirando a los ojos a un policía que, con su rostro claramente inerte ante la situación, simula estar comunicando a la mujer que su hijo ha muerto en un intento de robo. También otro grupo de personas gritando congeladas que necesitan luz y gas. No debe faltar una familia en el living de su hogar con caras largas que denotan haber tenido una cena de discusión y, como fondo, una pantalla led (no un TV en blanco y negro) en la que se ve la sigla "Cadena Nacional".

Creo que tendría un poco más de vuelo como denuncia artística ente una injusticia. ¿No les parece?



sábado, 14 de enero de 2017

martes, 27 de diciembre de 2016

Kirchnerismo y Conflictividad.

Al respecto de las supuestas infiltraciones de kirchneristas para fogonear cuanta tensión se presente en la calle u otros lugares clave -como el supuesto empuje y toma que intentaron hacer ayer en la comisaría 38-, dejo una frase dicha en una conferencia llevada adelante por una de las usinas ideológicas kirchneristas más importantes; Carta Abierta. En ella la intelectual (si es que podemos llamarla así), Mariá Pía López dice la siguiente frase: "Yo creo que lo mejor que le puede pasar al kirchnerismo es un crecimiento, no solo de un frente de izquierda, SINO UN CRECIMIENTO DE LA CONFLICTIVIDAD SOCIAL...". La pueden escuchar entre el minuto 44 y el minuto 45.

Todo dicho.


 

lunes, 26 de diciembre de 2016

Ciencias Sociales y Voluntad.

En la entrada anterior se hizo una breve mención a la importancia de la investigación científica en una sociedad pobre, en esta se hace mención al horizonte y perspectiva que poseen algunas líneas de investigación en ciencias sociales que Argentina está financiando.

Mucho se ha hablado en los últimos días sobre el financiamiento posible de investigaciones por las cuales los becarios del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas de Argentina -CONICET-, exigen continuidad. Por un lado, el ciudadano común se expresó en las redes con cuanto elemento tuvo a mano para trazar humoradas sobre lo que consideró, eran particularidades exóticas que se dejaban ver en los títulos de algunas líneas de investigación en Ciencias Sociales y Humanidades, por caso, el análisis de "El Rey León" como un formato de expresión clasista y dominante. Por otro, la parte de la ciudadanía más cercana a la ciencia y con mayor nivel de conocimiento de su funcionamiento, tomando dos caminos; el de aglutinarse en una actitud corporativa, y el de abrir la posibilidad al debate sobre las prioridades del financiamiento científico. En esta última línea parecen estar tanto el actual Ministro de Ciencia y Tecnología, Lino Barañao, como el Presidente del CONICET, Alejandro Ceccatto. De esta manera quedó planteado el escenario; quienes desconociendo el funcionamiento de la ciencia piden cabezas, y quienes conociendo su funcionamiento las protegen. Y dentro de este último grupo, quienes no pretenden un debate en torno a las prioridades del financiamiento científico y quienes se encuentran abiertos a este nuevo objetivo.

Planteado el escenario, me valdré de un ejemplo para mostrar el lugar que cada uno de esos actores ocupa al respecto de la continuidad -o no- de los recursos con los cuales se financian las líneas de investigación criticadas, su fuente, las formas de transferencia, objetivos y resultados.  

A finales de los años 60 y 70 del siglo XX, las líneas de investigación en Ciencias Sociales en América Latina se condecían con el espíritu de época; respondían claramente a la dualidad capitalismo-comunismo. En ese contexto apareció un libro que se llamó "Para Leer al Pato Donald", de Ariel Dorfman y Armand Mattelart. Allí se sostenía que una de las avanzadas del imperialismo capitalista era una especie de domesticación para la dominación con la cual se inculcaban valores, creencias, costumbres y conductas solo posibles para la vida en "formato mercancía". Sostenían que desde Disney -empresa orientada a tal fin mediante el entretenimiento-, se gestaba una especie de educación del inconsciente (por sintetizarlo de alguna manera). Y argumentaban que para alcanzar ese objetivo diseñaban sus tanques comunicacionales maquillándolos con el pueril atractivo que brindaba la mezcla de animales y fantasías. De esta manera, sostenían, se creaba la carnada que atraía a los distraídos niños para, una vez allí, manipular sus cabezas incorporando los valores del mercado, la competencia y el capitalismo.

De esta manera, para estos investigadores, el Pato Donald era una especie de "soldado de Disney" mediante el cual se adoctrinaba a los pequeños sin que sus familias lo perciban; el simpático pato y su familia escondían en cada una de sus expresiones el adoctrinamiento que quedaba sellado a fuego en el inconsciente de los infantes para nunca más salir. Tal línea de investigación continúa percibida como una herramienta válida en no pocas Facultades de Ciencias Sociales locales y latinoamericanas, y en especial en las de Comunicación Social. Y hasta hay quienes afrontando una línea de investigación parados y amparados en este marco teórico -si es que podemos llamarlo así-, consideran que están dando un aporte más a una especie de acervo bíblico para la liberación. Es claro entonces que partiendo desde ese lugar, quienes vienen con esa matriz, con ese paradigma teórico, ven conspiraciones mediáticas y mensajes ocultos tanto en las formas y diseño de las letras de la marca de un inodoro, cuanto que en la manera en que se utiliza el color y eligen personajes para la última animación de Pixar. No es de extrañar entonces que haya gente analizando la película "El Rey León" con el objetivo de interpelar parte de la avanzada estratégica de la "cultura dominante".

Pero dentro de los actores mencionados al inicio de este escrito, están quienes generan los recursos para financiar estas investigaciones, y dada la particularidad de las mismas y los sujetos que son permeables a llevarlas adelante, se presenta una contradicción insoslayable; los recursos se generan dentro de un funcionamiento cuya lógica es puramente mercantil y el argumento mediante el cual se insta a la sociedad a entregarlos, descansa en una lógica estrictamente anti mercantil. Estas investigaciones -y sus investigadores claro está-, se financian con los recursos gestados por esa "cultura de clase" que, digámoslo claramente, estos científicos detestan. Un financiamiento en cuya mayor parte es utilizado para adquirir prestigio mediante el reconocimiento de pares, ante una ciudadanía que no les agrada. Una ciudadanía a la que observan en su promedio con menosprecio intelectual, menoscabándola cada vez que ésta se expresa contraria a sus posturas ideológicas -como ha sucedido en los últimos días ante las exóticas y en algunos casos esquizofrénicas líneas de investigaciones del CONICET-.  

Asistimos de esta manera a un contrapunto en donde la deshonestidad y la falta de respeto parecen ser definitorios a la hora de afrontar la solución al problema que se ha abierto. Hay personas que teniendo el poder del conocimiento para traducir, convencer y desplazar voluntades, lo utiliza para menoscabar la posición social de esa fuente de recursos con los cuales se ganan su prestigio, olvidando los objetivos por los cuales esos recursos les son entregados. Los actores que estando dentro del ámbito científico y abiertos a dar este debate, entiendo que pueden conducirnos al principio del camino hacia una solución justa. Y hay que guardar cierto optimismo con las declaraciones de dos de los máximos responsables de los organismos de Ciencia y Tecnología de Argentina como lo son Lino Barañao y Alejandro Ceccatto.

sábado, 24 de diciembre de 2016

La Importancia de la Ciencia en una Sociedad Pobre.


En algún momento de nuestras vidas hemos asistido a alguna expresión de opulencia material que en paralelo parece mostrarse descalzada de quien la porta. Voy a poner un ejemplo para poder encaminar el punto que intento mostrar.

Supongamos un muchacho de 40 años que tiene una camioneta de 200 mil dólares y vive con los padres para poder mantenerla. Sin desprenderse del costo de su vida, como afrontar un alquiler, su alimentación y el pago de los servicios que utiliza, no alcanzaría su ingreso para poder sobrellevar el mantenimiento de su opulento vehículo, por lo que sus padres serían el verdadero sostén del mismo. Tal satisfacción también es, en parte, desaprovechada -o no maximizada-, puesto que la camioneta jamás pisará un médano o realizará una larga travesía de montaña debido al mencionado motivo de escasez de recursos de su poseedor; solo porta esa opulencia para mostrarse de tanto en tanto y satisfacer su ilusión de posesión. No más que eso.

Bien, con las sociedades suele pasar algo parecido. Hay lujos que se descalzan de perspectiva. Por ejemplo, una sociedad que ya ha superado la barrera de las necesidades básicas de toda su población, puede darse el lujo de destinar recursos para investigar, digamos, cosas del tipo; "cual fue el efecto de los calzoncillos largos en el pensamiento de tal o cual prócer". Pero rara vez encontramos una sociedad que teniendo gran parte de su población inmersa en la necesidad urgente, destine sus recursos a investigar, por caso; "el concepto de necesidad como elemento distorsivo y de ruptura, inmerso en la puja de poder interburgués". La sociedad que se dedica a eso en medio del torbellino que genera la necesidad urgente de gran parte de sus miembros, es una sociedad estupidizada, desidiosa, inconsciente.

Una sociedad que teniendo la mitad de su población cercana a la línea de pobreza y dedica más de la mitad de sus esfuerzos en investigación a objetivos como los mencionados, es como el muchacho que posee una camioneta de 200 mil dólares y vive con sus padres para poder mantenerla. Hay un descalce de opulencia crudamente expuesto, agudo. No hace falta mucho para poder verlo. Solo se necesita ser un poco -solo un poco-, honesto para con la verdad y para con uno mismo.

Hay lujos que devienen cuando ya se ha superado el umbral de la necesidad inmediata. Que Cambridge se dedique a investigar la decadencia de los héroes durante el siglo XX mirando a Maradona hacer jueguito con una pelota de tenis, no habilita a que nosotros debamos dedicar nuestros esfuerzos en investigación científica a cosas como; "análisis del discurso de las tribunas de fútbol como elemento de ruptura con el simbolismo burgués heredado".

Argentina debería profundizar esfuerzos en investigación, claro que si. Pero orientados al análisis urbano para brindar soluciones concretas a los barrios marginales -y marginados- y las villas. A la Ciencia y la Tecnología aplicadas para mejorar la productividad de la industria alimenticia, a la creación de más y mejores empresas y competencias con vinculación directa al mercado de producción. Al análisis económico profundo orientado a la apertura e inserción Argentina en el contexto del siglo XXI. A la nanotecnología, la botecnología, la automatización y el control, big data, robotización, bioquímica y otras tantas pero tantas líneas de investigación que muchas veces se ven tapadas por investigaciones del tipo mencionado. Son prioridades y necesidades.

Para finalizar vale aclarar que esta no es una postura corporativa, es el intento de brindar una postura honesta que pretende pensar la orientación de nuestras políticas científicas intentando correr el velo corporativo lo máximo posible. La necesidad de dar esta discusión en términos responsables y no corporativos, así lo requiere. 



domingo, 20 de noviembre de 2016

Contraindicaciones Intelectuales.


En parte de una entrevista a Martín Caparros en La Nación TV, se le pregunta sobre su contrapunto con el actual gobierno sobre el slogan “pobreza cero”, debido al cual hubo tensiones y declaraciones cruzadas entre él y gente del Gabinete de Mauricio Macri. Coincido con Caparrós que el slogan es infantil y mentiroso, y que podría haber sido reemplazado por algo con mayor veracidad potencial.

Pero lo que me llamó la atención es su argumentación para justificar su posición desde la praxis de economía política y cargar contra el objetivo “pobreza cero". Es llamativo el grado de desconocimiento económico del intelectual -o en su defecto de sagacidad ideológica, no tengo claro cuál de los dos factores lo empujaron a un yerro tan brutal-. Su argumento sostiene lo siguiente.

“Pobreza cero” es falso -nos dice Caparros-, porque hasta Noruega, Alemania o Liechtenstein no tienen ese nivel de asepsia en sus indicadores, y aquí viene lo sorprendente. Para este intelectual, la única forma de llegar a “pobreza cero”, se puede dar –y cito textualmente-: “cambiando radicalmente el sistema de propiedad, algo que obviamente no solo Macri, sino ninguno de los que están con mínimas posibilidades de gobernar van a hacer”. Y continúa Caparros; “…la única manera de llegar a pobreza cero sería redistribuir equitativamente la riqueza de la que disponemos, a todo el mundo. Y no hay aquí voluntad de hacer eso”. El periodista interrumpe diciendo que no habría riqueza para distribuir a todo el mundo, pero Caparrós continúa: “si…si…, hay riqueza para redistribuir a todo el mundo. Lo que no hay es algún proyecto socialista que se plantee redistribuir todo lo que hay así no hay ningún pobre”.

Lo que Caparros cree que sería el camino para llegar a "pobreza cero", es precisamente el camino para llegar a pobreza 100%.

Si por caso se hiciera lo que indica la recomendación de Caparrós, al otro día seríamos todos pobres, no todos iguales o ricos, dado que quedaríamos todos poco más que con lo puesto y sin poder producir absolutamente nada para mañana (nada que vaya un poco más allá de la subsistencia más rudimentaria ligada al estómago). Caparrós olvida que ya hubo un estado de condición humana como la que él anhela, y se dio hace casi 2 millones de años, momento en el cual el planeta entero estuvo a disposición de todos en igualdad de condiciones; la distribución igualitaria de la riqueza era la condición sine qua non que permitió al homo erectus.

Cuidado con este tipo de intelectuales, son como los medicamentos complejos, solo se deben consumir bajo receta; las contraindicaciones suelen ser bastante peores que el malestar que prometen curar…

miércoles, 9 de noviembre de 2016

HA GANADO DONALD TRUMP.


Ha ganado Donald Trump, y con el solo hecho de haber ganado ya ha pateado el tablero del statu quo establecido (por más que de aquí en adelante modere su posición respecto a la campaña, cosa que pareció dejarse entrever en sus primeras palabras luego del triunfo).

Los medios de comunicación representan la prueba concreta que nos indica que el tablero ha sido pateado. Y también es prueba la postura de una porción no menor de la ciudadanía del mundo; todos ellos están horrorizados. Donald Trump representa, efectivamente, todo lo que esa porción no quiere, pero a la vez representa una alternativa válida para otra porción no menor -aunque silenciada- que en el ostracismo sollozaba por la esperanza perdida.

En el juego democrático, antes que ninguna otra cosa, hay que respetar a quienes toman su chance -dentro de las reglas de juego- por volver a tener esperanzas por más que éstas se contrapongan con nuestros anhelos. ¿Aquellas esperanzas parecen ser una afrenta a nuestros intereses? Probablemente lo sean, pero también los intereses de las personas que hasta aquí han gobernado aquel país (especialmente en la última década), han sido la desesperanza de muchos ciudadanos del mundo, los cuales ya han sufrido muertes y genocidios a manos de esas administraciones; un verdadero horror que no fue acompañado por el horror mediático con el cual se ha presionado sobre la supuesta amenaza Trump.

Trump ha pateado el tablero porque ha destapado la hipocresía de una forma de hacer política, la que se hace cimentada en la centralidad de una casta político-intelectual que se mostró esquiva a los intereses ciudadanos. Y que no dudó, cuando tuvo que hacerlo, en aplicar mano de hierro para lograr sus objetivos; ¿cuál es la diferencia con Donald Trump?

La diferencia pasa por lo explícito en los mensajes a la ciudadanía, y la hipocresía con la cual manejaron en los medios la realidad, lo concreto y los anhelos de todos. Ya todo el mundo sabe, en principio, por donde vienen los caballos de Donald Trump, antes nadie sabía por donde vendrían los de Obama. Y tanto esfuerzo se hizo en la desfiguración de la realidad, que todos se han preocupado más por un muro que probablemente nunca se construya, mientras que olvidaron el medio millón de muertos en Siria gracias a la administración Obama (para algunos de manera directa, para otros indirecta), y de los cientos de miles de muertes en Medio Oriente a consecuencia de la misma administración. Los medios de comunicación internacional son arte y parte del statu quo que Donald Trump ha golpeado con su triunfo, no olvidemos que han sido éstos quienes elevaron el horror al infinito en las últimas horas. Y han mostrado que son los primeros portadores de aquello de lo cual acusan al Presidente electo en el día de ayer; discriminación a lo diferente, estigmatización y menosprecio al otro. Claro, no en términos de color o nacionalidad, sino en términos ideológicos: al electorado de Donald Trump le han dicho de todo, los han maltratado prácticamente como nunca lo han hecho con un electorado en la historia de ese país. Fueron discriminados de una manera brutal, y a la vista de todos. Y nadie dijo nada.

Un observador desprevenido y desprovisto de cierta mirada o lectura geopolítica, leyendo e informándose mediante los medios tradicionales, no hubiera dudado en sostener que el de Trump se trata de un movimiento que representa la peor basura de la humanidad. Sin embargo, ese mismo lector u oyente no tuvo la alternativa -no encontró esa sugerencia en las lecturas y análisis- de pensar en la posibilidad, o imaginar siquiera, cómo ha sido la vida, las circunstancias y el devenir de esos millones de personas que votaron por el ofrecimiento de Trump. Son ciudadanos como cualquiera de nosotros, con sufrimientos, ocupaciones, perspectivas, anhelos, felicidades y frustraciones.

Donald Trump con su triunfo nos ha puesto en la cara la noticia que indica que el pensamiento único tan temido, se terminó. Comenzó a irse con el Brexit en Europa, y finalmente fugó al horizonte con el resultado del día de ayer. Las reacciones y posturas ante los hechos (ante la partida), han dejado claramente expuesto que ese pensamiento único no era monopolio de Donald Trump, sino de quienes han elevado su horror al infinito al no poder aceptar el resultado.

Ganó un Republicano en Estado Unidos, de nombre Donald Trump, porta opulencia, muestra torres gigantescas con su nombre, posee una estética no prevista para este momento por el poder político acostumbrado y tiene intenciones que se han apartado de la media de la hipócrita corrección con la cual se nos venía amansando y domando. Todo lo demás....

Todo lo demás son solo especulaciones.



domingo, 23 de octubre de 2016

Élites Argentinas.


Se cuenta que la frase "tirar manteca al techo" se gestó en la década del 20 del siglo pasado, y que desde ella podría verse la superficialidad con la que nuestras familias adineradas tomaban la bonanza económica de aquel entonces. Resulta ser que estas familias viajaban seguido a París y eran grandes clientes de la noche y sus varietés. Los jóvenes de esas familias -los llamados "niños bien"-, parece ser que tenían un divertimento; cuando estaban en el cabaret tiraban panes de manteca al techo utilizando los cuchillos para impulsarlos. El ganador era quien lograba pegar más panes en el techo o en su defecto aquél cuyo pan lograba más tiempo quedar pegado del techo, sin caer...

Bueno es recordar que en la Europa de aquel entonces la manteca era un artículo caro, y esta gente alardeaba de esa manera precisamente por ese hecho; pavonearse opulentos era la consigna. En ese sentido parece ser que una de las estrellas de ese irresponsable y pueril jugueteo de abundancia fue Martín de Alzaga Unzué, según los registros este personaje tiraba manteca al techo induciendo a la competencia a pegarle a los senos de la imagen de una mujer pintada en el techo del lugar. Tanto una como otra versión, con independencia de verdad de una por sobre otra, el hecho nos muestra tempranamente la categoría económica, moral, estratégica y social de nuestras "élites", más cercanas a parásitos improductivos que chupan nutrientes de la tierra, que a personas de empresa que crean riqueza de la nada.

Lamentablemente todo parece indicar que aún hoy continuamos en el mismo sendero...

Ahora ha tomado la posta un tal Matias Garfunkel, quien aprovechando las circunstancias de su condición de heredero y apropiándose cómodamente de un mercado cerrado a su medida por los burócratas que conviven de larga data con las necesidades y antojos familiares, también ha recreado esa berreta adicción de jugar al opulento transnacionalizado; el tiro de manteca al techo como divertimento de ayer, dejó paso al tiro de plomo a animales exóticos como pasatiempo de hoy. Y es interesante lo que nos deja ver el formato de este nuevo entretenimiento del actual "niño bien". De la misma manera que acumuló su riqueza cazando clientes a distancia y sin riesgo o esfuerzo alguno por innovar e invertir -utilizando las leyes como un arma de fuego para evitar competir y así cazarnos cautivos y sin alternativas-, desarrolla su juego cazando animales sin riesgo alguno mientras fuma habanos cubanos disfrazado del Ché...

Por cierto, lo olvidaba, este muchacho también succionó en los últimos años pauta oficial mediante lo que se conoció como "el Grupo 23" -tu dinero y el mío-. Multimedios que no consumía nadie pero que abultó sobremanera sus bolsillos gracias a chuparle las medias al poder de turno. Sí, con estas élites "empresarias" Argentina se encamina al futuro...

Espero que nunca estas tierras fértiles de las pampas húmedas dejen de serlo, y que el campo no pare. Porque de tener que depender de estos personajes y su creatividad, de seguro terminaríamos corriendo atrás de los cajones que irían tirando en paracaídas los Hércules de la ONU para proveernos algo de dignidad con algunas porciones de polenta, arroz y medicinas...




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En la imagen podemos observar a Andrew Carnegie en la parte inferior, "Macoco" de Álzaga Unzué y sus amigos en el borde superior izquierdo y Matías Garfunkel en las restantes dos fotos.

domingo, 11 de septiembre de 2016

¿Rebeldía, compromiso social o imbecilidad manifiesta?

El set de características distintivas de las izquierdas locales posee algunos de los siguientes atributos; son esquizofrénicas, díscolas, combativas eternas y camuflan el resultado siempre esquivo con el eslogan de ser la "opción revolucionaria". Portan también una característica extraña y que debiera chocar con las ya mencionadas; siendo radicales y extremistas aún no se percataron de lo radical de los extremos.

Supongamos que toda la realidad que nos circunda es como ellos sostienen y que el acontecer cotidiano del mundo es el resultado de una gran conspiración. De esta manera, desde el despertador que me subyuga cada mañana hasta el colchón que me contiene (pasando por el auto que me moviliza, los artefactos con los que me comunico, las opciones que me divierten, la música con la que vuelo, el humor con el que me distraigo y divierto y las formas en que me alimento, entre otras tantas cosas), serían inventos pergeñados por alguna mente -o grupo de mentes- que lo controlan todo y programaron hasta el más mínimo detalle el acontecer de cada uno de nosotros. Si esto fuera realmente así, sería vertiginoso captarlo en su completa dimensión y solo quedaría una opción ante esa terrible cachetada: rendirnos. Puesto que solo una increíble superioridad podría hacer tamaño trabajo.

Ahora bien, supongamos que toda la realidad que nos circunda no es como ellos sostienen y que el acontecer cotidiano del mundo es la emanación de la espontaneidad y resultado de la concatenación de lo imprevisto, sin más. Que todo lo que pasa es programación del acontecer mismo. Que todo lo que sucede es el resultado de todo ser así. Si esto fuera realmente así, sería vertiginoso captarlo en su completa dimensión y solo quedaría una opción ante esa terrible cachetada: rendirnos. Puesto que solo una increíble superioridad podría hacer tamaño trabajo.

Entonces, ya expuestos esos dos extremos, me atrevo a concluir en una pequeña recomendación para la muchachada de izquierda. Y es la siguiente.

Continuar gastando el tiempo buscando ese culpable oculto de la "gran conspiración" a favor de los malos subyugadores y en desmedro de los buenos subyugados, cuanto que también gastarlo queriendo cambiar ese maldito destino que siempre se empecina en inclinar la balanza hacia el peso de los malos menospreciando la debilidad de los buenos; es una idiotez de adolescente o un empecinamiento de viejo chúcaro. Pero en ambas manifestaciones no es más que una imbecilidad. Aunque pueda revestirse de rebeldía en un momento de la vida o de compromiso social en otro, finalmente no escapa de una clara imbecilidad (dada la persistencia en la persecución ante lo claramente esquivo del objetivo). Más claro aún.

La consciencia de un izquierdista en estos términos, es como la de un galgo corriendo atrás de una liebre de fantasía que se mueve conectada a una cadena que la acelera o ralentiza conforme la voluntad de correr o descansar del can.

jueves, 8 de septiembre de 2016

Mi colega keynesiano

Venía hace unos minutos en la autopista con un colega, todo parecía una alfombra, el tramo que recorríamos estaba completamente nuevo. Sin embargo, de manera imprevista nos topamos con una mancha irregular que cruzaba los tres carriles. Al advertir rápidamente que se trataba de las consecuencias de la temperatura del fuego de un piquete, comencé a quejarme; "no puede ser, hace menos de un año que esto es nuevo y ya lo han destruido, ese asfalto quemado con un par de lluvias comenzará a agujerearse y deberán ponerle parches. Y ya no será lo mismo. No puede ser que lo que debería costar 2, termina costando 20."

La respuesta de mi colega fue la siguiente: "yo no lo veo así, si los autos se averían más rápido pasando por aquí, deberán ir al mecánico o hacer alineación y balanceo más seguido, también podría suceder que sus dueños se vean empujados a cambiarlos más rápido. Y la necesidad de poner parches hará que haya más movimiento de la inversión pública y privada, porque se necesita trabajo para mantenerlo. Al final el piquete no es tan dramático como vos lo ves, porque termina empujando demanda".

No quise contestarle indicando que se olvida de la otra mitad del proceso, por caso, todo lo que se perdió en productividad de miles de autos y personas estancados y sin desplazamiento por horas debido al piquete, y todo lo que podría generarse en otros sectores si los recursos de mantenimiento de esa anomalía se destinaran a otras áreas -con incentivos reales y no inducidos por la acción de un corte-. Aunque rápidamente advertí que sería entrar en un intercambio estéril. Recordé que hace unos meses mi amigo había indicado lo siguiente -citando a Paul Krugman y montado en el mismo ángulo de razonamiento con el que lo hacía sobre las consecuencias del piquete-; "Al fin de cuentas no sería malo una invasión alienígena. Es más, creo que sería beneficiosa porque pondría a funcionar la industria como una locomotora dada la necesidad de producir armamentos". Recordé eso y no quise contestar. Mi colega es incorregible.

Mi colega es keynesiano...



sábado, 3 de septiembre de 2016

El Delincuente en Argentina.


Cuando un delincuente comete un delito violento llegando a terminar con la vida de su víctima, los mecanismos institucionales que nuestra sociedad posee para poner justicia se encuentran lejos de las esperanzas de la sociedad civil por lograrla. Uno de los escollos se manifiesta en la imposibilidad que tenemos cuando intentamos establecer la línea que delimita víctima de victimario. Los protocolos penales y judiciales con los que desarrollamos dictamen y sentencia parecen también portar esa característica.

Las instituciones abocadas a garantizar nuestra seguridad, enmarcar la legalidad y desarrollar la legitimidad de nuestras conductas, parecen alterarse al momento de dictaminar los premios y castigos mediante los cuales evaluamos nuestras expectativas de vida. En lo penal, la subversión de sentidos parece manifestarse en las categorías con las cuales se identifica -y separa-, culpables de inocentes. El delincuente que comete un delito se lo presenta como la víctima que debió transgredir para sobrevivir, en tanto que la víctima es presentada como una portadora de opulencia que deberá responsabilizarse por el costo de su condición. En muchos sentidos es similar a acusar a una mujer como la responsable de haber causado su violación por mostrarse con una vestimenta demasiado sugestiva.

La interpretación institucional que busca esclarecer un delito no ve como responsable de sus actos al sujeto que lo comete, sino como alguien que no tiene la chance de conocer los beneficios de la responsabilidad puesto que fue expulsado de ese mundo por falta de oportunidades. Y, por lo tanto, tampoco responsable de esa ingrata e indeseable acción que los responsables interpretamos como un delito.

Esta particular forma de ver los hechos observa a la acción delictiva como una manifestación inevitable, cuya prepotencia expresa la última alternativa que tiene a mano una persona para reclamar pertenencia a un sistema que la oprime excluyéndola. Así, los victimarios se presentan como las víctimas de una perversión formal (de ahí la culpa legal con la cual se los exculpa). Y las víctimas se presentan como inconscientes con privilegios que esa perversidad ha gestado. Desde ese lugar todo pedido formal de justicia sobre un hecho delictivo es recibido con desdén, puesto que no hay buena predisposición a tener que aceptar un reclamo gestado en el nivel de lo aparente (el desprecio por el sentido común). Luego, quienes tienen el deber de proteger la integridad de la ciudadanía para garantizar su vida en libertad -la justicia y su andamiaje-, cambian el orden de prioridad confundiendo lo esencial de lo aparente; olvidan la meta de la justicia para ir al abrazo de un anhelo.

Una persona que muere protegiendo a su familia, sus pertenencias o por no disponer de las abundancias suficientes para satisfacer el hambre del depredador, será una víctima solo en la formalidad, en los papeles. Establecido ese protocolo comienza el funcionamiento del mecanismo intelectual que erosiona el sentido original del hecho mediante divulgación, traducción y desplazamiento. Esta fase ideológica del proceso desfigura a la víctima original señalándola como un eslabón que ayuda a transmitir la fuerza y el funcionamiento de un sistema opresor y excluyente; el capitalismo salvaje. De esta manera, la "persona eslabón” será señalada como parte de la transmisión de fuerza que echó al excluido del sistema, merecedora de las peripecias a las que el retorno violento del expulsado la expondrá.

Desde esta particular mirada estaríamos asistiendo a un legítimo reclamo que el vulgar ciudadano no alcanza a percibir en su verdadera dimensión. Para esta inefable interpretación de los hechos, de alguna manera todos seríamos culpables por no haber correspondido los deseos de ese delito -que sería un pedido de ayuda-. Con este particular giro conceptual se cierra el argumento que, en el terreno de la realidad, ha empujado a la ciudadanía a encerrarse entre rejas domiciliarias y a los delincuentes a pasear libremente por las calles.

El establecimiento de una moral anti material es parte del otro anclaje desde el cual se construye la demonización del ciudadano que posee las características descritas. En nuestro medio parece interpretarse como portador de una vida chata a quien la desarrolla sobre la base de la búsqueda de un buen pasar económico. Desde ese lugar suele traducirse lo siguiente; a más reclamo ciudadano por paz y tranquilidad como atributos para mejorar la condición mercantil, tanto más vulgarmente chata será la condición de esa ciudadanía. Desembocando la interpretación en el mismo lugar que se ha indicado en los párrafos anteriores; la chatura materialista de alguna manera debe tener un precio que puede ser amargo en un mundo de diferencias y expulsión. Y la muerte puede ser un precio justo por buscar el sentido de la vida en la posesión de chatarra sin sentido. De esta manera el violento final de un ciudadano con esa trivial forma de vida, pasa a ser la sutil titulación honorífica del asesino que la ejecuta para robar sus pertenencias.

Finalmente y luego de lo escrito va mi recomendación para quien hasta aquí ha leído, es un aporte para prepararnos ante el imprevisto de recibir un tiro en la cabeza por intentar evitar un robo o un daño a un ser querido. Mi aporte no da ideas para la defensa -esa posibilidad se nos ha vedado-, sino para presentarnos ante la sociedad con algo de dignidad. O sea, como cadáveres buenos.

Hagamos un escrito para con nuestros deudos indicando que las víctimas del lamentable suceso en el que perdimos la vida no fuimos nosotros, sino quien nos ejecutó. Una pobre persona que al solicitar algo de inclusión y dignidad no tuvo otra opción más que gatillar su 9 en nuestra cabeza.



jueves, 11 de agosto de 2016

Eppur non sono 30.000

Hace 383 años Galileo Galilei compareció ante la santa inquisición para dar cuenta de un libro que había publicado un año atrás, y en el cual confirmaba algo anteriormente barruntado por Nicolás Copérnico. A saber -y de manera muy sintética-; que la tierra gira alrededor del sol y no que el sol gira con la tierra como centro fijo. Una de las conclusiones más importantes que se derivaba del resultado de tal juicio, era la condición de movilidad de nuestro planeta como nuevo punto de partida para la comprensión del todo. De ahí la famosa frase qué -supuestamente-, Galileo habría susurrado saliendo del juicio en el que fue obligado a rectificarse so pena de hoguera; "eppur si muove" (y sin embargo se mueve). Y 80 años después se confirmaría que nuestra tierra; "sin embargo se mueve".

Bueno, en el día de ayer el Presidente Mauricio Macri ha sostenido, en una entrevista para un medio extranjero, que no sabemos cabalmente cuál es el número de desaparecidos, puesto que los registros no se corresponden con los relatos. Y parece ser que la diferencia es tan amplia entre lo registrado y lo relatado, que no existe la posibilidad de un margen de error mínimo que pueda reconciliar con la verdad a las diferentes posturas. Por un lado parece haber una conclusión de facto sobre el número, y por el otro parece haber un intento de aproximación a la verdad. En ese sentido el Presidente argentino ha dado la respuesta adecuada en torno a ella y, ante esto, una de las voces más representativas respecto de la posición fáctica de un número arbitrariamente instaurado, respondió al Presidente con indignación; "Macri tiene la OBLIGACIÓN de saber que son 30.000".

Es claro que no se pretende comparar el paso de gigante para con el conocimiento que nos legó Galileo con sus especulaciones, respecto al pequeño paso hacia el camino de la verdad que estaría dando el presidente argentino con sus dudas. Sin embargo, podríamos poner en un lugar comparable la reacción generada por ambos. La inamovible postura de la Santa Inquisición ante la especulación galileana de ayer, parece cobrar vida en la rígida respuesta de Estela de Carlotto de hoy. La representante de Abuelas monta una indignada y fáctica conclusión de una verdad desde la cual se para, y hace parar en ese lugar a quienes se horrorizaron con las declaraciones del Presidente argentino. De esta manera, durante las últimas horas parece haber comenzado una especie de "juicio popular" con el que SE EXIGE la rectificación del presidente argentino (seguramente vendrán movilizaciones, estado de alerta y diferentes montajes artísticos alegóricos a tal indignación y exigencia). Es probable que en los próximos tiempos el Presidente Argentino, efectivamente, deba rectificarse. Aunque también es probable que luego de hacerlo susurre ante sus seres queridos; "y sin embargo, no son 30.000" -eppur non sono 30.000-.



jueves, 4 de agosto de 2016

El burócrata argentino venido a menos.

En la presente entrada podrán ver, contenido en los 5 minutos de vídeo que comparto, a uno de los burócratas del kirchnerismo más pintoresco y representativo -aunque no menos bruto y peligroso-; Guillermo Moreno.

Una de las principales características de este señor ha sido el maltrato y el intercambio bajo amenaza en cada negociación que afrontó. Hay personas que han indicado que realizó entrevistas (estando en la función pública), con un arma arriba de su escritorio. Luego de su paso por la Secretaría de Comercio, las cuentas públicas correspondientes a su gestión no solo indican que el desastre fue la regla y no la excepción, sino que con él se llevaron los controles a un límite tal que se gestó una especie de sub-mercado de compra-venta de facturas de exportaciones para poder equilibrar una de las exigencias de importación, que consistía en una operatoria de exportación que debía cubrir la cantidad de divisas que se requerían para la importación.

Este gargantuesco y delincuencial burócrata se mantuvo por muchos años en la función pública con la anuencia de la política y la justicia, pero también de la ciudadanía, cómplice en parte de su desbocada conducta (suelo pensar que lamentablemente el ciudadano promedio argentino prefiere ser domado por un látigo autoritario antes de optar por un gobierno que no se entrometa en su vida, garantizando igualdad ante la ley, paz y libertad). 

Guillermo Moreno representa al pie de la letra el nacionalismo vulgar argentino. Ese que ha construido el folclore de ocasión y que tan bien representa este pequeño burócrata con aires de halcón. Un nacionalismo que siempre comienza con alegorías a gigantescas ambiciones, para terminar reptando en un conformismo que suele verse en una despintada bandera del Reino Unido que flamea descolorida en alguna tribuna de un campo de juego argentino, confeccionada en mediocre tela nacional y mostrando en barato aerosol la típica arenga del peleador frustrado; "piratas go home". Ese es el destino máximo al cual pueden guiar a nuestro pueblo este tipo de personajes con sus arrogancias mayores muy menores.

Dicho esto; ¿podemos creer que es el gobierno de Mauricio Macri el culpable de todo lo que nos está pasando hoy con el sistema de precios?

Es claro que la actual administración puede estar tomando decisiones incorrectas, claro que si. Pero no debemos olvidar que tales desaciertos aparecen en un contexto circunstancial bajo el cual, inevitablemente, hay empuje a errores forzados. Y estos errores en la actual administración descansan, en gran parte, en el intento por reacomodar las circunstancias e incentivos que el personaje que muestra el vídeo construyó sobre el sistema de precios; en esos 5 minutos podremos observar donde se encuentra el origen de la actual coyuntura argentina.

Por cierto, toda mi solidaridad con Martín Tetaz, economista argentino que intentando un intercambio analítico sobre datos sensibles de la administración económica y la gestión pública, tuvo que conformarse con ser víctima respetuosa de una nueva histeria de Guillermo Moreno -al igual que las conductoras del programa-. 

Con ustedes, el burócrata de vuelo bajo que intenta desplegar sus quebradas alas montando una actuación de ofendido para no contestar algo qué -lo sabe-, no puede, camuflando con enojo su falta de respuesta para no quedar expuesto.


sábado, 16 de julio de 2016

Brexit The Movie

La distancia entre un ciudadano común del Reino Unido y los burócratas de Bruselas, entre un problema local y la solución pensada a miles de kilómetros, entre un rol institucional claro y una maraña de dictámenes oscuros e incomprensibles. El agotamiento al que empuja tener que entregar cada vez más y más para recibir menos y menos. Y el costo de oportunidad creciente que implica seguir perteneciendo a un club que ya no tiene nada que ganar, y que por tal motivo ha olvidado la competencia.

Estos son algunos de los puntos que podremos encontrar en la película sobre lo que se dio en llamar "Brexit". Una hora de información clara y precisa que no ha sido muy difundida por nuestro medio.


domingo, 26 de junio de 2016

El Reino Unido se Desprende de la Comunidad Europea.

Parece ser que los que votaron por la continuidad de la permanencia del Reino Unido en la Comunidad Europea, y que perdieron por un margen relativamente escaso, han comenzado a juntar firmas para que la elección se vuelva a realizar. En el argumento para hacerlo no sostienen que su intención se trate de poner claridad a un fraude ni nada por el estilo. El argumento solo se sostiene por dos pilares esenciales. Por un lado indican que el resultado no es el correcto –llamativo argumento por cierto puesto que la postura demuestra que para ellos de antemano habría uno y solo un resultado posible y el referéndum es solo una escenografía de tal cosa-, y por otro lado sostienen que las diferencias proporcionales acentuadas entre las diferentes estructuras de los votantes, promovería una especie de injusticia para con ellos mismos. Este último argumento también es llamativo de cara a la aceptación de un escrutinio general como vehículo para la toma de decisiones de tal envergadura para una sociedad. Intentaré dar mi punto de vista ante estos dos argumentos.

Respecto al primer argumento resulta llamativo observar personas que creen consistente y válido aglutinar un volumen de firmas importante para realizar un nuevo referéndum, si no hay denuncia alguna de fraude o sospechas firmes sobre la manipulación del resultado del proceso. Pero vayamos a un ejemplo para mostrar lo inconsistente de tal postura. 

Imaginemos que logren juntar 5 millones de firmas para volver a hacer el referéndum de marras, bien. Ahora hagamos el siguiente ejercicio y luego comparemos el mismo con el caso que estamos analizando. Supongamos que grupo de 30 millones de personas se ve empujado a tener que decidir por A o por B, y el resultado final da un triunfo a A por sobre B de 16 millones a 14. Ha ganado A. NO HAY ATENUANTES. Y no los hay siempre que no haya una denuncia de fraude. Ahora, supongamos que los 14 millones que optaron por B, no conformes con el resultado comienzan a juntar firmas, podrían llegar a juntar 14 millones de firmas ¿esto invalidaría el resultado del referéndum si el mismo no fue fraudulento? Definitivamente no. Es más, quienes optaron por B, y perdieron, podrían llegar a conseguir hasta 30 millones de firmas para volver a pedir por un nuevo referéndum si es que apelan correctamente a la conmiseración de los 16 millones de votantes que ganaron al hacerlo por A -los cuales en una especie de obra de bien mirando el desasosiego de los perdedores podrían otorgar la firma solicitada solo para congraciarse con el pesar del derrotado-. Aun así y consiguiendo correspondientemente el número total de firmantes en el número total de votantes, el resultado original continúa siendo legítimo y las firmas no son argumento suficiente para volver a realizar el referéndum. Puesto que no hay denuncia de irregularidad. 

Ahora vayamos al otro argumento, el generacional. Se dice que hay una amplia mayoría de votantes jóvenes -del grupo etario que va de 18 a 24 años- que votó mayoritariamente por la permanencia en la Unión Europea. Se sostiene que este grupo al tener una expectativa de vida de 90 años, cargará toda su vida con una decisión contraria a la que ellos tomaron puesto que la diferencia que torció el resultado en su contra se dio en los grupos etarios de mayor edad (en especial aquellas personas de más de 50 años en un proporcional menor y las de más de 65 años en una proporción mayor de diferencia por la salida). De esta manera, el argumento indica que quienes inclinaron la balanza a su favor no pagarían los costos de la mala decisión, dado que en pocos años más ya no estarán en esta tierra. En cambio los jóvenes deberán cargar con una mala decisión que tomaron otros que ya no están. Sin entrar en el análisis conceptual que remitiría a la ingeniería social como elemento inviable para el estudio de nuestras decisiones, debo indicar que la falacia de tal argumentación montada en la teoría del “choque generacional”, solo observa un lado del problema. Y la observación parcial posee un doble carácter negativo. Por un lado –al igual que en el primer argumento-, sostiene que el resultado es malo de antemano (puesto que presupone que la salida será indefectiblemente un costo para los jóvenes y no permite la posibilidad de que sea una decisión correcta). Por el otro, el anclaje generacional desde la negativa es también una observación que mira una sola parte del problema -si es que lo hay-, puesto que propone más carga de valor al votante joven tomando su desarrollo de vida futuro en las consecuencias de la decisión, y descarta el desarrollo de vida pasado en el votante adulto. De esta manera se deja de lado uno de los parámetros que hacen al aspecto cuantitativo y cualitativo de la comparación generacional, el de la experiencia de vida transcurrida. Este parámetro debería ser ponderado inexorablemente si se pretende igualar el marco analítico para brindar consistencia y seriedad al mismo. La dotación de información retrospectiva para tomar una decisión de cara al futuro es central en este punto, puesto que también estos votantes tienen un compromiso generacional para con sus descendientes directos, y se entiende que desde una lógica puramente racional, su decisión se compromete claramente para con el futuro que observan para con sus descendientes directos. Si uno toma ese argumento tal cual lo intentan promover, deberíamos pensar entonces que los hijos deberían decidir qué trabajo deben tener sus padres, puesto que las consecuencias de tal decisión corresponden al desarrollo futuro de sus vidas. Esta es la segunda incongruencia en torno a los análisis que se pueden observar en diferentes portales. 

Finalmente está el argumento -que no he mencionado en el inicio de este escrito-, de las diferencias geográficas y laborales. Aquí parece descansar un análisis más pormenorizado y serio, sin embargo, no alcanza a ser un argumento de rigor o valor para volver atrás con la decisión tomada, si Irlanda y Escocia no votaron a favor, pero contabilizando todo el Reino el resultado es contrario a sus intereses, el problema comenzará a ser del Reino Unido, y no un problema de la Comunidad Europea. Tampoco es argumento suficiente para solicitar un nuevo referéndum.

Las naciones deciden su destino y su futuro sobre la base de la voluntad de sus participantes, solo respetando los resultados cuando estos son claros y no están teñidos de sospechas, es que pueden lograr llevar a sus participantes el mayor grado de justicia posible, encontrados a las circunstancias que los obligan a decidir. Cuando hablamos de Reino Unido de la Gran Bretaña NO estamos hablando de un proceso escrutinio en una "República" unipersonal africana o una elección en una zona fronteriza sudamericana, en donde se pagan votos con dinero trayendo miles de inmigrantes para que voten portando un documento con domicilio transitorio otorgado en forma fraudulenta, definiendo una elección por escaso margen. Aquí estamos hablando de una sociedad que tiene este mecanismo y lo desarrolla con el rigor y la seriedad de cientos de años de historia. Con independencia de otros tantos factores negativos por los cuales podremos criticarla, entiendo qué, en este caso, quienes critican el resultado del referéndum por el resultado en sí mismo, no están condiciendo con el hecho en sí del referéndum. ¿Por qué hacer un llamado a decidir si la decisión posible ya está de antemano argumentada?

Triunfó la decisión del pueblo del Reino Unido de la Gran Bretaña, y tal decisión nos está diciendo que quieren dejar de participar de los marcos de la Comunidad Europea, no es más que eso. Aunque es todo un dato. Entiendo que debemos analizar las posibles consecuencias, pero no criticar el resultado. En principio para comprender cuál sería el mejor lugar que podría ocupar Argentina en este nuevo contexto que a partir de ahora se abre.


jueves, 23 de junio de 2016

Las Monerías de "Dios".


No había visto completa la entrevista de Víctor Hugo Morales a Diego Maradona. Me llamó particularmente la atención el séquito que rodeaba a ambos y que reía y festejaba cada definición de menoscabo que realizaba Maradona sobre el Presidente argentino Mauricio Macri. En especial cuando hacía una especie de sutil bullying al ironizarlo indicando que "no sabía leer" -sin tener en cuenta que puede haber personas que con independencia a sus recursos pueden presentar trastornos fonoaudiológicos como los que aparentemente posee el señor Mauricio Macri-.

Es verdad, no podemos esperar o pedir a Diego Maradona que se detenga a dar cuenta de este tipo de reflexiones, su capacidad es inexistente para hacerlo, no ha sido nutrido ningún tipo de elemento sensible en su crianza y desarrollo vital para que eso suceda. Tampoco podría esperarse lo mismo del séquito acostumbrado que lo acompaña y festeja; si una foca solo repite, aplaude y vocaliza, imaginen el nivel de quienes repiten como focas lo que las focas hacen...

El punto llamativo en esto es la posición de Víctor Hugo Morales en esa mesa. Un tipo que ataca la discriminación aplaudiendo a un discriminador serial. Un tipo que lucha por las injusticias sociales, y que sin embargo se lo ve en una clara postura de discriminación social -aunque sutilmente camuflada por su propia sublimación-. El señor Morales parece mirar desde un pedestal intelectual las puerilidades de Maradona, al cual lo disfruta viéndolo como al niño de la villa que sobrevivió altivo al desafío de las diferencias de clase, pero que enternece haciendo sus monerías. Víctor Hugo disfruta a Maradona cual inmisericorde transeúnte levanta un perro de la calle para agradar a una dama. Solo le falta al relator uruguayo darle una galleta para que su mascota continúe hablando y, con ello, continuar su deleite conceptual contra sus enemigos.

Y todo desarrollándose ante un séquito de reidores y festejantes de una triste imagen de la cual no tienen ni la más mínima idea sobre aquello que los está haciendo reír y festejar. Esos idiotas ¿se habrán dado cuenta que no se están riendo de Macri sino que se están mofando de su propio ídolo?


miércoles, 22 de junio de 2016

Las Miserias de Eduardo Aliverti


Eduardo Aliverti, uno de los más respetados editorialistas al cual rinden pleitesía los kirchneristas, ha analizado los acontecimientos de la causa López -la de los bolsos con dólares en el convento-, una vez más en términos de buenos o malos, limpios o sucios, dignos o indignos, merecedores o inmerecidos, ricos o pobres, víctimas o victimarios, dictadores o demócratas.

Claro, ha puesto a los malos, sucios, indignos, inmerecidos, ricos, victimarios y dictadores, del lado de los acusadores. Y ha puesto a los buenos, limpios, dignos, merecedores, pobres, víctimas y demócratas, del lado del sufrimiento al que las circunstancias ha empujado. Y estos últimos no son otros que los propios kirchneristas engañados por esa especie de monstruo de la tropa propia que por tres décadas ejerció la función de cajero de la obra pública del movimiento que los aglutinó, engañando a todos y haciendo las mieles de los genocidas de otrora que se regodean con la noticia.

Aliverti intentó, mediante su editorial, definir al natural sentido de justicia -expresado en las exclamaciones de augurio ante el avance de la investigación que nutre una causa justa-, en términos de una especie de "goce orgásmico de gente mala". Y ha intentado poner de relieve que hechos como éste son solo una nimiedad ante otros tantos de antaño que han quedado sepultados con el paso del tiempo y el relato de la historia. Y, como era de esperar en este empalagoso sujeto, sacó el comodín acostumbrado; la dictadura.

Nuevamente nos ha retado desde su tedioso pedestal moral, mirándonos desde una supuesta altura -que no es tal-, pretendiendo corrernos con la culpa. Sutilmente nos alza la voz argumentando que los ciudadanos de a pié que solo trabajan, pagan impuestos y peajes políticos, somos una especie de idiotas que solo aplaudimos nimiedades como focas haciendo las mieles de las élites -a las que este burro llama "derechas"-, las cuales chupan la sangre del pueblo argentino.

Sujetos como Aliverti son la causa de nuestra pobreza generalizada, no su solución. Con su tarea camufla el accionar más regresivo de una sociedad, un proceso que podríamos definir como "redistribución inversa del ingreso", que fluye desde los más necesitados y que más trabajan hacia los que menos generan y más necesitan. Proceso tan bien pergeñado por -y representado en-, la casta política que conforma su movimiento. Aliverti pretende dar vuelta el derecho y la legitimidad acusatoria del ciudadano honesto extirpando su potencial indignación, y lo recrea como un idiota inconsciente apto para el escarnio público.

Este sujeto es la cusa y no la solución porque precisamente ha dedicado todo su esfuerzo intelectual para justificar las tropelías políticas que se han dedicado a romper antes que a crear, a golpear antes que a tender la mano, a señalar antes que a comprender, a dicotomizar antes que aunar, a envilecer antes que a enaltecer.

En definitiva, A EMPUJARNOS AL EMPOBRECIMIENTO ANTES QUE AL CAMINO DE LA RIQUEZA.

El día que nos desprendamos definitivamente de este tipo de sujetos y personajes seremos una sociedad mejor, más noble, justa, sincera y rica. Ya no tengo absolutamente ninguna duda.


lunes, 18 de abril de 2016

El Socialismo. Su historia.

Dejo aquí los tres capítulos de un documental muy bien realizado sobre la historia del Socialismo. Altamente recomendable.




viernes, 15 de abril de 2016

De la lucha por causas justas a la búsqueda de objetivos.


Me preguntaron si veía algo positivo en el hecho por el cual mucha gente está dispuesta a mojarse para escuchar a Cristina horas y horas cautivados por su presencia -más allá de la gente llevada ahí por los punteros políticos y demás-. La pregunta me la hicieron haciendo hincapié en el hecho de que parece ser que es la ex Presidente la única persona dedicada a la política y que mantiene alto perfil de convocatoria y una oratoria superior al resto. También en esta última parte me sugirieron que de una respuesta intentando desprenderme del clásico argumento sobre la patología argentina que pide constantemente por un papa o una mama espiritual -aunque así sea, algo ha de haber en ella porque la eligió antes que a otros personajes para cubrir su necesidad-. Y me hicieron esa pregunta como parangón a la supuesta falta de liderazgo político de Mauricio Macri. Mi respuesta fue la siguiente.

Cristina posee, respecto del resto del arco político, aún, el fuego sagrado de sentir que está luchando por una causa justa. Independientemente a que la causa efectivamente lo sea, ella está convencida, y eso no solo alcanza y sobra, sino que es el primer motor que mueve la voluntad política. De ahí el fuego sagrado que mueve, empuja y cautiva a sus seguidores. Y de ahí la energía que parece no tener fin en su prestancia ante cada acto y discurso. Apunté, sin embargo, que el riesgo de este tipo de relaciones se refleja precisamente cuando se llega al extremo en el cual ella al reír todos ríen, al llorar todos lloran, al enojarse todos se enojan, y al señalar todos señalan. Y ahí aparece el punto que quiero iluminar. El de Cristina es un liderazgo que conserva el fuego sagrado, sin dudas. Pero conserva un fuego sagrado de la política de otra época, de una forma de hacer política que se ha extinguido en el mundo entero, Y Argentina no está exenta. ¿Y qué decir de la comparativa con Mauricio Macri?

Que parece ser él quien mejor representa en nuestra sociedad -al menos hasta hoy-, el formato de liderazgo que comienza a nacer en este momento. Y lo podemos sintetizar de esta manera; en tanto el fuego sagrado de Cristina se mantiene vivo durante su proceso de extinción mediante la voluntad montada en la lucha por una causa justa (empoderar al desposeído), el liderazgo de Maurio Macri se monta en la búsqueda de un objetivo (pobreza cero). Y ese es todo el secreto de todo esto mis estimados.

Estamos viviendo momentos en los cuales la voluntad de poder que antes se canalizaba a los pueblos mediante los viejos guiones montados en causas justas, ha dado paso a la consecución de metas para el alcance de objetivos. De ahí que muchos no comprenden que sean "CEOS" los que gobiernan. O "demasiado técnicos" quienes lo hacen. Y esto no es nuevo, la crítica a la tecnocracia en los 90 fue algo que vislumbró este proceso, aunque no advirtió que solo presenciaba su estado de gestación, no su nacimiento efectivo.

Es cierto, la vieja forma es más "caliente", intuitiva, enciende, fácilmente aglutinando a todos desde los corazones. De ahí la voluntad que engloba a ese todo incomprendido, eterno partícipe de la historia de la humanidad. La nueva forma nos aparece más fría, descomprometida, metodológica, casi robótica podríamos decir -de ahí las críticas e ironías a los respetos a raja tabla de lo coordinado en los "focus group" que se hacen a diario-.

Sin embargo la gente, la ciudadanía, los pueblos, parecen, aún así y ante estas últimas características, estar confiando más en este último formato que en la primera descripción. Es probable que el avance de la tecnología de las comunicaciones globales, junto a las redes sociales, tengan mucho que decir a éste respecto, cuanto que también sobre el cambio de sentido de la voluntad y la conducta en tanto canalización política.

El fuego que encandilaba por la vía de la búsqueda de una causa justa, mutó hacia la fría conducta por la búsqueda de objetivos. Creo que eso es todo.

domingo, 10 de abril de 2016

Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual. Audiencia en Washington.

Hace unos minutos terminé de ver el vídeo de la audiencia que pidieron ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, el CELS y otras organizaciones. El pedido se hizo al respecto de la nueva estructura que promueve el gobierno sobre la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual. La postura de los demandantes descansa en el "derecho a la libertad de expresión". No voy a dar detalles de la misma porque es largo y observa cierta complejidad analítica con la que temo aburrir al lector. Solo voy a indicar que me llamó poderosamente la atención el nivel de manejo profesional ante el tema que mostró claramente el grupo del gobierno, en contraste al nivel de manejo voluntarista que había del lado de los demandantes.

Horaicio Verbitsky, que era el líder de los demandantes, pretendió empujar para que en la audiencia no se hable sobre las anomalías de la ley anterior -y su deficiente aplicación-, sino sobre los peligros para el derecho a la libertad de expresión que suponen las nuevas políticas impulsadas por el actual gobierno. O sea, pretendió -como siempre lo ha hecho-, hacer uso y abuso de posición dominante en el intercambio, apelando a monopolizar la legitimidad discursiva mediante el acorralamiento vía el posicionamiento político de la audiencia sobre el tema en cuestión, como táctica para desplazar la formalidad analítica y profesional en la aplicación del marco jurisprudencial que atañe al desarrollo de la nueva ley en ciernes. La respuesta del Dr Bertoni, actualmente Director Nacional de Protección de Datos Nacionales y ex Relator de la Libertad de Expresión de la CIDH, fue contundente. Copio textual lo que, en mi modesto punto de vista, fue el ejemplo más claro de la audiencia sobre lo que he indicado en el primer párrafo.

Muchas gracias. Como se ha dicho en esta audiencia, el actual gobierno decidió impulsar una política pública vinculada a la regulación de los medios de comunicación audiovisual, siendo un objetivo primordial de nuestra política, la necesidad de la adecuación de la normativa vigente a la convergencia tecnológica y la evolución de la industria de los sistemas involucrados. La importancia de la adecuación sobrevino imperiosa a la administración actual. Una evaluación seria de la ley de servicios de comunicación audiovisual, deja la conclusión que su aplicación e implementación fue deficiente, selectiva, parcial y partisana. Y qué decir de la ley Argentina Digital, una ley que además de modificar la ley de servicios de comunicación audiovisual, tuvo una redacción muy imprecisa, que habilitaba nuevas discusiones en el proceso de reglamentación, y además, daba enormes poderes a la autoridad de aplicación. Por estas razones se dispuso la creación de una comisión para la elaboración del proyecto de reforma, actualización y unificación de ambas leyes.

Señores comisionados, estimado relator: es una obviedad sostener que la decisión de impulsar una nueva normativa es una clara decisión de política pública del actual gobierno. Y demás está decirlo, no hay en derecho internacional una obligación de implementar una política u otra, salvo que una de ellas viole las obligaciones jurídicas del Estado. Dicho de otro modo; en la medida en que la decisión del gobierno argentino de impulsar nueva legislación en esta materia no viole las obligaciones del Estado, estaríamos entrando en un debate académico sobre cual política pública es mejor que otra, según criterios más bien subjetivos. Ello no significa, por supuesto, que se pueda plantear cualquier propuesta, porque lo que sí habilita el derecho internacional, es evaluar si esa propuesta cumple con ciertos estándares internacionales. Pero si analizamos el propio texto del Estado Argentino, resulta evidente que el nuevo marco regulatorio que se propone –y que está en pleno proceso de elaboración-, es acorde con el derecho internacional. Sería innecesario en esta audiencia repasar ahora cuales son los estándares del sistema interamericano que deben cumplir las leyes que regulan los servicios de comunicación audiovisual. Y es innecesario no solo por razones de tiempo, sino porque la comisión, la relatoría y todos los que estamos aquí los conocemos bien. Teniendo pleno conocimiento de esos principios, hace poco más de un mes, al crear la comisión, se dispuso que el anteproyecto de ley marco regulatorio para las telecomunicaciones y servicios de comunicación audiovisual en la ley Argentina, deberá contemplar una serie de cuestiones que me parece de suma importancia que la comisión y la relatoría tomen conocimiento, y por ello me permito destacar algunos casi textualmente. Esto surge de la resolución 9 del Minsterio de Comunicaciones (regulación vigente en Argentina en Este momento).

La base del proyecto de la propuesta tiene que ver con; a. facilitar el acceso de todos los individuos a los medios de comunicación y las tecnologías de la información mediante criterios democráticos para la asignación de licencias. Otro criterio; garantizar la pluralidad y diversidad de los contenidos audiovisuales. Otro; proteger y fomentar la diversidad y pluralidad de voces reservando el 33% de las localizaciones radioeléctricas planificadas para personas de existencia ideal sin fines de lucro. La ley tiene que garantizar el pluralismo político, religioso, social, cultural, lingüístico, étnico de los medios públicos de comunicación. Sigue la resolución; asegurar la participación ciudadana y la vigencia del federalismo contemplado en la Constitución. De esta norma, señores comisionados, queda claro que los objetivos propuestos para la nueva legislación en Argentina son acordes con los estándares que todos conocemos.

A la luz de lo expuesto, resulta prematuro y especulativo deliberar sobre el posible problema que podría derivar una legislación que hoy se encuentra en plena elaboración siguiendo principios que se ajustan a los estándares internacionales en materia de libertad de expresión. El plazo que se le dio a esta comisión para elaborar el anteproyecto es de un año. El Estado argentino mantendrá actualizada la comisión sobre el proceso iniciado recientemente. Y lo que es más importante, espera también recibir sus aportes y los de la relatoría. Para finalizar, el anteproyecto deberá tener en cuenta no solo los estándares internacionales señalados sino también –y cito textual-, “otros que surjan durante el proceso de estudio, deliberación y consulta que se realice”. Este proceso de consulta abre la posibilidad para que hagan sus contribuciones los distintos sectores interesados en la temática, incluidos, por supuesto, los peticionarios en esta audiencia. Y con ello, señores comisionares, señores relator, colegas, con ello se garantizará la transparencia y la participación social durante el proceso. Cedo la palabra al señor Miguel de Godoy.