domingo, 20 de noviembre de 2016

Contraindicaciones Intelectuales.


En parte de una entrevista a Martín Caparros en La Nación TV, se le pregunta sobre su contrapunto con el actual gobierno sobre el slogan “pobreza cero”, debido al cual hubo tensiones y declaraciones cruzadas entre él y gente del Gabinete de Mauricio Macri. Coincido con Caparrós que el slogan es infantil y mentiroso, y que podría haber sido reemplazado por algo con mayor veracidad potencial.

Pero lo que me llamó la atención es su argumentación para justificar su posición desde la praxis de economía política y cargar contra el objetivo “pobreza cero". Es llamativo el grado de desconocimiento económico del intelectual -o en su defecto de sagacidad ideológica, no tengo claro cuál de los dos factores lo empujaron a un yerro tan brutal-. Su argumento sostiene lo siguiente.

“Pobreza cero” es falso -nos dice Caparros-, porque hasta Noruega, Alemania o Liechtenstein no tienen ese nivel de asepsia en sus indicadores, y aquí viene lo sorprendente. Para este intelectual, la única forma de llegar a “pobreza cero”, se puede dar –y cito textualmente-: “cambiando radicalmente el sistema de propiedad, algo que obviamente no solo Macri, sino ninguno de los que están con mínimas posibilidades de gobernar van a hacer”. Y continúa Caparros; “…la única manera de llegar a pobreza cero sería redistribuir equitativamente la riqueza de la que disponemos, a todo el mundo. Y no hay aquí voluntad de hacer eso”. El periodista interrumpe diciendo que no habría riqueza para distribuir a todo el mundo, pero Caparrós continúa: “si…si…, hay riqueza para redistribuir a todo el mundo. Lo que no hay es algún proyecto socialista que se plantee redistribuir todo lo que hay así no hay ningún pobre”.

Lo que Caparros cree que sería el camino para llegar a "pobreza cero", es precisamente el camino para llegar a pobreza 100%.

Si por caso se hiciera lo que indica la recomendación de Caparrós, al otro día seríamos todos pobres, no todos iguales o ricos, dado que quedaríamos todos poco más que con lo puesto y sin poder producir absolutamente nada para mañana (nada que vaya un poco más allá de la subsistencia más rudimentaria ligada al estómago). Caparrós olvida que ya hubo un estado de condición humana como la que él anhela, y se dio hace casi 2 millones de años, momento en el cual el planeta entero estuvo a disposición de todos en igualdad de condiciones; la distribución igualitaria de la riqueza era la condición sine qua non que permitió al homo erectus.

Cuidado con este tipo de intelectuales, son como los medicamentos complejos, solo se deben consumir bajo receta; las contraindicaciones suelen ser bastante peores que el malestar que prometen curar…

miércoles, 9 de noviembre de 2016

HA GANADO DONALD TRUMP.


Ha ganado Donald Trump, y con el solo hecho de haber ganado ya ha pateado el tablero del statu quo establecido (por más que de aquí en adelante modere su posición respecto a la campaña, cosa que pareció dejarse entrever en sus primeras palabras luego del triunfo).

Los medios de comunicación representan la prueba concreta que nos indica que el tablero ha sido pateado. Y también es prueba la postura de una porción no menor de la ciudadanía del mundo; todos ellos están horrorizados. Donald Trump representa, efectivamente, todo lo que esa porción no quiere, pero a la vez representa una alternativa válida para otra porción no menor -aunque silenciada- que en el ostracismo sollozaba por la esperanza perdida.

En el juego democrático, antes que ninguna otra cosa, hay que respetar a quienes toman su chance -dentro de las reglas de juego- por volver a tener esperanzas por más que éstas se contrapongan con nuestros anhelos. ¿Aquellas esperanzas parecen ser una afrenta a nuestros intereses? Probablemente lo sean, pero también los intereses de las personas que hasta aquí han gobernado aquel país (especialmente en la última década), han sido la desesperanza de muchos ciudadanos del mundo, los cuales ya han sufrido muertes y genocidios a manos de esas administraciones; un verdadero horror que no fue acompañado por el horror mediático con el cual se ha presionado sobre la supuesta amenaza Trump.

Trump ha pateado el tablero porque ha destapado la hipocresía de una forma de hacer política, la que se hace cimentada en la centralidad de una casta político-intelectual que se mostró esquiva a los intereses ciudadanos. Y que no dudó, cuando tuvo que hacerlo, en aplicar mano de hierro para lograr sus objetivos; ¿cuál es la diferencia con Donald Trump?

La diferencia pasa por lo explícito en los mensajes a la ciudadanía, y la hipocresía con la cual manejaron en los medios la realidad, lo concreto y los anhelos de todos. Ya todo el mundo sabe, en principio, por donde vienen los caballos de Donald Trump, antes nadie sabía por donde vendrían los de Obama. Y tanto esfuerzo se hizo en la desfiguración de la realidad, que todos se han preocupado más por un muro que probablemente nunca se construya, mientras que olvidaron el medio millón de muertos en Siria gracias a la administración Obama (para algunos de manera directa, para otros indirecta), y de los cientos de miles de muertes en Medio Oriente a consecuencia de la misma administración. Los medios de comunicación internacional son arte y parte del statu quo que Donald Trump ha golpeado con su triunfo, no olvidemos que han sido éstos quienes elevaron el horror al infinito en las últimas horas. Y han mostrado que son los primeros portadores de aquello de lo cual acusan al Presidente electo en el día de ayer; discriminación a lo diferente, estigmatización y menosprecio al otro. Claro, no en términos de color o nacionalidad, sino en términos ideológicos: al electorado de Donald Trump le han dicho de todo, los han maltratado prácticamente como nunca lo han hecho con un electorado en la historia de ese país. Fueron discriminados de una manera brutal, y a la vista de todos. Y nadie dijo nada.

Un observador desprevenido y desprovisto de cierta mirada o lectura geopolítica, leyendo e informándose mediante los medios tradicionales, no hubiera dudado en sostener que el de Trump se trata de un movimiento que representa la peor basura de la humanidad. Sin embargo, ese mismo lector u oyente no tuvo la alternativa -no encontró esa sugerencia en las lecturas y análisis- de pensar en la posibilidad, o imaginar siquiera, cómo ha sido la vida, las circunstancias y el devenir de esos millones de personas que votaron por el ofrecimiento de Trump. Son ciudadanos como cualquiera de nosotros, con sufrimientos, ocupaciones, perspectivas, anhelos, felicidades y frustraciones.

Donald Trump con su triunfo nos ha puesto en la cara la noticia que indica que el pensamiento único tan temido, se terminó. Comenzó a irse con el Brexit en Europa, y finalmente fugó al horizonte con el resultado del día de ayer. Las reacciones y posturas ante los hechos (ante la partida), han dejado claramente expuesto que ese pensamiento único no era monopolio de Donald Trump, sino de quienes han elevado su horror al infinito al no poder aceptar el resultado.

Ganó un Republicano en Estado Unidos, de nombre Donald Trump, porta opulencia, muestra torres gigantescas con su nombre, posee una estética no prevista para este momento por el poder político acostumbrado y tiene intenciones que se han apartado de la media de la hipócrita corrección con la cual se nos venía amansando y domando. Todo lo demás....

Todo lo demás son solo especulaciones.



domingo, 23 de octubre de 2016

Élites Argentinas.


Se cuenta que la frase "tirar manteca al techo" se gestó en la década del 20 del siglo pasado, y que desde ella podría verse la superficialidad con la que nuestras familias adineradas tomaban la bonanza económica de aquel entonces. Resulta ser que estas familias viajaban seguido a París y eran grandes clientes de la noche y sus varietés. Los jóvenes de esas familias -los llamados "niños bien"-, parece ser que tenían un divertimento; cuando estaban en el cabaret tiraban panes de manteca al techo utilizando los cuchillos para impulsarlos. El ganador era quien lograba pegar más panes en el techo o en su defecto aquél cuyo pan lograba más tiempo quedar pegado del techo, sin caer...

Bueno es recordar que en la Europa de aquel entonces la manteca era un artículo caro, y esta gente alardeaba de esa manera precisamente por ese hecho; pavonearse opulentos era la consigna. En ese sentido parece ser que una de las estrellas de ese irresponsable y pueril jugueteo de abundancia fue Martín de Alzaga Unzué, según los registros este personaje tiraba manteca al techo induciendo a la competencia a pegarle a los senos de la imagen de una mujer pintada en el techo del lugar. Tanto una como otra versión, con independencia de verdad de una por sobre otra, el hecho nos muestra tempranamente la categoría económica, moral, estratégica y social de nuestras "élites", más cercanas a parásitos improductivos que chupan nutrientes de la tierra, que a personas de empresa que crean riqueza de la nada.

Lamentablemente todo parece indicar que aún hoy continuamos en el mismo sendero...

Ahora ha tomado la posta un tal Matias Garfunkel, quien aprovechando las circunstancias de su condición de heredero y apropiándose cómodamente de un mercado cerrado a su medida por los burócratas que conviven de larga data con las necesidades y antojos familiares, también ha recreado esa berreta adicción de jugar al opulento transnacionalizado; el tiro de manteca al techo como divertimento de ayer, dejó paso al tiro de plomo a animales exóticos como pasatiempo de hoy. Y es interesante lo que nos deja ver el formato de este nuevo entretenimiento del actual "niño bien". De la misma manera que acumuló su riqueza cazando clientes a distancia y sin riesgo o esfuerzo alguno por innovar e invertir -utilizando las leyes como un arma de fuego para evitar competir y así cazarnos cautivos y sin alternativas-, desarrolla su juego cazando animales sin riesgo alguno mientras fuma habanos cubanos disfrazado del Ché...

Por cierto, lo olvidaba, este muchacho también succionó en los últimos años pauta oficial mediante lo que se conoció como "el Grupo 23" -tu dinero y el mío-. Multimedios que no consumía nadie pero que abultó sobremanera sus bolsillos gracias a chuparle las medias al poder de turno. Sí, con estas élites "empresarias" Argentina se encamina al futuro...

Espero que nunca estas tierras fértiles de las pampas húmedas dejen de serlo, y que el campo no pare. Porque de tener que depender de estos personajes y su creatividad, de seguro terminaríamos corriendo atrás de los cajones que irían tirando en paracaídas los Hércules de la ONU para proveernos algo de dignidad con algunas porciones de polenta, arroz y medicinas...




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En la imagen podemos observar a Andrew Carnegie en la parte inferior, "Macoco" de Álzaga Unzué y sus amigos en el borde superior izquierdo y Matías Garfunkel en las restantes dos fotos.

domingo, 11 de septiembre de 2016

¿Rebeldía, compromiso social o imbecilidad manifiesta?

El set de características distintivas de las izquierdas locales posee algunos de los siguientes atributos; son esquizofrénicas, díscolas, combativas eternas y camuflan el resultado siempre esquivo con el eslogan de ser la "opción revolucionaria". Portan también una característica extraña y que debiera chocar con las ya mencionadas; siendo radicales y extremistas aún no se percataron de lo radical de los extremos.

Supongamos que toda la realidad que nos circunda es como ellos sostienen y que el acontecer cotidiano del mundo es el resultado de una gran conspiración. De esta manera, desde el despertador que me subyuga cada mañana hasta el colchón que me contiene (pasando por el auto que me moviliza, los artefactos con los que me comunico, las opciones que me divierten, la música con la que vuelo, el humor con el que me distraigo y divierto y las formas en que me alimento, entre otras tantas cosas), serían inventos pergeñados por alguna mente -o grupo de mentes- que lo controlan todo y programaron hasta el más mínimo detalle el acontecer de cada uno de nosotros. Si esto fuera realmente así, sería vertiginoso captarlo en su completa dimensión y solo quedaría una opción ante esa terrible cachetada: rendirnos. Puesto que solo una increíble superioridad podría hacer tamaño trabajo.

Ahora bien, supongamos que toda la realidad que nos circunda no es como ellos sostienen y que el acontecer cotidiano del mundo es la emanación de la espontaneidad y resultado de la concatenación de lo imprevisto, sin más. Que todo lo que pasa es programación del acontecer mismo. Que todo lo que sucede es el resultado de todo ser así. Si esto fuera realmente así, sería vertiginoso captarlo en su completa dimensión y solo quedaría una opción ante esa terrible cachetada: rendirnos. Puesto que solo una increíble superioridad podría hacer tamaño trabajo.

Entonces, ya expuestos esos dos extremos, me atrevo a concluir en una pequeña recomendación para la muchachada de izquierda. Y es la siguiente.

Continuar gastando el tiempo buscando ese culpable oculto de la "gran conspiración" a favor de los malos subyugadores y en desmedro de los buenos subyugados, cuanto que también gastarlo queriendo cambiar ese maldito destino que siempre se empecina en inclinar la balanza hacia el peso de los malos menospreciando la debilidad de los buenos; es una idiotez de adolescente o un empecinamiento de viejo chúcaro. Pero en ambas manifestaciones no es más que una imbecilidad. Aunque pueda revestirse de rebeldía en un momento de la vida o de compromiso social en otro, finalmente no escapa de una clara imbecilidad (dada la persistencia en la persecución ante lo claramente esquivo del objetivo). Más claro aún.

La consciencia de un izquierdista en estos términos, es como la de un galgo corriendo atrás de una liebre de fantasía que se mueve conectada a una cadena que la acelera o ralentiza conforme la voluntad de correr o descansar del can.

jueves, 8 de septiembre de 2016

Mi colega keynesiano

Venía hace unos minutos en la autopista con un colega, todo parecía una alfombra, el tramo que recorríamos estaba completamente nuevo. Sin embargo, de manera imprevista nos topamos con una mancha irregular que cruzaba los tres carriles. Al advertir rápidamente que se trataba de las consecuencias de la temperatura del fuego de un piquete, comencé a quejarme; "no puede ser, hace menos de un año que esto es nuevo y ya lo han destruido, ese asfalto quemado con un par de lluvias comenzará a agujerearse y deberán ponerle parches. Y ya no será lo mismo. No puede ser que lo que debería costar 2, termina costando 20."

La respuesta de mi colega fue la siguiente: "yo no lo veo así, si los autos se averían más rápido pasando por aquí, deberán ir al mecánico o hacer alineación y balanceo más seguido, también podría suceder que sus dueños se vean empujados a cambiarlos más rápido. Y la necesidad de poner parches hará que haya más movimiento de la inversión pública y privada, porque se necesita trabajo para mantenerlo. Al final el piquete no es tan dramático como vos lo ves, porque termina empujando demanda".

No quise contestarle indicando que se olvida de la otra mitad del proceso, por caso, todo lo que se perdió en productividad de miles de autos y personas estancados y sin desplazamiento por horas debido al piquete, y todo lo que podría generarse en otros sectores si los recursos de mantenimiento de esa anomalía se destinaran a otras áreas -con incentivos reales y no inducidos por la acción de un corte-. Aunque rápidamente advertí que sería entrar en un intercambio estéril. Recordé que hace unos meses mi amigo había indicado lo siguiente -citando a Paul Krugman y montado en el mismo ángulo de razonamiento con el que lo hacía sobre las consecuencias del piquete-; "Al fin de cuentas no sería malo una invasión alienígena. Es más, creo que sería beneficiosa porque pondría a funcionar la industria como una locomotora dada la necesidad de producir armamentos". Recordé eso y no quise contestar. Mi colega es incorregible.

Mi colega es keynesiano...



sábado, 3 de septiembre de 2016

El Delincuente en Argentina.


Cuando un delincuente comete un delito violento llegando a terminar con la vida de su víctima, los mecanismos institucionales que nuestra sociedad posee para poner justicia se encuentran lejos de las esperanzas de la sociedad civil por lograrla. Uno de los escollos se manifiesta en la imposibilidad que tenemos cuando intentamos establecer la línea que delimita víctima de victimario. Los protocolos penales y judiciales con los que desarrollamos dictamen y sentencia parecen también portar esa característica.

Las instituciones abocadas a garantizar nuestra seguridad, enmarcar la legalidad y desarrollar la legitimidad de nuestras conductas, parecen alterarse al momento de dictaminar los premios y castigos mediante los cuales evaluamos nuestras expectativas de vida. En lo penal, la subversión de sentidos parece manifestarse en las categorías con las cuales se identifica -y separa-, culpables de inocentes. El delincuente que comete un delito se lo presenta como la víctima que debió transgredir para sobrevivir, en tanto que la víctima es presentada como una portadora de opulencia que deberá responsabilizarse por el costo de su condición. En muchos sentidos es similar a acusar a una mujer como la responsable de haber causado su violación por mostrarse con una vestimenta demasiado sugestiva.

La interpretación institucional que busca esclarecer un delito no ve como responsable de sus actos al sujeto que lo comete, sino como alguien que no tiene la chance de conocer los beneficios de la responsabilidad puesto que fue expulsado de ese mundo por falta de oportunidades. Y, por lo tanto, tampoco responsable de esa ingrata e indeseable acción que los responsables interpretamos como un delito.

Esta particular forma de ver los hechos observa a la acción delictiva como una manifestación inevitable, cuya prepotencia expresa la última alternativa que tiene a mano una persona para reclamar pertenencia a un sistema que la oprime excluyéndola. Así, los victimarios se presentan como las víctimas de una perversión formal (de ahí la culpa legal con la cual se los exculpa). Y las víctimas se presentan como inconscientes con privilegios que esa perversidad ha gestado. Desde ese lugar todo pedido formal de justicia sobre un hecho delictivo es recibido con desdén, puesto que no hay buena predisposición a tener que aceptar un reclamo gestado en el nivel de lo aparente (el desprecio por el sentido común). Luego, quienes tienen el deber de proteger la integridad de la ciudadanía para garantizar su vida en libertad -la justicia y su andamiaje-, cambian el orden de prioridad confundiendo lo esencial de lo aparente; olvidan la meta de la justicia para ir al abrazo de un anhelo.

Una persona que muere protegiendo a su familia, sus pertenencias o por no disponer de las abundancias suficientes para satisfacer el hambre del depredador, será una víctima solo en la formalidad, en los papeles. Establecido ese protocolo comienza el funcionamiento del mecanismo intelectual que erosiona el sentido original del hecho mediante divulgación, traducción y desplazamiento. Esta fase ideológica del proceso desfigura a la víctima original señalándola como un eslabón que ayuda a transmitir la fuerza y el funcionamiento de un sistema opresor y excluyente; el capitalismo salvaje. De esta manera, la "persona eslabón” será señalada como parte de la transmisión de fuerza que echó al excluido del sistema, merecedora de las peripecias a las que el retorno violento del expulsado la expondrá.

Desde esta particular mirada estaríamos asistiendo a un legítimo reclamo que el vulgar ciudadano no alcanza a percibir en su verdadera dimensión. Para esta inefable interpretación de los hechos, de alguna manera todos seríamos culpables por no haber correspondido los deseos de ese delito -que sería un pedido de ayuda-. Con este particular giro conceptual se cierra el argumento que, en el terreno de la realidad, ha empujado a la ciudadanía a encerrarse entre rejas domiciliarias y a los delincuentes a pasear libremente por las calles.

El establecimiento de una moral anti material es parte del otro anclaje desde el cual se construye la demonización del ciudadano que posee las características descritas. En nuestro medio parece interpretarse como portador de una vida chata a quien la desarrolla sobre la base de la búsqueda de un buen pasar económico. Desde ese lugar suele traducirse lo siguiente; a más reclamo ciudadano por paz y tranquilidad como atributos para mejorar la condición mercantil, tanto más vulgarmente chata será la condición de esa ciudadanía. Desembocando la interpretación en el mismo lugar que se ha indicado en los párrafos anteriores; la chatura materialista de alguna manera debe tener un precio que puede ser amargo en un mundo de diferencias y expulsión. Y la muerte puede ser un precio justo por buscar el sentido de la vida en la posesión de chatarra sin sentido. De esta manera el violento final de un ciudadano con esa trivial forma de vida, pasa a ser la sutil titulación honorífica del asesino que la ejecuta para robar sus pertenencias.

Finalmente y luego de lo escrito va mi recomendación para quien hasta aquí ha leído, es un aporte para prepararnos ante el imprevisto de recibir un tiro en la cabeza por intentar evitar un robo o un daño a un ser querido. Mi aporte no da ideas para la defensa -esa posibilidad se nos ha vedado-, sino para presentarnos ante la sociedad con algo de dignidad. O sea, como cadáveres buenos.

Hagamos un escrito para con nuestros deudos indicando que las víctimas del lamentable suceso en el que perdimos la vida no fuimos nosotros, sino quien nos ejecutó. Una pobre persona que al solicitar algo de inclusión y dignidad no tuvo otra opción más que gatillar su 9 en nuestra cabeza.



jueves, 11 de agosto de 2016

Eppur non sono 30.000

Hace 383 años Galileo Galilei compareció ante la santa inquisición para dar cuenta de un libro que había publicado un año atrás, y en el cual confirmaba algo anteriormente barruntado por Nicolás Copérnico. A saber -y de manera muy sintética-; que la tierra gira alrededor del sol y no que el sol gira con la tierra como centro fijo. Una de las conclusiones más importantes que se derivaba del resultado de tal juicio, era la condición de movilidad de nuestro planeta como nuevo punto de partida para la comprensión del todo. De ahí la famosa frase qué -supuestamente-, Galileo habría susurrado saliendo del juicio en el que fue obligado a rectificarse so pena de hoguera; "eppur si muove" (y sin embargo se mueve). Y 80 años después se confirmaría que nuestra tierra; "sin embargo se mueve".

Bueno, en el día de ayer el Presidente Mauricio Macri ha sostenido, en una entrevista para un medio extranjero, que no sabemos cabalmente cuál es el número de desaparecidos, puesto que los registros no se corresponden con los relatos. Y parece ser que la diferencia es tan amplia entre lo registrado y lo relatado, que no existe la posibilidad de un margen de error mínimo que pueda reconciliar con la verdad a las diferentes posturas. Por un lado parece haber una conclusión de facto sobre el número, y por el otro parece haber un intento de aproximación a la verdad. En ese sentido el Presidente argentino ha dado la respuesta adecuada en torno a ella y, ante esto, una de las voces más representativas respecto de la posición fáctica de un número arbitrariamente instaurado, respondió al Presidente con indignación; "Macri tiene la OBLIGACIÓN de saber que son 30.000".

Es claro que no se pretende comparar el paso de gigante para con el conocimiento que nos legó Galileo con sus especulaciones, respecto al pequeño paso hacia el camino de la verdad que estaría dando el presidente argentino con sus dudas. Sin embargo, podríamos poner en un lugar comparable la reacción generada por ambos. La inamovible postura de la Santa Inquisición ante la especulación galileana de ayer, parece cobrar vida en la rígida respuesta de Estela de Carlotto de hoy. La representante de Abuelas monta una indignada y fáctica conclusión de una verdad desde la cual se para, y hace parar en ese lugar a quienes se horrorizaron con las declaraciones del Presidente argentino. De esta manera, durante las últimas horas parece haber comenzado una especie de "juicio popular" con el que SE EXIGE la rectificación del presidente argentino (seguramente vendrán movilizaciones, estado de alerta y diferentes montajes artísticos alegóricos a tal indignación y exigencia). Es probable que en los próximos tiempos el Presidente Argentino, efectivamente, deba rectificarse. Aunque también es probable que luego de hacerlo susurre ante sus seres queridos; "y sin embargo, no son 30.000" -eppur non sono 30.000-.



jueves, 4 de agosto de 2016

El burócrata argentino venido a menos.

En la presente entrada podrán ver, contenido en los 5 minutos de vídeo que comparto, a uno de los burócratas del kirchnerismo más pintoresco y representativo -aunque no menos bruto y peligroso-; Guillermo Moreno.

Una de las principales características de este señor ha sido el maltrato y el intercambio bajo amenaza en cada negociación que afrontó. Hay personas que han indicado que realizó entrevistas (estando en la función pública), con un arma arriba de su escritorio. Luego de su paso por la Secretaría de Comercio, las cuentas públicas correspondientes a su gestión no solo indican que el desastre fue la regla y no la excepción, sino que con él se llevaron los controles a un límite tal que se gestó una especie de sub-mercado de compra-venta de facturas de exportaciones para poder equilibrar una de las exigencias de importación, que consistía en una operatoria de exportación que debía cubrir la cantidad de divisas que se requerían para la importación.

Este gargantuesco y delincuencial burócrata se mantuvo por muchos años en la función pública con la anuencia de la política y la justicia, pero también de la ciudadanía, cómplice en parte de su desbocada conducta (suelo pensar que lamentablemente el ciudadano promedio argentino prefiere ser domado por un látigo autoritario antes de optar por un gobierno que no se entrometa en su vida, garantizando igualdad ante la ley, paz y libertad). 

Guillermo Moreno representa al pie de la letra el nacionalismo vulgar argentino. Ese que ha construido el folclore de ocasión y que tan bien representa este pequeño burócrata con aires de halcón. Un nacionalismo que siempre comienza con alegorías a gigantescas ambiciones, para terminar reptando en un conformismo que suele verse en una despintada bandera del Reino Unido que flamea descolorida en alguna tribuna de un campo de juego argentino, confeccionada en mediocre tela nacional y mostrando en barato aerosol la típica arenga del peleador frustrado; "piratas go home". Ese es el destino máximo al cual pueden guiar a nuestro pueblo este tipo de personajes con sus arrogancias mayores muy menores.

Dicho esto; ¿podemos creer que es el gobierno de Mauricio Macri el culpable de todo lo que nos está pasando hoy con el sistema de precios?

Es claro que la actual administración puede estar tomando decisiones incorrectas, claro que si. Pero no debemos olvidar que tales desaciertos aparecen en un contexto circunstancial bajo el cual, inevitablemente, hay empuje a errores forzados. Y estos errores en la actual administración descansan, en gran parte, en el intento por reacomodar las circunstancias e incentivos que el personaje que muestra el vídeo construyó sobre el sistema de precios; en esos 5 minutos podremos observar donde se encuentra el origen de la actual coyuntura argentina.

Por cierto, toda mi solidaridad con Martín Tetaz, economista argentino que intentando un intercambio analítico sobre datos sensibles de la administración económica y la gestión pública, tuvo que conformarse con ser víctima respetuosa de una nueva histeria de Guillermo Moreno -al igual que las conductoras del programa-. 

Con ustedes, el burócrata de vuelo bajo que intenta desplegar sus quebradas alas montando una actuación de ofendido para no contestar algo qué -lo sabe-, no puede, camuflando con enojo su falta de respuesta para no quedar expuesto.


sábado, 16 de julio de 2016

Brexit The Movie

La distancia entre un ciudadano común del Reino Unido y los burócratas de Bruselas, entre un problema local y la solución pensada a miles de kilómetros, entre un rol institucional claro y una maraña de dictámenes oscuros e incomprensibles. El agotamiento al que empuja tener que entregar cada vez más y más para recibir menos y menos. Y el costo de oportunidad creciente que implica seguir perteneciendo a un club que ya no tiene nada que ganar, y que por tal motivo ha olvidado la competencia.

Estos son algunos de los puntos que podremos encontrar en la película sobre lo que se dio en llamar "Brexit". Una hora de información clara y precisa que no ha sido muy difundida por nuestro medio.


domingo, 26 de junio de 2016

El Reino Unido se Desprende de la Comunidad Europea.

Parece ser que los que votaron por la continuidad de la permanencia del Reino Unido en la Comunidad Europea, y que perdieron por un margen relativamente escaso, han comenzado a juntar firmas para que la elección se vuelva a realizar. En el argumento para hacerlo no sostienen que su intención se trate de poner claridad a un fraude ni nada por el estilo. El argumento solo se sostiene por dos pilares esenciales. Por un lado indican que el resultado no es el correcto –llamativo argumento por cierto puesto que la postura demuestra que para ellos de antemano habría uno y solo un resultado posible y el referéndum es solo una escenografía de tal cosa-, y por otro lado sostienen que las diferencias proporcionales acentuadas entre las diferentes estructuras de los votantes, promovería una especie de injusticia para con ellos mismos. Este último argumento también es llamativo de cara a la aceptación de un escrutinio general como vehículo para la toma de decisiones de tal envergadura para una sociedad. Intentaré dar mi punto de vista ante estos dos argumentos.

Respecto al primer argumento resulta llamativo observar personas que creen consistente y válido aglutinar un volumen de firmas importante para realizar un nuevo referéndum, si no hay denuncia alguna de fraude o sospechas firmes sobre la manipulación del resultado del proceso. Pero vayamos a un ejemplo para mostrar lo inconsistente de tal postura. 

Imaginemos que logren juntar 5 millones de firmas para volver a hacer el referéndum de marras, bien. Ahora hagamos el siguiente ejercicio y luego comparemos el mismo con el caso que estamos analizando. Supongamos que grupo de 30 millones de personas se ve empujado a tener que decidir por A o por B, y el resultado final da un triunfo a A por sobre B de 16 millones a 14. Ha ganado A. NO HAY ATENUANTES. Y no los hay siempre que no haya una denuncia de fraude. Ahora, supongamos que los 14 millones que optaron por B, no conformes con el resultado comienzan a juntar firmas, podrían llegar a juntar 14 millones de firmas ¿esto invalidaría el resultado del referéndum si el mismo no fue fraudulento? Definitivamente no. Es más, quienes optaron por B, y perdieron, podrían llegar a conseguir hasta 30 millones de firmas para volver a pedir por un nuevo referéndum si es que apelan correctamente a la conmiseración de los 16 millones de votantes que ganaron al hacerlo por A -los cuales en una especie de obra de bien mirando el desasosiego de los perdedores podrían otorgar la firma solicitada solo para congraciarse con el pesar del derrotado-. Aun así y consiguiendo correspondientemente el número total de firmantes en el número total de votantes, el resultado original continúa siendo legítimo y las firmas no son argumento suficiente para volver a realizar el referéndum. Puesto que no hay denuncia de irregularidad. 

Ahora vayamos al otro argumento, el generacional. Se dice que hay una amplia mayoría de votantes jóvenes -del grupo etario que va de 18 a 24 años- que votó mayoritariamente por la permanencia en la Unión Europea. Se sostiene que este grupo al tener una expectativa de vida de 90 años, cargará toda su vida con una decisión contraria a la que ellos tomaron puesto que la diferencia que torció el resultado en su contra se dio en los grupos etarios de mayor edad (en especial aquellas personas de más de 50 años en un proporcional menor y las de más de 65 años en una proporción mayor de diferencia por la salida). De esta manera, el argumento indica que quienes inclinaron la balanza a su favor no pagarían los costos de la mala decisión, dado que en pocos años más ya no estarán en esta tierra. En cambio los jóvenes deberán cargar con una mala decisión que tomaron otros que ya no están. Sin entrar en el análisis conceptual que remitiría a la ingeniería social como elemento inviable para el estudio de nuestras decisiones, debo indicar que la falacia de tal argumentación montada en la teoría del “choque generacional”, solo observa un lado del problema. Y la observación parcial posee un doble carácter negativo. Por un lado –al igual que en el primer argumento-, sostiene que el resultado es malo de antemano (puesto que presupone que la salida será indefectiblemente un costo para los jóvenes y no permite la posibilidad de que sea una decisión correcta). Por el otro, el anclaje generacional desde la negativa es también una observación que mira una sola parte del problema -si es que lo hay-, puesto que propone más carga de valor al votante joven tomando su desarrollo de vida futuro en las consecuencias de la decisión, y descarta el desarrollo de vida pasado en el votante adulto. De esta manera se deja de lado uno de los parámetros que hacen al aspecto cuantitativo y cualitativo de la comparación generacional, el de la experiencia de vida transcurrida. Este parámetro debería ser ponderado inexorablemente si se pretende igualar el marco analítico para brindar consistencia y seriedad al mismo. La dotación de información retrospectiva para tomar una decisión de cara al futuro es central en este punto, puesto que también estos votantes tienen un compromiso generacional para con sus descendientes directos, y se entiende que desde una lógica puramente racional, su decisión se compromete claramente para con el futuro que observan para con sus descendientes directos. Si uno toma ese argumento tal cual lo intentan promover, deberíamos pensar entonces que los hijos deberían decidir qué trabajo deben tener sus padres, puesto que las consecuencias de tal decisión corresponden al desarrollo futuro de sus vidas. Esta es la segunda incongruencia en torno a los análisis que se pueden observar en diferentes portales. 

Finalmente está el argumento -que no he mencionado en el inicio de este escrito-, de las diferencias geográficas y laborales. Aquí parece descansar un análisis más pormenorizado y serio, sin embargo, no alcanza a ser un argumento de rigor o valor para volver atrás con la decisión tomada, si Irlanda y Escocia no votaron a favor, pero contabilizando todo el Reino el resultado es contrario a sus intereses, el problema comenzará a ser del Reino Unido, y no un problema de la Comunidad Europea. Tampoco es argumento suficiente para solicitar un nuevo referéndum.

Las naciones deciden su destino y su futuro sobre la base de la voluntad de sus participantes, solo respetando los resultados cuando estos son claros y no están teñidos de sospechas, es que pueden lograr llevar a sus participantes el mayor grado de justicia posible, encontrados a las circunstancias que los obligan a decidir. Cuando hablamos de Reino Unido de la Gran Bretaña NO estamos hablando de un proceso escrutinio en una "República" unipersonal africana o una elección en una zona fronteriza sudamericana, en donde se pagan votos con dinero trayendo miles de inmigrantes para que voten portando un documento con domicilio transitorio otorgado en forma fraudulenta, definiendo una elección por escaso margen. Aquí estamos hablando de una sociedad que tiene este mecanismo y lo desarrolla con el rigor y la seriedad de cientos de años de historia. Con independencia de otros tantos factores negativos por los cuales podremos criticarla, entiendo qué, en este caso, quienes critican el resultado del referéndum por el resultado en sí mismo, no están condiciendo con el hecho en sí del referéndum. ¿Por qué hacer un llamado a decidir si la decisión posible ya está de antemano argumentada?

Triunfó la decisión del pueblo del Reino Unido de la Gran Bretaña, y tal decisión nos está diciendo que quieren dejar de participar de los marcos de la Comunidad Europea, no es más que eso. Aunque es todo un dato. Entiendo que debemos analizar las posibles consecuencias, pero no criticar el resultado. En principio para comprender cuál sería el mejor lugar que podría ocupar Argentina en este nuevo contexto que a partir de ahora se abre.


jueves, 23 de junio de 2016

Las Monerías de "Dios".


No había visto completa la entrevista de Víctor Hugo Morales a Diego Maradona. Me llamó particularmente la atención el séquito que rodeaba a ambos y que reía y festejaba cada definición de menoscabo que realizaba Maradona sobre el Presidente argentino Mauricio Macri. En especial cuando hacía una especie de sutil bullying al ironizarlo indicando que "no sabía leer" -sin tener en cuenta que puede haber personas que con independencia a sus recursos pueden presentar trastornos fonoaudiológicos como los que aparentemente posee el señor Mauricio Macri-.

Es verdad, no podemos esperar o pedir a Diego Maradona que se detenga a dar cuenta de este tipo de reflexiones, su capacidad es inexistente para hacerlo, no ha sido nutrido ningún tipo de elemento sensible en su crianza y desarrollo vital para que eso suceda. Tampoco podría esperarse lo mismo del séquito acostumbrado que lo acompaña y festeja; si una foca solo repite, aplaude y vocaliza, imaginen el nivel de quienes repiten como focas lo que las focas hacen...

El punto llamativo en esto es la posición de Víctor Hugo Morales en esa mesa. Un tipo que ataca la discriminación aplaudiendo a un discriminador serial. Un tipo que lucha por las injusticias sociales, y que sin embargo se lo ve en una clara postura de discriminación social -aunque sutilmente camuflada por su propia sublimación-. El señor Morales parece mirar desde un pedestal intelectual las puerilidades de Maradona, al cual lo disfruta viéndolo como al niño de la villa que sobrevivió altivo al desafío de las diferencias de clase, pero que enternece haciendo sus monerías. Víctor Hugo disfruta a Maradona cual inmisericorde transeúnte levanta un perro de la calle para agradar a una dama. Solo le falta al relator uruguayo darle una galleta para que su mascota continúe hablando y, con ello, continuar su deleite conceptual contra sus enemigos.

Y todo desarrollándose ante un séquito de reidores y festejantes de una triste imagen de la cual no tienen ni la más mínima idea sobre aquello que los está haciendo reír y festejar. Esos idiotas ¿se habrán dado cuenta que no se están riendo de Macri sino que se están mofando de su propio ídolo?


miércoles, 22 de junio de 2016

Las Miserias de Eduardo Aliverti


Eduardo Aliverti, uno de los más respetados editorialistas al cual rinden pleitesía los kirchneristas, ha analizado los acontecimientos de la causa López -la de los bolsos con dólares en el convento-, una vez más en términos de buenos o malos, limpios o sucios, dignos o indignos, merecedores o inmerecidos, ricos o pobres, víctimas o victimarios, dictadores o demócratas.

Claro, ha puesto a los malos, sucios, indignos, inmerecidos, ricos, victimarios y dictadores, del lado de los acusadores. Y ha puesto a los buenos, limpios, dignos, merecedores, pobres, víctimas y demócratas, del lado del sufrimiento al que las circunstancias ha empujado. Y estos últimos no son otros que los propios kirchneristas engañados por esa especie de monstruo de la tropa propia que por tres décadas ejerció la función de cajero de la obra pública del movimiento que los aglutinó, engañando a todos y haciendo las mieles de los genocidas de otrora que se regodean con la noticia.

Aliverti intentó, mediante su editorial, definir al natural sentido de justicia -expresado en las exclamaciones de augurio ante el avance de la investigación que nutre una causa justa-, en términos de una especie de "goce orgásmico de gente mala". Y ha intentado poner de relieve que hechos como éste son solo una nimiedad ante otros tantos de antaño que han quedado sepultados con el paso del tiempo y el relato de la historia. Y, como era de esperar en este empalagoso sujeto, sacó el comodín acostumbrado; la dictadura.

Nuevamente nos ha retado desde su tedioso pedestal moral, mirándonos desde una supuesta altura -que no es tal-, pretendiendo corrernos con la culpa. Sutilmente nos alza la voz argumentando que los ciudadanos de a pié que solo trabajan, pagan impuestos y peajes políticos, somos una especie de idiotas que solo aplaudimos nimiedades como focas haciendo las mieles de las élites -a las que este burro llama "derechas"-, las cuales chupan la sangre del pueblo argentino.

Sujetos como Aliverti son la causa de nuestra pobreza generalizada, no su solución. Con su tarea camufla el accionar más regresivo de una sociedad, un proceso que podríamos definir como "redistribución inversa del ingreso", que fluye desde los más necesitados y que más trabajan hacia los que menos generan y más necesitan. Proceso tan bien pergeñado por -y representado en-, la casta política que conforma su movimiento. Aliverti pretende dar vuelta el derecho y la legitimidad acusatoria del ciudadano honesto extirpando su potencial indignación, y lo recrea como un idiota inconsciente apto para el escarnio público.

Este sujeto es la cusa y no la solución porque precisamente ha dedicado todo su esfuerzo intelectual para justificar las tropelías políticas que se han dedicado a romper antes que a crear, a golpear antes que a tender la mano, a señalar antes que a comprender, a dicotomizar antes que aunar, a envilecer antes que a enaltecer.

En definitiva, A EMPUJARNOS AL EMPOBRECIMIENTO ANTES QUE AL CAMINO DE LA RIQUEZA.

El día que nos desprendamos definitivamente de este tipo de sujetos y personajes seremos una sociedad mejor, más noble, justa, sincera y rica. Ya no tengo absolutamente ninguna duda.


lunes, 18 de abril de 2016

El Socialismo. Su historia.

Dejo aquí los tres capítulos de un documental muy bien realizado sobre la historia del Socialismo. Altamente recomendable.




viernes, 15 de abril de 2016

De la lucha por causas justas a la búsqueda de objetivos.


Me preguntaron si veía algo positivo en el hecho por el cual mucha gente está dispuesta a mojarse para escuchar a Cristina horas y horas cautivados por su presencia -más allá de la gente llevada ahí por los punteros políticos y demás-. La pregunta me la hicieron haciendo hincapié en el hecho de que parece ser que es la ex Presidente la única persona dedicada a la política y que mantiene alto perfil de convocatoria y una oratoria superior al resto. También en esta última parte me sugirieron que de una respuesta intentando desprenderme del clásico argumento sobre la patología argentina que pide constantemente por un papa o una mama espiritual -aunque así sea, algo ha de haber en ella porque la eligió antes que a otros personajes para cubrir su necesidad-. Y me hicieron esa pregunta como parangón a la supuesta falta de liderazgo político de Mauricio Macri. Mi respuesta fue la siguiente.

Cristina posee, respecto del resto del arco político, aún, el fuego sagrado de sentir que está luchando por una causa justa. Independientemente a que la causa efectivamente lo sea, ella está convencida, y eso no solo alcanza y sobra, sino que es el primer motor que mueve la voluntad política. De ahí el fuego sagrado que mueve, empuja y cautiva a sus seguidores. Y de ahí la energía que parece no tener fin en su prestancia ante cada acto y discurso. Apunté, sin embargo, que el riesgo de este tipo de relaciones se refleja precisamente cuando se llega al extremo en el cual ella al reír todos ríen, al llorar todos lloran, al enojarse todos se enojan, y al señalar todos señalan. Y ahí aparece el punto que quiero iluminar. El de Cristina es un liderazgo que conserva el fuego sagrado, sin dudas. Pero conserva un fuego sagrado de la política de otra época, de una forma de hacer política que se ha extinguido en el mundo entero, Y Argentina no está exenta. ¿Y qué decir de la comparativa con Mauricio Macri?

Que parece ser él quien mejor representa en nuestra sociedad -al menos hasta hoy-, el formato de liderazgo que comienza a nacer en este momento. Y lo podemos sintetizar de esta manera; en tanto el fuego sagrado de Cristina se mantiene vivo durante su proceso de extinción mediante la voluntad montada en la lucha por una causa justa (empoderar al desposeído), el liderazgo de Maurio Macri se monta en la búsqueda de un objetivo (pobreza cero). Y ese es todo el secreto de todo esto mis estimados.

Estamos viviendo momentos en los cuales la voluntad de poder que antes se canalizaba a los pueblos mediante los viejos guiones montados en causas justas, ha dado paso a la consecución de metas para el alcance de objetivos. De ahí que muchos no comprenden que sean "CEOS" los que gobiernan. O "demasiado técnicos" quienes lo hacen. Y esto no es nuevo, la crítica a la tecnocracia en los 90 fue algo que vislumbró este proceso, aunque no advirtió que solo presenciaba su estado de gestación, no su nacimiento efectivo.

Es cierto, la vieja forma es más "caliente", intuitiva, enciende, fácilmente aglutinando a todos desde los corazones. De ahí la voluntad que engloba a ese todo incomprendido, eterno partícipe de la historia de la humanidad. La nueva forma nos aparece más fría, descomprometida, metodológica, casi robótica podríamos decir -de ahí las críticas e ironías a los respetos a raja tabla de lo coordinado en los "focus group" que se hacen a diario-.

Sin embargo la gente, la ciudadanía, los pueblos, parecen, aún así y ante estas últimas características, estar confiando más en este último formato que en la primera descripción. Es probable que el avance de la tecnología de las comunicaciones globales, junto a las redes sociales, tengan mucho que decir a éste respecto, cuanto que también sobre el cambio de sentido de la voluntad y la conducta en tanto canalización política.

El fuego que encandilaba por la vía de la búsqueda de una causa justa, mutó hacia la fría conducta por la búsqueda de objetivos. Creo que eso es todo.

domingo, 10 de abril de 2016

Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual. Audiencia en Washington.

Hace unos minutos terminé de ver el vídeo de la audiencia que pidieron ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, el CELS y otras organizaciones. El pedido se hizo al respecto de la nueva estructura que promueve el gobierno sobre la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual. La postura de los demandantes descansa en el "derecho a la libertad de expresión". No voy a dar detalles de la misma porque es largo y observa cierta complejidad analítica con la que temo aburrir al lector. Solo voy a indicar que me llamó poderosamente la atención el nivel de manejo profesional ante el tema que mostró claramente el grupo del gobierno, en contraste al nivel de manejo voluntarista que había del lado de los demandantes.

Horaicio Verbitsky, que era el líder de los demandantes, pretendió empujar para que en la audiencia no se hable sobre las anomalías de la ley anterior -y su deficiente aplicación-, sino sobre los peligros para el derecho a la libertad de expresión que suponen las nuevas políticas impulsadas por el actual gobierno. O sea, pretendió -como siempre lo ha hecho-, hacer uso y abuso de posición dominante en el intercambio, apelando a monopolizar la legitimidad discursiva mediante el acorralamiento vía el posicionamiento político de la audiencia sobre el tema en cuestión, como táctica para desplazar la formalidad analítica y profesional en la aplicación del marco jurisprudencial que atañe al desarrollo de la nueva ley en ciernes. La respuesta del Dr Bertoni, actualmente Director Nacional de Protección de Datos Nacionales y ex Relator de la Libertad de Expresión de la CIDH, fue contundente. Copio textual lo que, en mi modesto punto de vista, fue el ejemplo más claro de la audiencia sobre lo que he indicado en el primer párrafo.

Muchas gracias. Como se ha dicho en esta audiencia, el actual gobierno decidió impulsar una política pública vinculada a la regulación de los medios de comunicación audiovisual, siendo un objetivo primordial de nuestra política, la necesidad de la adecuación de la normativa vigente a la convergencia tecnológica y la evolución de la industria de los sistemas involucrados. La importancia de la adecuación sobrevino imperiosa a la administración actual. Una evaluación seria de la ley de servicios de comunicación audiovisual, deja la conclusión que su aplicación e implementación fue deficiente, selectiva, parcial y partisana. Y qué decir de la ley Argentina Digital, una ley que además de modificar la ley de servicios de comunicación audiovisual, tuvo una redacción muy imprecisa, que habilitaba nuevas discusiones en el proceso de reglamentación, y además, daba enormes poderes a la autoridad de aplicación. Por estas razones se dispuso la creación de una comisión para la elaboración del proyecto de reforma, actualización y unificación de ambas leyes.

Señores comisionados, estimado relator: es una obviedad sostener que la decisión de impulsar una nueva normativa es una clara decisión de política pública del actual gobierno. Y demás está decirlo, no hay en derecho internacional una obligación de implementar una política u otra, salvo que una de ellas viole las obligaciones jurídicas del Estado. Dicho de otro modo; en la medida en que la decisión del gobierno argentino de impulsar nueva legislación en esta materia no viole las obligaciones del Estado, estaríamos entrando en un debate académico sobre cual política pública es mejor que otra, según criterios más bien subjetivos. Ello no significa, por supuesto, que se pueda plantear cualquier propuesta, porque lo que sí habilita el derecho internacional, es evaluar si esa propuesta cumple con ciertos estándares internacionales. Pero si analizamos el propio texto del Estado Argentino, resulta evidente que el nuevo marco regulatorio que se propone –y que está en pleno proceso de elaboración-, es acorde con el derecho internacional. Sería innecesario en esta audiencia repasar ahora cuales son los estándares del sistema interamericano que deben cumplir las leyes que regulan los servicios de comunicación audiovisual. Y es innecesario no solo por razones de tiempo, sino porque la comisión, la relatoría y todos los que estamos aquí los conocemos bien. Teniendo pleno conocimiento de esos principios, hace poco más de un mes, al crear la comisión, se dispuso que el anteproyecto de ley marco regulatorio para las telecomunicaciones y servicios de comunicación audiovisual en la ley Argentina, deberá contemplar una serie de cuestiones que me parece de suma importancia que la comisión y la relatoría tomen conocimiento, y por ello me permito destacar algunos casi textualmente. Esto surge de la resolución 9 del Minsterio de Comunicaciones (regulación vigente en Argentina en Este momento).

La base del proyecto de la propuesta tiene que ver con; a. facilitar el acceso de todos los individuos a los medios de comunicación y las tecnologías de la información mediante criterios democráticos para la asignación de licencias. Otro criterio; garantizar la pluralidad y diversidad de los contenidos audiovisuales. Otro; proteger y fomentar la diversidad y pluralidad de voces reservando el 33% de las localizaciones radioeléctricas planificadas para personas de existencia ideal sin fines de lucro. La ley tiene que garantizar el pluralismo político, religioso, social, cultural, lingüístico, étnico de los medios públicos de comunicación. Sigue la resolución; asegurar la participación ciudadana y la vigencia del federalismo contemplado en la Constitución. De esta norma, señores comisionados, queda claro que los objetivos propuestos para la nueva legislación en Argentina son acordes con los estándares que todos conocemos.

A la luz de lo expuesto, resulta prematuro y especulativo deliberar sobre el posible problema que podría derivar una legislación que hoy se encuentra en plena elaboración siguiendo principios que se ajustan a los estándares internacionales en materia de libertad de expresión. El plazo que se le dio a esta comisión para elaborar el anteproyecto es de un año. El Estado argentino mantendrá actualizada la comisión sobre el proceso iniciado recientemente. Y lo que es más importante, espera también recibir sus aportes y los de la relatoría. Para finalizar, el anteproyecto deberá tener en cuenta no solo los estándares internacionales señalados sino también –y cito textual-, “otros que surjan durante el proceso de estudio, deliberación y consulta que se realice”. Este proceso de consulta abre la posibilidad para que hagan sus contribuciones los distintos sectores interesados en la temática, incluidos, por supuesto, los peticionarios en esta audiencia. Y con ello, señores comisionares, señores relator, colegas, con ello se garantizará la transparencia y la participación social durante el proceso. Cedo la palabra al señor Miguel de Godoy.



sábado, 9 de abril de 2016

El cooperativismo soviético.

Parece ser que el ex Ministro de economía de la República Argentina, Axel Kicillof, anda deambulando con una pintoresca junta de acompañantes, una especie de manada sovietista que suele juntarse de tanto en tanto a intercambiar diferentes formatos de presentar frustraciones en el Centro Floreal Gorini de la Cooperación, alguna que otra plaza y algún que otro anfiteatro universitario. Uno de los argumentos principales -aparte del clásico "peguémosle al nuevo gobierno neoliberal", indica que es muy -pero muy!-, importante "discutir teoría económica alternativa". He estado atento a los argumentos que pueden extraerse de tal altruista proposición. Veamos.

Luego de la "discusión" que he presenciado en las últimas jornadas he visto que en los intercambios lo más que alcanzan a poner sobre la mesa  como "teoría económica alternativa" (aparte de los despotriques acostumbrados), es una ambición mayor muy, pero muy modesta. No es más que la NEP a la cual pasaron el plumero. La NEP es la vieja "Nueva Economía Política" -o Новая экономическая политика, НЭП, Nóvaya Ekonomícheskaya Polítika-, que existió en la Unión Soviética en tiempos de Lenin, allí por la década del 20 del siglo pasado, hace casi ya 100 años...

La NEP fue un modelo económico que se propuso durante la revolución Rusa para paliar, entre otras cosas, hambrunas generalizadas, retraso industrial y falta de productividad en una economía que crujía por todos lados en un momento de la historia de la humanidad en la cual lo único que comunicaba a los seres humanos a largas distancias era la carta papel, el telégrafo y los primeros teléfonos. Y solo comunicaban a no más del 5% de la población mundial. En otro orden de cosas, estos pintorescos y posmodernos pensadores telúricos cooperativistas, suelen sostener que su compromiso, desde las Universidades con las que tienen relación, es no permitir que se vuelvan a formar economistas formateados con la teoría "neoliberal" que tanto daño hizo a nuestra sociedad.

Sin embargo esta gente en los últimos 12 años fundió el país. Y lo fundió justo cuando gozábamos de los mejores términos de intercambio de la historia (el precio de los que nosotros vendemos vs el precio de lo que compramos). Y lo fundieron pasando nuevamente un plumero para revivir un oxidado elemento del pasado, utilizando las mismas vetustas herramientas que los confirmó equivocados, terminados; el modelo de Gelbard de principios de la década de 1970 (que a su vez era un refrito de la NEP soviética de principios del siglo XX).

Esta gente promoviendo "teoría económica alternativa" con esos parámetros, es algo así como alguien dedicado a la moda que de repente quiere mostrarse vanguardista y alternativo, y entonces se desplaza raudo a Milán para proponer como "nuevo modelo alternativo de vestimenta", no más que un trozo de piel de oso ensangrentado y pegajoso, que se adhiere muy bien al cuerpo debido los líquidos del animal que se pegan a la piel humana como lo haría una sopapa. Y ante la pregunta sobre lo desagradable de la putrefacción que emana la vestimenta, argumentan con displicencia que les extraña el planteo, puesto que la nueva moda debe ser utilizada aún fresca, recién extraída del cuerpo del mamífero, tal cual lo hacían nuestros ancestros: los verdaderos creadores del arte de la vestimenta; los cavernicolas...


lunes, 28 de marzo de 2016

Un diálogo incómodo pero necesario.


En el siguiente documental Graciela Fernandez Meijide conversa con Héctor Leis sobre la década del 70 y la militancia de aquel entonces. Ambos partícipes directos de aquel momento, con desapariciones de sus seres más queridos a cuestas. Intercambian conceptos y analizan crudamente aquella generación, los ideales, sus objetivos, la forma en que los llevaron adelante, la represión, el terrorismo de Estado. Por momentos se quiebran hasta el llanto -parecen sus caras querer volver el tiempo atrás para corregir las equivocaciones que ven claramente ahora, con la sabiduría que entrega la perspectiva de una vida ya caminada-. Y por momentos parecen enojarse hasta con ellos mismos.


domingo, 27 de marzo de 2016

Pegándole al Caniche.

El pasado 24 de marzo de conmemoró el aniversario número 40 del golpe cívico militar que sufrió la República Argentina en esa misma fecha del año 1976. Diversos actos se realizaron en lugares emblemáticos y plazas centrales de las principales ciudades de nuestro país. Y diversas respuestas ante el recordatorio decantaron -como de costumbre-, en los tradicionales golpes de efecto de la izquierda combativa; la clásica franquicia estadounidense McDonald's sufrió nuevamente atentados contra alguno de sus locales. Dejaré unos comentarios al respecto, los cuales no tienen un abordaje sistemático conceptual sino una común aproximación callejera -como tanto gusta hacer con sus actitudes el cobarde y anticuado militante de frontera anti imperialista-.

Aquellos que la van de guapos tirando una molotov en a las puertas de un McDonald's, en el cual saben que en su interior solo hay adolescentes que están intentando dar comienzo a la carrera de sus vidas con su primer trabajo y no ofrecerán ningún tipo de resistencia -sino más bien temor y silencio-, despliegan la cobardía de quien le pega un puntapié al Caniche Toy de la novia de un patovica luego que éste no lo dejó entrar al boliche; el revolucionario de cotillón acostumbrado a romper vidrieras y despotricar en las esquinas sería el primero en rendirse y orinarse pidiendo clemencia al enemigo enfrentando circunstancias de valientes.

Supongamos que un pase mágico los expone a luchar de manera directa por la causa que consideran justa y cambia el entorno y el estado de situación. Supongamos que de repente estos payasos anti sistema se encontraran en una selva o un desierto, adentro de un agujero, en medio de la noche y, aturdidos por el helado silencio que saben como medida de la mentira del contrincante que los espera apuntándolos a la cabeza con un infrarrojo, se les ordena salir y correr en zigzag contando 7 segundos para tirarse cuerpo a tierra y volver a repetir el movimiento. Y así correr y avanzar, correr y avanzar...

De seguro estos harapientos militantes suburbanos -acostumbrados a la pantomima callejera-, serían los primeros en rendirse expuestos al desafío de recibirse de verdaderos soldados revolucionarios, precisamente porque son los que se muestran más guapos adelante de un niño que saben, no les opondrá resistencia. Pero quedarían congelados adelante de hombres que saben, defenderán lo suyo hasta las últimas consecuencias. Si son tan guapos y revolucionarios; ¿por qué no intentan pegarle al patovica en lugar de de hacerlo con la mascota de su novia?. ¿Un poco de combustible, un trozo de trapo y un encendedor para asustar a un grupo de adolescentes adentro de un negocio es todo lo que tienen para luchar contra "el imperio"?

Lo reitero: quien rompe la vidriera de un McDonald's como forma de protesta anti imperialista, está pegando una patada al Caniche Toy de la novia del patovica como respuesta a una negativa inesperada. Y una cosa más: de la misma manera que la miserable respuesta expresada en la actitud ante la mascota da la razón al musculoso por haber negado el ingreso -confirmando su buen olfato para aplicar el derecho de admisión-, la cobarde acción que destroza esas vidrieras muestra que el imperio tiene razón al excluir al despreciable de su rango.



lunes, 21 de marzo de 2016

El regreso de los dioses.


Y finalmente llegó el día, aquél que desde tiempos inmemoriales predijo el ser humano. El día en el cual seríamos visitados por nuestros creadores, quienes vendrían a observar qué hicimos durante todo este tiempo. Miles de libros hemos escrito al respecto; desde ángeles y extraterrestres hasta viajeros del tiempo y creadores invisibles. Hasta que finalmente llegó el 20 de marzo de 2016.

Como lo predijo Erich von Däniken -y lo grita Giorgio Tsoukalos-, finalmente los creadores han regresado en sus gigantescos aparatos para dar rienda suelta a la admiración y la sorpresa de sus criaturas. La imagen capta el momento; la potencia del artefacto desconocido por los aldeanos empuja antes a la veneración que al razonamiento. Los dioses sobrevuelan los jirones de su creación montados en su carroza de fuego. Y mirando al gentío con la perspectiva da su altura, se preguntan qué pudo haber fallado si al haberlos hecho a imagen y semejanza, dotándolos también de alas, terminaron reptando sobre un escamoso abdomen luego de habérselas comido.

Y verán los dioses que siempre hay una nueva lección por aprender; por más que pongan alas a su creación, si no se acompaña de la más divina de todas las creaciones, LA VOLUNTAD, lo creado no será más que barro. Se puede tenerlo todo para volar, pero si no se quiere hacerlo, solo el reptar de una ilusión que espera la llegada de un nuevo salvador es el destino máximo al que cualquier creación podrá aspirar.

Sí, finalmente el Air Force One aterrizó en Cuba.



sábado, 19 de marzo de 2016

Los trabajadores también son adúlteros.

Un muchacho comunica a su novia que a la noche irá a cenar a la casa de un amigo. Llegado el horario nocturno la novia observa -gracias al posicionamiento de Google-, que el smartphone de su novio se encuentra a 20 kilómetros de la dirección en la que debería estar su prometido. La mujer, un tanto contrariada, realiza un llamado para indagar el motivo de la diferencia geográfica, pero nadie atiende.

Pendulando entre la preocupación y la ira, la mujer realiza una llamada a la casa del amigo con el cual, supuestamente, su novio debería estar cenando. Éste atiende y responde que el hombre está con él, aunque en ese preciso instante está en el baño, alega también que nunca se escuchó el llamado que hizo al celular de su novio. La novia insiste en querer hablar con su novio y, en una clara actitud que dejaba verse como un comunicado inamovible y una sugerencia increpante, con voz firme le informa al amigo que en 5 minutos volverá a llamar: su tono de voz deja el mensaje claro; más vale que la atiendan.

El amigo, desesperado, manda un mensaje al ausente prometido, el cual -como ya es obvio-, se encuentra con otra mujer en la habitación de un luminoso hotel lindero a la panamericana. El muchacho, nervioso luego de haber visto en la pantalla un llamado perdido de su novia y el mensaje de su amigo, responde a este último que no sabe cómo hacer para salir del atolladero en el que se encuentra. Sabe claramente que de responder el próximo llamado de su novia, lo primero que ésta hará será solicitar escuchar la voz de su amigo para confirmar la versión de los hechos.

Entonces se les ocurre una idea: intentarán salir de la embarazosa situación comenzando por hacer creer a la novia, que la amante de su novio es la hermana del amigo. Así, el encubridor y siempre dispuesto compañero del escurridizo don Juan, se anticipa al nuevo llamado de la nerviosa novia llamándola él primero para darle un número; informa que es el teléfono de su hermana, con la cual el amigo -su novio-, al salir del baño tuvo que ir apresurado a ayudarla a traer unas pesadas botellas de cerveza de la esquina. Indica qué, de querer hablar con él en ese mismo instante, en ese teléfono podrá encontrarlo.

Mientras tanto, la atrincherada pareja en el hotel desactiva todo tipo de conexión de ubicación satelital del smartphone de la amante, al tiempo que salen de la habitación para asegurar ser acompañados por un sonido ambiente acorde a una calle. Se paran en un lateral del auto con el que ingresaron al hotel alojamiento y lo encienden para que sea audible un rumor de fondo que sugiera que están contiguos a un auto estacionado con su motor encendido. Llega el llamado, atiende la amante del novio simulando ser la hermana del amigo, todo marcha bien. La esforzada amante -ahora devenida en actriz de ocasión-, indica a la desesperada novia (quien a su vez se ha transformado en un sabueso), que ya le pasa el teléfono al solicitado hombre. Cuando éste lleva el aparato a su oído, con la boca seca y nervioso pensando emanar un suave saludo, un grito se anticipa retumbando desde las entrañas del delgado artefacto; "¡pero se puede saber donde carajo estás que tu celular me marca a 20 kilómetros de la casa de tu amigo y él me dice que están en la esquina comprando cervezas!"

El muchacho responde a corazón galopante e intentando no titubear mediante una concentración tan aguda como aquella con la cual afrontó el último final de su carrera universitaria; "hola mi amor! ¿cómo que mi teléfono está a 20 kilómetros de aquí? pero no puede ser! si es así me estoy enterando en este instante que me lo robaron en algún momento y no me dí cuenta. Seguramente lo sacaron de la mochila. Espera, espera... ¡no lo puedo creer! mi teléfono no está!".

La novia, no del todo conforme con la respuesta de su compañero y el resultado de su pesquisa (masticando en su cabeza la voz femenina que atendió su llamado), responde a regañadientes que volverá a llamar al amigo cuando lleguen al departamento. El novio, ante este nuevo escollo que deberá sortear para mantener el encubrimiento y poner a resguardo la integridad de su mentira, capta rápidamente que el resultado de un nuevo llamado será imposible de soslayar dados los términos en que ha construido la cobertura de su engaño. Con la velocidad de un lince rápidamente retoma la iniciativa y redobla la apuesta actuando un brioso enojo; alegando persecución amenaza con hablar en otros términos si persiste esa actitud de desconfianza. Logra calmar la situación, aunque sabe que el precio de tal desenlace ha sido el de su moderno smartphone; no podrá volver a casa con un artefacto robado y que se encuentra a 20 kilómetros de él, puesto que los cimientos de su embuste desaparecerían, dejando al descubierto su mentira. Deberá entonces volver con denuncia de robo en mano, certificada por la comisaría más cercana a la casa de su amigo, dejando ese artefacto de comunicación -que hoy también son carnadas para cazar don juanes-, en las manos de su amante para que ésta se encargue de hacerlo desaparecer.

¿Te gustaría saber los nombres de los personajes que protagonizaron esta pequeña historia?

El muchacho donjuanesco se llama Luis Ignacio Lula da Silva.

La amante acomodaticia, Dilma Rousseff.

La novia engañada, Sociedad Civil.

El amigo encubridor, Partido de los Trabajadores.



martes, 8 de marzo de 2016

Lo permanente del Estado y las fallas del mercado.


Observo el smartphone que tengo en mi mano mientras pienso en el celular con el que hace algunos años me comunicaba y noto un increíble cambio. Una contundente evolución.

Observo el mostrador de la dependencia pública en la cual me atienden y pienso en el mostrador con el que lo hacían hace décadas, es idéntico. El cambio solo se percibe en el color del cabello de quien me recibe, también en su cantidad de arrugas y el amarillento color del paso del tiempo de los artefactos con los cuales hace su tarea.

Observo el televisor del living, pienso en el que tenía hace 10 años y noto un increíble cambio. Sin embargo el policía que tomó la denuncia de extravío de tarjetas de mi amigo lo hace con la misma máquina que utilizaba en la década del 80.

Observo el auto que conduzco y no alcanzo a contabilizar la cantidad de cambios que presenta respecto al que conducía hace 10 años. Sin embargo, cada vez que entro a una escuela veo el mismo panorama de hace décadas: los mismos cuadros en los mismos rincones, las mismas manchas de humedad en las mismas condiciones. Nada ha cambiado.

Miro a mi alrededor y veo que hasta la pava con la cual caliento agua es completamente diferente a la que utilizaba hace unos años. Y miro los ministerios y es como enfrentar una foto que descansa bajo un transparente celofán, estampada eternamente en un duro trozo de cartón que conforma la hoja de un antiguo álbum. Hasta las figuras que contorneaban las grietas de las paredes han quedado congeladas.

En un lado veo cambio permanente, en otro solo la permanencia de lo constante; ¿qué es lo que falla más allá del Estado? ¿son las fallas del mercado o simplemente es la lógica consecuencia de las pruebas y errores que cualquier proceso de creación conlleva?

Es difícil encontrar fallas en lo permanente, cuanto que muy fácil hacerlo en lo cambiante.


domingo, 6 de marzo de 2016

Falsos argumentos para falsificar el discurso de Macri.

Luego del primer discurso presidencial de Mauricio Mácri con motivo de la apertura de sesiones ordinarias del Congreso de la Nación, en el cual el presidente puntualizó aspectos críticos referidos a las condiciones contables y administrativas heredadas. A continuación detallo las críticas que desde la militancia kirchnerista se hicieron sobre su discurso con la intención de enmarcarlo en un discurso falaz, y expongo lo que a mi entender son las falacias de esas críticas.

Dijeron que es falso que la economía argentina venía en recesión y apelaron a un informe de Orlando Ferreres –puntualizando que es un economista opositor-, diciendo que la economía creció en 2015 1,7%.

Para descartar que “se venía en recesión” hay que tomar puntas, por caso un comparativo 2014-2015. En ese punto el crecimiento fue nulo o negativo. Menos 2% 2014 contra 1,7% positivo. El promedio confirma el estancamiento.

Se dijo que es falso que la inflación venía en aumento puesto que la Ciudad de Buenos Aires estimó que la inflación pasó del 33,6% en 2014 al 19,7% en el 2015, y el IPC Congreso marcó que la inflación pasó del 33,5 % en 2014 al 20,4% en 2015. La falacia argumental se da porque en el discurso presidencial se dijo que veníamos de un período de alta inflación, no que “venía en aumento”. Por lo tanto no hubo falsedad en este punto, dado que el propio dato que incorpora y reconoce la crítica que pretende la anterior administración, lo demuestra.

Se dijo que es falso el enfoque monetarista de la inflación –seguramente no han leído 4000 años de controles de precios y salarios de Schuettinger y Butler-, y creen demostrarlo indicando que el gobierno de Macri ha planchado la emisión y la inflación continúa. No comprenden ni lo más básico de la parte subjetiva de un proceso económico, cuanto que tampoco la intertemporalidad del mismo. Creen que las respuestas son inmediatas y no existe inercia y expectativas. Tampoco se enteraron que en los últimos días el gobierno no planchó la base monetaria sino al contrario, la expandió en unos quince mil millones de pesos.

Se dice que la emisión puede ser un mecanismo de propagación de la inflación y nunca una causa principal, y se dice también que no hay evidencia empírica de que lo sea. Estas personas creen que con decir que correlación no es causalidad, demuestran la no evidencia empírica de la relación entre incremento de cantidad de dinero no solicitado e incremento de precios. 4000 años de correlación lo demuestran.

Dicen que es falso que el déficit fiscal heredado haya sido del 7% porque incorporan gastos que se deberán pagar en 2016. Descartar ese tipo de conteo de esa manera es de alguien que no tiene ni la más mínima idea de lo más básico de un contable o alguien que de mala fe quiere engañar intelectualmente a la gente. Lo que se hace pagando hacia adelante, respecto de lo que se tiene como objetivo contable para indicar si se posee déficit o superávit OPERATIVO, ES LA PRESTACIÓN PRESENTE NO EL PAGO FUTURO. Si en 2016 se paga por EL GASTO QUE SE HIZO EN 2015. SE DEBE COMPUTAR COMO DÉFICIT EL GASTO 2015 EN FORMA DE PAGO 2016. 

También se argumenta que se agregó al cómputo del déficit las utilidades que el central le giró al tesoro. Eso es no tener idea de la independencia del Banco Central y su contable respecto de la independencia del tesoro y su contable y la transferencia de pasivos y activos. Se habla de “legitimidad” pero es una definición política más que técnica. También se dice que el déficit se agranda porque se computa la pérdida de ingresos por retenciones. Es también una escasa comprensión de lo más básico de la administración eficiente de los recursos escasos que una economía debe administrar. No hay país en el mundo que tenga una estructura de retenciones con la cual se nutre a los niveles que lo ha hecho argentina en los últimos años, el problema, nuevamente, es el agujero que las retenciones financiaban, no la desaparición de ese ingreso. Siempre, claro está, en términos de medir correctamente el déficit.

También se dijo desde algunas usinas K que en tiempos de recesión global, lo normal es que los países del mundo tengan déficit puesto que con ellos se estimula el consumo y se frena el ciclo recesivo. Se sostiene que durante 2015, de 188 países en el planeta, sólo 21 tuvieron superávit “financiero”. No dicen estas personas que de 188 países Argentina es uno de los tres con mayor inflación en el globo desde hace más de 6 años.

En fin, la “intelligentzia kirchnerista” continúa “diciendo” demasiado. Pero la verdad, es que no dicen nada

miércoles, 2 de marzo de 2016

De la grieta al berrinche.


Suele suceder que los niños se empacan haciendo incómodo el paseo de los padres; se tiran al piso y no quieren caminar hasta tanto se cumpla el antojo por el cual reclaman. Generalmente la madre -siempre conciliadora-, espera al niño hasta que se levante mientras el padre continúa caminando con la vista al frente, pensando que el niño depondrá su actitud en la medida en que podrá percibir la lejanía que se acrecienta -suele creer el padre que su hijo sentirá el vacío del olvido paternal al que empuja con su postura-. Sin embargo, hay niños que redoblan la apuesta y apelan a la mirada ajena elevando el berrinche a extremos incómodos. Así, se pegan al piso golpeándolo con las palmas de sus manos, montando una escena en la que el entorno se sorprende intentando vislumbrar si se trata de gritos o llantos desconsolados. Ante este último acto, generalmente comienza la tensión entre el padre y la madre para dilucidar cual será el mejor paliativo ante la embarazosa situación.

El padre vuelve sobre sus pasos con renovado esfuerzo por cambiar la estrategia del niño, en tanto la madre apura la marcha hacia su hijo apelando a la persuasión para que comprenda los riesgos a los que se expone manteniendo su postura -a la vez que se acerca al piso extendiendo sus manos para subir al enojado niño y ponerlo a resguardo del reto ofuscado del padre-. Generalmente todo termina con el trío alejándose con el niño a cuestas, con gestos adustos, entre tensos intercambios que se mezclan con los gritos caprichosos de la criatura cuyos reclamos no fueron satisfechos.

Esa es la escena que vino a mi cabeza cuando observé la cara del ex-ministro de Economía durante un tramo del discurso de inicio de sesiones que dio el Presidente Mauricio Macri. 






martes, 1 de marzo de 2016

Teoría del derrame y cerdos capitalistas.


Cuando el crítico ocasional ataca la mirada económica que se basa en la productividad y su mejora continua -parándose en la mala traducción que se hizo de Adam Smith y que se conoce como “teoría del derrame”-, en su cabeza reverbera la imagen de un cerdo con frac y sombrero de copa, masticando un habano al tiempo que deja caer "spumante" en la parte superior de una torre de copas, las cuales se van llenando hasta rebalsar; y lo percibe sonriendo socarronamente mientras vierte la fina bebida. La preconcebida escena culmina cuando más y más cerdos se acercan al festín agarrando las copas superiores que se han llenado, sin siquiera percibir las inferiores que han quedado vacías.

Así, indignado, traslada la fantástica escena que habitó su imaginación, y la transforma en dictamen de conclusión y sentencia para hablar de políticas públicas. Repetirá hasta el hartazgo que los cerdos no deberían brindar, las copas no deberían llenarse de arriba abajo, sino al revés, y esos fastuosos brindis deberían ser obligatorios para la participación de todos los miembros de la sociedad.

El crítico ocasional no se pone a pensar cómo fue que se dio el proceso que permitió a los más desposeídos que ayer solo estaban a tiro de una cueva o, un poco más cercano en el tiempo, algo de cartón y telas para protegerse de la naturaleza; hoy puedan alcanzar el umbral de acceso a materiales como cemento, hierro, chapas, instalación eléctrica y algunos artefactos domésticos (sean éstos comprados de primera mano cuanto que también de segunda o tercera). Tampoco se detuvo a pensar cómo fue el desarrollo del proceso que gestó las condiciones para que una persona ayer olvidada y a merced de la caridad, hoy pueda acceder a un set de artefactos y herramientas con los cuales, mediando solo un poco de ingenio, podría permitirse ofrecer una solución en su medio por la cual poder recibir un pago. Y así hay infinidad de ejemplos.

¿Pensará este apresurado y denunciante analista que es precisamente el proceso de creación humana y el constante avance de la productividad lo que hace posible este cambio cualitativo, y que pretender revertir el sentido del mismo es obturar el proceso de creatividad dejando a todos sin posibilidad alguna de continuar creando, gestando las condiciones de retorno a la cueva, las telas y los cartones?

Claro, siempre es más rápido intelectualmente –para generar un golpe de efecto de corto plazo en medio de malas interpretaciones del proceso económico-, pensar que esos elementos no son más que gotas en la increíble ganancia de la cual “los de arriba” se apropian, antes de comprender los principios que hacen que más tarde o más temprano los elementos que hoy solo son posibles para muy pocos, mañana serán posibles para todos.

Cuando te hablen de la “teoría del derrame” como una falacia, solo tenes que pensar que vos y yo -que no somos más que un par de personas comunes-, hoy vivimos decenas de veces mejor de lo que lo hacía ayer, por caso, Nathan Rothschild. El cual perteneciendo a lo más opulento y poderoso de Europa, promediando el siglo XIX no pudo evitar que un forúnculo apague su vida.






viernes, 26 de febrero de 2016

De buitres y patriotas.


Había una vez una familia que solía pedir préstamos de tanto en tanto. Cuando llegaba el momento de devolverlos generalmente no cumplía con lo pactado y ante el reclamo de los acreedores, gritaban por las esquinas de su barrio la consigna "nuestra familia o los buitres!!". Con el tiempo se cerró la cuenta del almacén donde se abastecían; ya don pepe no quería financiar más sus consumos porque nunca pagaban por ellos lo que correspondía. Y los hijos sufrieron el mismo trato por parte de los dueños del club y el bar de la zona, quienes también cortaron sus beneficios. Y los servicios de luz y gas corrieron la misma suerte. Las prestadoras una vez que el padre hizo un desplante en las sucursales exigiendo que le den el servicio aceptando como retribución el monto que él quería y no el precio que pretendían cobrar, finalmente optaron por eliminarlo de su lista de prestatarios. Y de esta manera, cuanto más gritaban en las esquinas tanto más iban quedando sin nada.

Hoy la casa está despintada, con el techo apolillado y multiplicidad de baldes y ollas esparcidos por el suelo para contener las goteras que se suceden ante cada lluvia. La maleza ha trepado por las paredes, la madre de la familia sobrevive atendiendo a los enfermos del vecindario, el padre pasó de poseer un trabajo calificado a hacer changas de ocasión, y los hijos no pudieron terminar sus estudios. Todos viven al día y sus caras denotan el rigor del cansancio extremo; la frustración y el resentimiento se dejan ver en las pieles secas y resquebrajadas que contornean sus miradas, al tiempo que continúan gritando "nuestra familia o los buitres!!" -aunque el otrora grito brioso ahora solo es un susurro-.

Hoy la casa no alcanza a cubrir la deuda, y si vendieran el trabajo que están capacitados a ofrecer, tampoco alcanzaría. En parte por la escasa capacidad y energía que les ha quedado para entregar, y en parte por la baja calificación del trabajo que podrían dar; padres sin anhelos e hijos sin estudio.

Si esta pequeña historia te sugirió algo, entonces espero que hayas aprendido que las deudas debes pagarlas, porque asumiste un compromiso para obtener algo que de otra manera no podrías haber logrado. Y espero que recuerdes también esta historia cada vez que escuches gritar; "¡¡PATRIA O BUITRES CARAJO!!".



domingo, 14 de febrero de 2016

Artistas militantes. Distractores camuflados.


Ellos están convencidos que su misión es “hacerte pensar”, consideran que están en los escalones superiores de la escalera de la vida que todos inexorablemente debemos afrontar. Y ahí están en el escenario, nutriéndose de esas multitudes que consideran maleables luego de una vida especializándose en trabajar sus puntos sensibles provocando llantos, risas, melancolía, dolor, desasosiego, éxtasis y exaltación. Y hoy intentan engañarte mediante la ficción de una alegría actuada para provocarte una ira controlada.

Esta gente que se siente más importante que vos y con más derechos -puesto que creen que son la parte más brillante de la sociedad-, hasta hace poco te sugería a quién tenías que votar. Y era una sugerencia que poseía un claro carácter obligatorio. Esta gente apoyaba programas cuyas ediciones creaban mentiras para impulsar el escarnio sociopolítico de quienes no pensaban como ellos. Esta gente apoya abiertamente gobiernos como el de Venezuela y Cuba. Esta gente nunca se manifestó públicamente por el esclarecimiento de la muerte de un Fiscal de la Nación. Esta gente tampoco organizó festivales por las víctimas de la desidia de Once, ni de los muertos de Diciembre de 2012, 2013 y 2014. Esta gente hizo silencio por la muerte de militantes que no son de sus filas. Esta gente se entregó por completo a un gobierno que utilizó todo el aparato estatal para su beneficio. Esta gente se mofó de un padre que pedía justicia por el secuestro seguido de muerte de su hijo, y utilizó todos sus recursos artísticos para recrear una ironía montada en el apodo de "ingeniero" del padre desdichado (cuando éste no lo era y lo llamaban así sus empleados) elevándola a categoría mediática para desviar el foco del justo reclamo por la inseguridad imperante.

Hoy esta gente se juntó toda en un parque. Y en el final del encuentro -al que apodaron "de la alegría”-, aplaudieron y se extasiaron escuchando las clásicas melodías del idílico artista que los convocó; Fito Páez. Y es bueno recordarte que ese artista te dijo que le generabas asco por no haber votado a quien él consideraba, DEBÍAS VOTAR.

Todos ellos hoy se han enmascarado para su gran función popular. Todos se camuflaron de alegres y libres para configurar su gran actuación. La función que necesitan para seguir siendo los miserables distractores que utilizan los gobiernos autoritarios y por los cuales siempre, pero siempre, ofrecen una gran compensación: el pago que ellos consideran justo dado el peldaño qué, creen, ocupan en la escalera de la vida; siempre muy por encima del tuyo -y del mío-. Cuando los mires nuevamente no lo olvides, el destino máximo al que te pueden llevar estas personas es al inexorable inmovilismo que significa que los sigas mirando desde abajo, y no que pienses por vos mismo para poder estar un poco más arriba. Cuba y Venezuela son su meca. No lo olvides.