sábado, 3 de agosto de 2019

El voto militante y el voto racional.


Santiago Maldonado se ahogó cuando huía de un corte de una Ruta Nacional e intentó cruzar un río sin saber nadar.

- Pero la militancia te dice que fue un desaparecido forzado.

Hubo 6248 desaparecidos entre 1974 y 1982 y se dieron en alternancia entre un gobierno peronista y una dictadura militar.

- Pero la militancia te dice que fueron 30 mil y que solo fueron bajo dictadura militar.

Absolutamente todas las políticas implementadas en la República Argentina desde el primer tercio del siglo XX hasta hoy han sido esencialmente contrarias a los principios básicos del liberalismo.

- Pero la militancia te explica todas las injusticias y el sufrimiento argentino como consecuencia de la participación del liberalismo -en todas su formas- en la vida política de la República Argentina.

Un proceso inflacionario es un fenómeno monetario que se desata a partir de un desacople inducido de manera exógena respecto de la conjunción entre los parámetros de tiempo, productividad y masa monetaria en relación con la oferta y la demanda de bienes y servicios y parámetros de intercambio.

- Pero la militancia te explica que la inflación es un fenómeno multicausal generado por grupos concentrados que manejan los precios y la excesiva ambición de quienes quieren ganar más a costa de los que menos pueden y tienen.

Todo, absolutamente todo lo que tenga que ver con algo que pueda portar un sufrimiento, la militancia te lo va a transmitir con el guión adecuado para ella poder transformarse en la vía de solución a tal sufrimiento, desplazando el conocimiento puro sobre cada tema que pueda poner justeza sobre el mismo. Saben -y así fueron educados para la militancia- que en tal universo justo el sentido de sus gestas ya no tendría sentido. Y se quedarían sin nada.

Si exponés el número de desaparecidos o la condición de Santiagao Maldonado y no encuentran manera de rebatir los datos objetivos, dirán que eso es un "simbolismo" que no comprendemos y mediante el cual podemos "mejorar la memoria" y ser un poco más "sensibles" para hacer de nuestra sociedad algo "más justo" (y repetirán, precisamente, que será en honor a los muertos y los desaparecidos). Ya desde ahí te acusarán de todo tipo de cosas, hasta exponerte como un demonio al servicio de lo más crudo de la insensibilidad humana.

Si exponés a la ausencia de liberalismo político y al desacople monetario económico como los rieles principales que nos condujeron a la desgracia argentina, te dirán -con cierta sorna petulante- que tu nivel de conocimiento es escaso y que está demostrado que "todo fue así" (como sostiene la militancia). Pero no expondrán ningún argumento consistente que lo compruebe, solo apelarán a demostraciones parciales e inconclusas; verdades a medias montadas en falacias argumentativas.

El problema de argentina no pasó nunca por la falta de militancia política sino por su abundancia. Hemos entregado un excesivo prestigio a ésta como elemento desde el cual se toman las decisiones trascendentales de nuestra vida institucional, y hasta aquí nos trajo tal conducta...

Entonces, en estas próximas elecciones: ¿No habrá llegado la hora de advertir más claramente esta mentira y comenzar a pensar nuestro voto desde ese lugar?


domingo, 21 de julio de 2019

El viaje a la Luna y el mito de los idiotas.


Corre el año 1969, la Unión Soviética y Estados Unidos se encuentran en pleno desarrollo de una disputa por la obtención de ventajas en lo que se conoció como “la carrera espacial”. Proceso inmerso dentro de otro que se dio a conocer como “la guerra fría”. En tal devenir ambas potencias tenían espías y habían inundado la estratósfera de satélites con los cuales espiaban la superficie del planeta -en especial los soviéticos que aventajaban en esto a los estadounidenses-.

En ese contexto Estados Unidos logra llevar a la luna a tres seres humanos, depositando a dos de ellos en su superficie y trayéndolos de vuelta. Fue un hito en la historia de la humanidad. Sin embargo, hay quienes creen que todo fue un "montaje de Estados Unidos" para hacer propaganda de una especie de beneficios de un sistema que -creían y creen aún-, precisamente se caracterizaba por "vender espejos de colores para dar sentido a la explotación humana, engañando a la humanidad con la falsa perspectiva que brindaba un logro trascendental como fruto del esfuerzo de la empresa humana y la acción individual". Esta gente pensaba -y aún piensa-, que con este montaje se empañaban los "logros cooperativos" que atribuían al alcance de los objetivos como "fruto de un empeño colectivo", representado -claro está-, por la comprometida e igualitarista Unión Soviética.

Quienes más identificados estaban con esta última postura, argumentaron en su momento que el “show lunar”, habría sido un montaje de lo más puro de las industrias de la distracción de Estados Unidos representadas en Disney y Hollywood. Veamos:

- Se requirió cerrar un estado de fútbol por al menos 6 meses para preparar la escenografía.

- Se tuvo que demandar -extra a la demanda de mercado- cientos de miles de toneladas de talco y ceniza (o alguna forma de polvo similar), a alguna empresa para poder preparar la réplica de suelo lunar.

- Hubo de necesitarse centenares de máquinas tipo Caterpillar, grúas y camiones para el traslado y el montaje de todo el “paisaje lunar”.

- Se requirió una mega estructura de descompresión para poder simular el efecto de gravedad en ese estadio.

- Seguramente se necesitaron miles de horas de producción y post producción para poder hilvanar todas las imágenes necesarias.

- Se requirió de tecnología especializada y artistas expertos para replicar, en el talco, los cráteres y las deformaciones del suelo lunar sin que pudieran salir caminando de ese lugar, o sea, colgados de arneses o algo por el estilo.

- En el momento de la filmación y desarrollo del proceso de engaño, se requirió hacer muchas tomas para buscar la perfección, por lo cual todo lo anterior debió hacerse una y otra y otra vez hasta que los directores estuviesen conformes.

- En todo ese proceso debieron participar no menos de cien mil personas personas, siempre que tomemos a las personas que trabajaron en la producción de todos esos insumos y de la puesta en escena de todo el entorno.

- Miles de personas debieron trabajar en el desarrollo de la película en sí (por caso pienso en pequeñísimos ventiladores para replicar en ese talco escenográfico, el aterrizaje del módulo y en medio de un contexto de ingravidez simulada y un artefacto que baja colgado de arneses).

- Y todo esto en un contexto de espionaje cruzado como el que se estaba viviendo.

¿Alguien puede creer que en cientos de miles de personas involucradas -directa e indirectamente- en tal gesta, y en medio de espionaje cruzado, no haya existido una sola persona que hubiera sido descubierta o que haya, sin quererlo, mencionado que trabajó en algo que le llamó la atención por lo excéntrico del ejercicio durante aquella época (por caso un empleado de una empresa que produce polvo como talco que dijese; “recuerdo que en 1968 tuvimos una demanda de ciento cincuenta mil toneladas de talco con una pedido especial, teñido de gris, que nunca supe qué función tendría y tampoco para qué empresa se destinó la producción")?

Para que quede más claro y contextualizar aquel escepticismo en aquel contexto: Técnicamente y debido a las circunstancias de espionaje y competencia, era más difícil el montaje para simular la llegada a la luna sin ser descubierto que producir el viaje efectivo y la llegada a la luna en sí.

Si después de pensar seriamente este punteo que acabo de dejar, alguien continúa realmente creyendo que “lo de la luna fue un montaje de Hollywood y Disney”, debo decir que ya no hay nada que ahcer con ese cerebro, está quemado.

viernes, 5 de julio de 2019

La emboscada y el "compromiso social".


Una de las características típicas de la conducta promedio de la ciudadanía argentina, ha sido definida como “viveza criolla". Esa supuesta ventaja originaria subyace en lo que podríamos denominar "el gaste cotidiano del hincha de tablón"; así, de tal típica fuente de conducta surgieron chistes contra lo diferente y jactancia de pertenencia. Para comprobarlo solo alcanza con ver nuestras publicidades, observar lo subyacente a una humorada argentina típica o escuchar un cántico de cancha de fútbol. Podrá captarse que desde esa "viveza criolla" los argentinos se toman la atribución de mofarse de los asiáticos apelando a su condición de tal, de los africanos apelando a una supuesta "falta de inteligencia" (y exponiéndolos solo como serviles a una especie de atletismo sexual), de los nórdicos como intrascendentes y de los estadounidenses como idiotas -entre otros tantos estigmas con los cuales este argentino promedio se divierte fácil señalando a los demás-.

También hay que indicar que es el recurso de los idiotas el mofarse de otras personas usando un código propio sin que éstas lo perciban. Y no solo es un recurso de idiotas, también de cobardes, porque las personas “gastadas” (término del lunfardo argentino que significa "mofarse del otro") nunca saben de qué se trata "tal gaste" y no tienen herramientas para poder, al menos, brindar su contraparte; esto lo hemos visto en muchas entrevistas en donde entrevistadores "cancheros" (otro término del lunfardo argentino que denota cierta superioridad) gastaban a sus personas entrevistadas y éstas, muchas veces, no se enteraban que estaban siendo víctimas de sorna por parte de quien la estaba entrevistando (era más evidente cuando la persona entrevistada no era argentina y por lo tanto no tenía “el código del gaste” en su universo).

Esa conducta hoy es característica de un personaje típico que ha gestado argentina en las últimas décadas; el ñoqui (lunfardo argentino con el que se define al inútil acomodado) público que vive de estar en la secretaría de un sindicato, en algún Ministerio pululando en diferentes áreas menores (siempre tejiendo conspiraciones menores de pasillo) o como parte del núcleo operativo marginal de algún emprendimiento derivado de un desarrollo de un presupuesto público; chofer o personal de planta de mantenimiento de algunas dependencias científicas y tecnológicas. Es un personaje que a ciencia cierta no aporta nada, pero divierte mucho en su micro-mundo y molesta sobremanera a quienes no pertenecen a su entorno -suele estar yendo de manera permanente a cortes de calles, actos de militancia, escraches a otras personas y demás acciones que ponen de manifiesto su condición de servil miserable-.

Este típico personaje argentino trazó, una vez más, un acto de "viveza criolla"; la víctima esta vez fue el Presidente argentino. Tres de sus fieles exponentes se tomaron el trabajo -en Suiza-, de esperar a la comitiva presidencial argentina para "gastar" al Presidente. Esperaron en un lugar solitario del que sabían, sería paso obligado de la caravana, cuando ésta se acercó, mostraron fervor argentino con la camiseta de la selección de fútbol y así, poder asegurar perpetrar el engaño. Estamos en Suiza, el auto presidencial se acerca a un par de argentinos en medio de una completa soledad que festejan ser connacionales mostrando la camiseta y saludando con cariño desde un lateral el paso de la comitiva, es el comienzo de la culminación del acto de los miserables. El Presidente argentino, como es lógico, baja la ventanilla para saludar, y es en ese instante que, durante el saludo, trazaron una mofa socarrona al más puro estilo del cobarde llorón; "ehhh, Cristina va a volver! Vos te vas a ir! Vamos a volver! vamos a volver!".

Tal situación se dio porque esta gente sabe aprovechar el don de gente de las otras personas y se valen de esa acción para engañar. Es la forma más fácil de inducir al engaño a una persona, y es una acción característica, típica del ratón social argentino. ¿De qué manera el Presidente argentino podría haber evitado esa situación? Para evitar esa zancadilla, el Presidente argentino debía haberse comportado como lo hubiera hecho en vida Fidel Castro o su hermano Raúl, históricos tiranos comunistas cubanos. O sea, no bajar la ventanilla y acelerar dejando a esos ratones aspirando polvo de tierra y gases de motor. Sin embargo el Presidente argentino tuvo la deferencia de brindar un saludo que fue contestado con una cachetada.

Sería un buen ejercicio pensar si esas personas que se mostraron tan sagaces, podrían llegar a ser igual de valientes para vivir una vida sin parasitar a la ciudadanía desde los lugares públicos en los que se enquistan. Sería interesante pensar qué sucedería si asumiera un Presidente que realmente cumpla con lo que en la eterna militancia del sollozo subyace y los expulse de todo tipo de posibilidad de continuar parasitando desde el sector público, exponiéndolas a la prueba de su propia estupidez para que midan en la arena de la realidad –en el mercado-, cuánto pueden llegar a adquirir de sustento por la viveza que creen poseer. Sería interesante poder ver en esa situación a esos idiotas que ayer creyeron gastar al Presidente argentino.




miércoles, 29 de mayo de 2019

La militancia nacional y popular.

- Jamás admitirán falencia alguna, pero señalarán las tuyas aprovechando tu don de gente.

- Cuando hablan de política nunca intercambian una idea si no es por imposición de la suya.

- Asesinan la razón y se entregan con sumisión al verticalismo de la organización.

- Detestan objetivos dimanados por el pensamiento, solo abrazan causas movidas por deseos.

- Se sienten ungidos por la historia para cambiar la historia, aunque no advierten el histórico fracaso de quienes sintiéndose ungidos por ella creyeron cambiarla.

- Suelen andar desalineados y desafiantes, en manada y nunca solos.

- Desconfían del individuo.

- Cuando muestran sosiego y templanza hay que prestar atención, pues se están camuflando para buscar un flanco abierto para poder atacar.

- Sus parámetros son pendulares y dicotómicos: Buenos o malos, justos o injustos, nosotros o ellos, vencer o ser vencidos, ricos o pobres, comprometidos o tilingos, cipayos o nacionalistas, elitistas o populares. Todos y todas...

- Saben sacar ventaja de la coyuntura y utilizan con sagacidad las circunstancias a la que nos exponen las desgracias.

- Sin un líder se sienten nadie.

- Y con uno se creen omnipotentes.

- El contrapunto es su alimento, el acuerdo un veneno letal.

- No ven en la conciliación ganancia alguna sino una pérdida implícita.

- Jamás contestan una pregunta en forma clara, aunque intentarán imponer la suya en forma oscura.

- Desconfían de las siguientes palabras, las cuales pronuncian a regañadientes intentando cambiar sus significados:

  • Libertad; solo la pronuncian con un sentido de liberación de masas, manipulando el concepto original porque intuyen el verdadero sentido del mismo, o sea, su espíritu liberal por excelencia.
  • Individuo; solo se pronuncia si es como parte de un sentido colectivo, están convencidos que la esencia de esa palabra nos envilece.
  • Ambición; antes de mencionarla anteponen la palabra "sana" puesto que la consideran enferma de nacimiento.
  • Empresa; recelan del espíritu emprendedor como bien social empujado por la búsqueda de un mérito individual, solo aceptan una empresa cuando se pone de manifiesto en forma explícita su condición de cooperación colectiva.
  • Propiedad; solo digieren la apropiación después de ser tamizada por la tribu, intentan siempre erosionar derechos que puedan ser sustento de propiedad privada y enaltezcan el fruto del quehacer individual.
  • Dialogo; consideran que es una zoncera en la que caen los incautos y mediante la cual, ocultos poderes, succionan la sangre del movimiento.

- Tienen adicción por los adjetivos descalificativos: cipayo, tilingo, vendepatria, gorila, zonzo, careta, cheto, neoliberal. Son acusadores seriales.

- Si bien sus preconceptos están plagados de lugares comunes detestan el sentido común.

- Son víctimas por sobre todas las acciones y circunstancias.

- Tiran al crematorio todo atisbo de ideas nuevas ya que viven de otras muertas que mantienen embalsamadas.

- Desfallecen por lugares de poder.

- Aman adularse entre si y organizar escraches al resto.

- Luchan contra la propiedad, aunque se dejan poseer por completo por la voluntad de sus líderes.

- Adoran las banderas, aunque detestan las diferencias.

- Pretenden luchar por la liberación, aunque enalteciendo las fronteras.

- Denuncian la colonización cultural mirando el logo de nuestras zapatillas y los dibujos de nuestras remeras, aunque gritan la acusación a los cuatro vientos apoyándose en amplificadores Marshall, tocando guitarras Fender Telecaster y saltando al ritmo del más puro Punk-Rock anglosajón.

- Desconfían del profesionalismo, les desagrada la postura simétrica de una persona especializada a la vez que consideran romántica la reconciliación tribal entre malón y humanidad.

Y entran en trance en los actos voluminosos donde compiten por demostraciones de lealtad, pueden llegar a matar para ganar un par de metros que les posicionen más cerca del líder -esté éste vivo o muerto-.


miércoles, 8 de mayo de 2019

A 100 años del nacimiento de Evita.


El pasado 7 de Mayo se cumplieron cien años del nacimiento de Eva Duarte; Evita. Como era previsible, asistimos a un desfiladero de personajes babeándose y posando para la foto, aprovechando la circunstancia para ver con qué frase de cotillón podrían quedar mejor para con la "jefa espiritual de la nación". Veamos a quien homenajeamos.

Evita fue una mujer que trató a los más desposeídos no como a ciudadanos despojados del pleno derecho constitucional del cual debían gozar, sino como a incapaces de poder ser y por lo cual ella debía asistir. Una mujer que en lugar de propender a empujar los principios fundamentales de la sociedad civil para corregir la anomalía de la falta del ejercicio efectivo del derecho para quienes no eran alcanzados de tal, se dedicó a forzar la llegada de esos derechos mediante la ficción de corto plazo, empujando por la fuerza a los más acomodados a redistribuir y dar a los más desposeídos, confundiendo el derecho y su ejercicio pleno con el beneplácito de los bienes de consumo ocasional o un salario descalzado de su productividad. Para aquel desposeído asistido por Evita, el recuerdo de ella es el de la primera bicicleta y la primera muñeca, pero no el de la vez en que sintió que ya no lo discriminaban sino que lo trataban como igual.

Evita no luchó por igualar derechos formales constitucionales para con los más desposeídos, continuó el ciclo discriminatorio y lo profundizó para canalizar su asistencia y monopolizar el derecho a un liderazgo por fuera del derecho. Fue ella la que trató a sus asistidos como "cabecitas negra" y "mis grasitas". Es cierto, podrá decirse que repetía de manera denunciante el apelativo que tenían las clases altas de Buenos Aires para señalar a los más pobres, pero sea como fuere, fue ella quien profundizó esa horrible separación agigantando el señalamiento para marcar a los suyos propios. Y con ello, abrir la herida de esa diferencia y realizarse autoasumiéndose como la guía de los que no pueden. Y que sin ella nunca podrán...

¿En serio hay algún motivo para festejar los 100 años del natalicio de semejante monstruo?

domingo, 28 de abril de 2019

Religión y revolución.


El cura tercermunidista se tira a la izquierda, lucha contra el mercado, contra el capitalismo, la propiedad privada, la ambición, el desarrollo individual y, si es necesario, porta un fusil. No cree en ninguno de los protocolos tradiciones de la iglesia católica, ni en su dogma. Tampoco en su historia, solo utiliza la institución para el fin superior; "la revolución social" para "la igualdad de los pueblos" a partir de la rebelión intrainstitucional. Para él la iglesia tradicional siempre estuvo al servicio del poder, y ese poder siempre estuvo al servicio de los atributos arriba mencionados. Está convencido que la Iglesia tradicional (ésa que ven "a la derecha") fue funcional para sostener la explotación de la humanidad atemperando el sufrimiento del explotado promoviendo su mansedumbre y solventando el dolor del marginado promoviendo la limosna. Para el cura tercermundista la religión católica tradicional nunca estuvo al servicio de aquello que debió haber sido su verdadera razón de ser; la revolución.

Esto no viene de una noche de tragos sacerdotales y elucubraciones entre gallos y medianoche. El cocktail conceptual que los formó arrancó con los Jesuitas (marginales en su propia diáspora, autoexcluídos y perseguidos que se refugiaron en solitarios conventos lejos del mundo de la producción mercantil que detestaban). Y continúo cuando Marx y Engels trazaron su hoja de ruta para el advenimiento del socialismo y ésta llegó a manos de los discípulos jesuitas. Pero también de intelectuales cercanos al mundo religioso, que no dudaron en hacer carrera pastoral buscando el camino para el objetivo marxista entronizando en la milenaria institución.

El "camino al socialismo" que promovieron Marx y Engels tenía el sentido dentro del propio desarrollo de las fuerzas del capitalismo, el mercado y la occidentalización de la humanidad, y consideraban que la religión era el bastión a ser tomado a partir del cual, invirtiendo su sentido, podría tomar impulso definitivo la liberación humana. Porque para ellos esa forma de opio -"el opio de los pueblos"-, debía ser reemplazada por las formas de liberación que habían descubierto y proponían, a sabiendas que solo era posible ese esquema de adoctrinamiento; el único posible de ser posible porque formaba "ab ovo" el sentido de existir. Y era una columna importante para complementar al desarrollo de lo que llamaron "las fuerzas productivas" puesto que con tal acompañamiento maduraría la fuerza del pensamiento humano liberador (relación única posible de gestar el camino material que a su vez será el único camino liberador posible; del idealismo hegeliano al materialismo marxista). Y apuntaron ahí porque vieron, precisamente, que por miles de años esa forma de pensamiento y transmisión perduraba, y perduraba y perduraba. A su tiempo, hubo quien trazó la entronización marxista en el catolicismo, pero también en el judaísmo y toda forma religiosa posible. Si no me equivoco, la única línea no entronizada ha sido el protestantismo.

Hoy hay un Jesuita en el Vaticano, es argentino y nos habla de "estiércol del demonio" cuando se refiere al dinero, de "malos y buenos" cuando habla de empresarios y trabajadores y de "vida sin sentido" cuando apunta al mercado y la búsqueda de la realización personal mediante la meritocracia y el progreso material en una carrera de ascenso. No pierdan de vista esto, porque es "nuestro papa".


viernes, 19 de abril de 2019

El liberalismo argentino y la encrucijada electoral.


El liberalismo vernáculo se fortalecerá, adquirirá sentido y aglutinará sus propias fuerzas sobrepasando sus diferencias y conformando una oferta electoral que podrá cosechar un tercio del electorado hacia las intermedias de 2021, solo si abiertamente se opone al actual gobierno de Cambiemos, aún a sabiendas que el riesgo de tal postura sea el retorno franco del kirchnerismo.

Estamos a meses de la contienda electoral y ya es momento de terminar con la tibieza: ¿Qué clase de liberalismo se pretende construir a partir de la actitud pusilánime que sintetiza la frase "vamos con ellos porque de lo contrario vienen aquellos"? ¿Qué clase de persona libre se decide por un movimiento tibio, antiliberal, que salta a la vista que de tan lábil, al primer tripulante que tirarán del barco a la primera de cambio, será a un liberal? ¿Acaso la historia de quienes promovieron la Revolución Gloriosa, la Revolución del Té y las grandes gestas liberales de la historia tuvieron esa actitud miserable?

El liberalismo fue -y deberá ser- un grito profundo de libertad y justicia y hoy, en Argentina, no hay ni la una ni la otra. Y el actual gobierno no está llamado a garantizar o luchar con bríos por tal objetivo -el máximo posible en una sociedad civil-. ¿Miedo al cuco?

Liberales, el miedo es algo que todos tenemos, pero también el poder de un convencimiento de estar luchando por una causa justa, hace que se pueda sobrellevar.

Permanecer pensando en Cambiemos porque vuelve el kircnerismo, conlleva cierta execrable pusilanimidad. Si vuelve el kirchnerismo, que vuelva! Más aglutinante será la posición liberal y más gente comprenderá el sentido de nuestra gesta. ¿Seremos perseguidos? Seguramente! Pero también con este gobierno lo somos, de hecho, ya lo estamos siendo a nivel de estigma con la mofa y el tilde de "libersaurios" y "liberalotes". La única diferencia que obtendremos con el retorno del kirchnerismo, será positiva; y es que con el verdadero monstruo adelante, la verdadera gesta podrá nacer. De lo contrario, seguiremos siendo soldados furtivos atrincherados en solitario entre las montañas y, claro está, también cobardes arrastrándose de oficina en oficina negociando mendrugos de libertad que nunca llegan y siendo escupidos por el escarnio público (sabemos que de ésos tenemos muchos en nuestras filas, pero también servirán llegado el momento).

La única gesta posible que podrá hacer del liberalismo una alternativa a tener en cuenta por más personas en este inefable país, es oponerse abiertamente a este gobierno y no dudar más. Menos aún, pensando en "el cuco". El liberalismo nunca se distinguió por ser un movimientos de cobardes, sino todo lo contrario. Y hoy estamos quedando como lo que no debemos ser ¿O será que lo somos?

jueves, 4 de abril de 2019

Argentina y el estallido social.


La Ciudad de Buenos Aires y parte del gran buenos aires, están nuevamente cortados por organizaciones sociales, movimientos políticos, piqueteros y agrupaciones sindicales. Nuevamente queda expuesta la falta de acción del actual gobierno para solucionar esta problemática, que ya parece ser algo crónico. En este muro se ha repetido hasta el hartazgo que es muy difícil crecer económicamente para brindar oportunidades a más y más personas, siempre que esto continúe en el tiempo, puesto que es una accionar estéril en términos económicos. Y es la mejora económica lo único que puede brindar soluciones a estas agrupaciones. Pero no solo es eso.

Estas agrupaciones -y también lo hemos repetido hasta el hartazgo en este muro-, se conformarían con estar igual que hoy pero bajo otro sistema económico-político a la alternativa de mejorar económicamente bajo el sistema que actualmente rige (mal que mal, cierta ficción de propiedad privada y cierta ficción de capitalismo argentino es el objetivo a combatir); su lucha es, ante todo, contra los símbolos del derecho anglosajón, de propiedad, de mercado y todo lo que tenga que ver con el sistema económico que rige desde que nuestra Constitución nos constituyó.

Recuerdo que días atrás no pude bajar de una autopista porque estaba bloqueada por un puñado de no más de 30 o 40 personas, alcancé a divisar la cara del Che Guevara retratada en una bandera roja. Eran las 9 de la noche. En ese momento pensé -mientras continuaba hasta la próxima bajada-, qué sucedería si realmente un grupo de Gendarmería fuera con bríos como nunca antes a sacar a esa gente de ese lugar para des-obturar esa bajada. Concluí que sería una escaramuza que probablemente dejaría heridos graves y hasta muertes, pero también que el líder de ese bloqueo, instantáneamente se coordinaría con cientos de otros líderes organizados y en no más de un par de horas, absolutamente todos los accesos principales y periféricos de prácticamente todos los municipios del conurbano, serían bloqueados por todas las organizaciones. Lo cual representaría un desmadre del problema. Y para solucionarlo, el gobierno no tendría más opción que emprender la retirada (retirada de todo el gobierno desde la cúpula hasta todo el gabinete) o profundizar con rigor experto la búsqueda del objetivo de la decisión tomada.

La primera alternativa dejaría el símbolo de la victoria a estas agrupaciones que pretenden el cambio de sistema. La segunda requiere de un gobierno preparado. Si se decide des-obturar una arteria, se debe saber que hay que tener preparados al menos 50 mil personas de la fuerza pública, diagramadas en lugares estratégicos para esperar el rebote y que no tome por sorpresa la respuesta a tal corrección civil en la acción de levantar el primer piquete. Si no se tiene bien coordinado este ejercicio, la acción siguiente puede decantar en lo que vulgarmente se denomina como "guerra civil", puesto que podría ser la ciudadanía afectada por el accionar de estas organizaciones la que finalmente se organice para tomar cartas en el asunto.

Hoy el gobierno ha tomado cartas en el asunto en las fronteras, y parece ser que pretende ir con pie firme contra lo que se denomina "bagayeros". La acción de estas personas no es la de obturar el proceso económico, sino de evadir las obturaciones oficiales para recrear otro proceso económico. El gobierno se ha empeñado en luchar ahí, pero aún no tiene intenciones (aún no se sabe si por falta de agallas o por condición objetiva y cruda certeza de imposibilidad) de dar la verdadera batalla para cambiar el estado de letargo de nuestra economía. La ingrata noticia es que esta decisión que hoy se continúa evadiendo, ya no se puede evadir más; está cada vez más cerca el momento del contraste de opciones indicado más arriba. No sucederá la situación de crecimiento y la "inclusión social" de estas organizaciones, sucederá que llegará el momento de optar por qué camino seguir; la retirada o la represión.

¿Ustedes qué elijen?

miércoles, 20 de marzo de 2019

El egoísmo altruista y el asedio de la usura.

Cuando Adam Smith conceptualizó el egoísmo como portador de altruismo en las relaciones económicas, claramente estableció que primero es la acción de dar, para luego recibir.

Sin embargo aquí lo interpretamos al revés; creemos que ese egoísmo en sentido económico significa algo así como la actitud del avaro que grita "mio mio mio!", siendo exactamente al revés. El egoísta "a la Smith" produce -y mucho- para gritar; "tuyo, tuyo, tuyo!". Para luego sí, pedir a cambio de esa entrega la contraparte que considera equivalente; "mío, mío, mío".

Al sentido altruista del egoísmo smithiano aquí se lo interpretó -y tradujo- como si se tratase del sentido usurario que empuja la codicia del avaro.

Si en el sentido smithiano quedó claramente establecido que la conducta económica básica de un sujeto libre en un mercado de producción libre, piensa en producir algo fértil y útil para obtener a cambio la satisfacción y el deseo que cubrirá sus anhelos, la interpretación que de ese proceso aquí se ha dado, indica que los sujetos libres en el mercado no se abocan a la producción fértil, sino a la especulación estéril para ganar a cambio -mediante engaño-, un valor inmerecido.

A partir de ahí, es lógico que por estos pagos todo el mundo piense en cómo regular más y mejor antes de pensar en la opción de dejar de regular. Que todo el mundo pida más Estado antes de pedir el retiro del mismo de las acciones cotidianas de nuestras vidas.

Somos un país construido bajo los universales equivocados; estamos convencidos que la usura del egoísta está siempre al acecho, esperando por nosotros a la vuelta de la esquina conforme tengamos a disposición más grados de libertad. Sin embargo, el movimiento tendencial del planeta entero indica que es precisamente al revés; a más libertad menos usura e injusticia. De no cambiar esta equivocación esencial en la interpretación de la acción económica libre -y hasta de la vida misma-, continuaremos marchando de manera inexorable hacia un destino de pobreza y miseria generalizada.

Pero hay un consuelo; siempre tendremos a mano algún buen pastor para alimentar a su famélico rebaño.

sábado, 16 de marzo de 2019

Poniendo en valor el dolor.


Observar el vídeo sollozante que dio a conocer Cristina Kirchner acompañada de un tema musical que induce a la tristeza, hablando de una supuesta dolencia de su hija, hace pensar que una persona que cree ese montaje de Cristina sobre su hija para justificar su viaje a Cuba, también cree que Estados Unidos Cortó la luz en Venezuela desde un búnker escondido en algún desierto de Nevada. Y que Néstor Kirchner nos vigila desde los Satélites Arsat I y II

Lo que está sucediendo con Cristina es sencillo de explicar; completamente quemado el dolor simbólico de los pañuelos blancos, esta gente ya no sabe de qué dolor agarrarse para marketinear el llanto adecuado y lograr la atención lastimosa que induce a la conmiseración y el voto condescendiente. Esto que está haciendo Cristina Kirchner al frotar adelante de todos la penuria de su hija para sacar una ventaja, es la típica acción de un carancho político.

Cristina Kirchner, si representa cabalmente a alguien o a algo, es a ñoquis y caranchos. Solo un ñoqui o un carancho puede estar pensando en ella como alternativa de vida mediante un voto teniendo adelante de sus narices la miseria que le actúan para obtenerlo. ¿Qué tendrán en la cabeza las personas que no pueden ver lo miserable de la acción de una madre que ante la noticia de un problema físico serio de su hija, en lugar de correr a acompañarla, traza especulaciones estratégicas en el armado de un vídeo comunicacional?


sábado, 2 de marzo de 2019

Heterodoxia, marxismo, sentido común e idiotez.


Marx definía como "economistas vulgares" a quienes quedaban encerrados en el mundo de las apariencias y no advertían la esencia de los fenómenos económicos. En esa línea criticaba a los que -según él- se quedaban tanteando precios y ni idea tenían de "valor" (antes de seguir aclaro que este escrito no es una alabanza a Marx ni a marxistas sino al contrario, es una crítica). Continúo.

Supuestamente Marx había encontrado la causa última de la dinámica económica del ser humano, y la denunció más o menos así; la explotación de unos sobre otros, en capitalismo, se exacerbaba sin ser percibida puesto que se había creado una superestructura institucional que, bien aceitada desde lo educativo, domesticaba al explotado mediante la transmisión de valores, creencias y costumbres justas para el interés explotador. De ahí que uno de los principales objetivos de las corrientes marxistas actuales es "luchar contra el sentido común" o (los más osados que intentan jugar con ironías sin ser creativos) tirar fogueo contra lo que entienden son "los principios morales de la clase media".

Es poco conocido en nuestros pagos que toda la estructura del edificio marxista de la teoría laboral del valor y la explotación laboral es falso -y con ello todo lo demás-. Que Eugen Böhm von Bawerk dejó patinando a Marx prometiendo una respuesta que nunca escribió. La respuesta la intentó Engels en los dos tomos siguientes de "El Capital", pero no es más que un galimatías.

Bien, ese yerro y esa falta de su conocimiento en nuestro medio lleva décadas y décadas de arrastre, empujando a un paradigma de pensamiento económico latinoamericanista que, en términos del propio Marx, serían los nuevos idiotas que se quedan tanteando, pero al revés. Creyendo que están saliendo de la vulgaridad del mundo de las apariencias, se empecinan en nadar en las esencias descartando lo obvio (creyendo que luchan contra el sentido común). Creen que son superiores a los economistas profesionales (especialistas en precios, escasez, abundancia y valoración subjetiva) y, petulantes, se auto validan citándose entre sí sus intrascendentes papers, convenciéndose de estar inventando la pólvora mojada. Por caso, cuando hablan de inflación se la pasan señalando a "los remarcadores y formadores de precios", sin advertir que eso es solo la apariencia. Esencialmente lo que está sucediendo es que el valor del papel que refleja esos precios está cayendo porque hay sobreoferta de él, por lo tanto, quien recibe ese papel en cambio de algo que ofrece, cada vez pide más de ese papel porque capta que el valor de lo que le están dando cae porque hay abundancia y nadie quiere eso. Por eso al pedir más, el reflejo es "precio que sube".

Y de esta manera, economistas que en apariencia se manifiestan como vanguardia mofándose de los "economistas vulgares" parados desde el pedestal neomarxista de la heterodoxia, en esencia no son más que idiotas que aún no advierten lo más básico de un proceso económico y (creyendo desprenderse del sentido común al que empuja la experiencia inmediata a los vulgares) cada vez que se les indica que hay un exceso monetario y por ello hay inflación (y por lo tanto no son los remarcadores de precios los causantes y ninguna política de control de precios será efectiva), contestan repitiendo la siguiente estupidez que ya es eslogan heterodoxo (reitero, creyendo que se van al mundo de las esencias) y dice así; "bueno, la inflación es un fenómeno multicausal". Esa definición es como dictaminar la probabilidad de una tormenta indicando algo así como que "un día de estos va a llover".

A veces luchar contra el sentido común puede llevarte a la supina idiotez de estar creyéndote un vanguardista, cuando en realidad no alcanzaste a captar que estás descartando lo obvio, como sucede con los verdaderos idiotas.

domingo, 10 de febrero de 2019

"Fuga de capitales" ¿encierro o conspiración?


¿Cuantas veces escuchaste hablar de "fuga de capitales" para acusar a quienes ponen a resguardo sus ahorros e inversiones como así también a quienes mejoran el rendimiento de sus carteras basándose en el movimiento de las mismas?

No pocas veces en nuestro medio se apela a ese estigma falaz para acusar económicamente a las personas y a las empresas de un delito que no cometieron. La pobreza suele ser la falsa prueba en la que se sustenta esa falsa acusación; "la fuga de capitales se paga con la pobreza del pueblo", nos dicen.

No olvidemos que solo en las cárceles la búsqueda de libertad queda interpretada como una fuga.

También encontramos quienes acostumbran utilizar este horrible formato de pensamiento cuando escuchamos hablar de "fuga de cerebros" (como si mantener cerebros en un corral fuera algo altruista!).

Partiendo nuevamente de recordar que toda fuga implica encierro, sería bueno preguntarnos qué implica para nuestra libertad que un grupo de prestidigitadores diseñen los términos institucionales por los cuales creceremos domesticados en la búsqueda por evitar "que nuestros cerebros se fuguen"; sin dudas un campo de concentración mental horripilante. Y esto no tiene categoría de correspondencia -en el sentido de diseño-, con un lugar donde se busca mantener las libertades individuales e institucionales económicas básicas para que se geste un desarrollo tal, que no solo no implique fuga, sino que también sea un punto de referencia de atracción. Esto último no es el resultado del diseño de una prisión, sino la lógica consecuencia de una secuencia libre.

¿Por qué los inversores ven en Estados Unidos uno de los lugares donde poner a resguardo sus inversiones y los científicos ven allí el lugar más importante para poder desarrollar y plasmar sus ideas? ¿Porque allí "hay más capacidad bélica y es la cárcel más cómoda" o porque allí están a resguardo sus libertades de decidir con independencia a la obligatoriedad burocrática de tener que cumplir?

Sería bueno que lo volvamos a pensar.

sábado, 2 de febrero de 2019

AMLO, México y lo modesto de una ambición mayor.

Asumió la presidencia de México Andrés Manuel López Obrador -amigo del eje bolivariano cubano- y ya comienzan los cambios simbólicos de sentido. Hace horas se ha puesto en duda la fecha del Gran Premio de México de Fórmula 1 a partir de 2020. La fecha 2019 ya está cubierta -el canon ya se pagó-. Observo con más detalle la noticia y veo que el argumento que esgrime Claudia Sheinbaum (Jefa de Gobierno de la Ciudad de México) informa que los 21 millones de dólares de canon que se paga para tener la fecha en el calendario (y que generalmente es por la vía de un préstamo que se le otorga a al país organizador), serán captados para al proyecto "Tren Maya". Un proyecto que pretende unir las principales ciudades de México.

Bueno, el objetivo de ese redireccionamiento presupuestario no es malo, claro está, de hecho, a golpe de vista parece tan bueno que cualquier persona sin conocimiento podría indicar que "es mejor destinar recursos en un tren para unir ciudades que en un Gran Premio de Fórmula 1". Veamos.

21 millones de dólares al año es una inversión insignificante para un proyecto ferroviario que pretende unir ciudades turísticas dentro de un país con 11 mil kilómetros de costa entre dos mares (8 mil kilómetros de costa en el pacífico y 3 mil en el Atlántico).
Sin embargo, es una inversión proporcionalmente muy fuerte y rentable en aras del beneficio que para el sector turístico empuja el hecho de mantener un Gran Premio de Fórmula 1 en su fecha anual a lo largo del tiempo. No es casual que Rusia renueva un canon de 54 millones de dólares por mantener su fecha en la ciudad de Sochi, Abu Dhabi 49, Singapur 49, Malasia 48 y que el Principado de Monaco esté exento.

Veremos si esto es el principio del declive de las ambiciones mayores mexicanas y el comienzo de resultados menores, o si continúan en el sendero de inserción global que, en este ítem, se habían propuesto como complemento a su paquete de marketing turístico internacional y la sofisticación de su oferta. 

Ah! lo olvidaba, y esperemos que de no hacerse el Gran Premio, las obras del Tren Maya finalmente se realicen!

jueves, 22 de noviembre de 2018

Capitalismo, socialismo y las condiciones morales de la existencia humana.


El día miércoles 21 de noviembre de 2018 se desarrolló el debate; "Moralidad del Capitalismo vs Moralidad del Socialismo", organizado por la Fundación para la Responsabilidad Intelectual -FRI- y llevado a cabo en el Centro Cultural de la Ciencia, en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. El moderador fue el economista argentino Ivan Carrino, y los expositores fueron, por el panel a favor del capitalismo como un sistema moral superior al socialismo; Antonella Marty, Axel Kaiser y Stephen Hicks. Y por el panel a favor del socialismo como un sistema moral superior al capitalismo; Eduardo Sartelli, Rosana López Rodriguez y Fabián Harari. En el siguiente vídeo se replica el debate completo.


domingo, 4 de noviembre de 2018

Argentina; se inflan los precios y se desinfla la economía.


PBI = C + I + G + (X-M)

Se dice que el gasto agregado es el consumo, más la inversión privada, más el gasto público, más las exportaciones netas (el saldo luego de un ejercicio que cuantifica lo que vendemos menos lo que compramos al mundo). Se dice que el nivel de consumo depende del nivel de ingresos, el nivel de inversión del nivel de tasas de interés, el nivel de gasto público del nivel de impuestos y el saldo comercial del nivel del tipo de cambio. ¿Cómo está Argentina hoy?

El nivel de ingresos -que debería empujar el consumo-, ha caído en términos reales. El nivel de tasas -que debería empujar la inversión-, está por las nubes. El nivel de impuestos -que debería racionar el gasto público-, ha llegado al tope de asfixia de la economía (ahogando el consumo de manera adicional dado que acota el ingreso disponible después de impuestos y ahoga la inversión privada porque reduce la tasa de retorno y valorización de la inversión adicionando a la tasa de interés exuberante ese imposible nivel impositivo). El saldo externo de la cuenta corriente del balance de pagos por vía de la balanza comercial mejoró en el último mes debido la devaluación.

Se optó por la salida externa como una manera de sacar presión a una olla para que no explote. Pero el nivel de salida externa no alcanza a despresurizar la presión interna de la economía con la velocidad necesaria y rogamos por "una cosecha récord" y "los saldos positivos de vaca muerta" (aunque también por algún milagro de suba de precios de nuestras exportaciones tradicionales y el crecimiento de Brasil con lo cual se pueda acelerar el ingreso de dólares vía precio con independencia de cantidades). De manera adicional comienza en breve el pago de servicios de deuda, lo cual empujará un crecimiento negativo del saldo externo en dólares empujando más el desequilibrio del balance de pagos. En otro orden, la inflación interna erosiona la devaluación nominal como vía de escape para quitar presión y el tipo de cambio real vuelve a mostrar síntomas de retraso. Para salir de estanflación es imprescindible soltar el tipo de cambio bajando las tasas para empujar inversión, pero esto empujará a la porción de suba de precios atada al sector externo que se pretende anclar con el tipo de cambio retrasado (la estructura de producción con gran proporción de costos en dólares por su dependencia externa). El tipo de cambio atrasado retrae la salida externa y vuelve la dinámica al punto de partida, acelerando la presión interna de la economía. Para salir del atolladero en el que se encerró la actual administración, hay que hacer dos cosas. Primero; comenzar por dejar de transferir a toda la economía unos agobiantes desequilibrios del sector público forzando precios irreales mediante política macroeconómica. Segundo; tomar las riendas de la madurez y dar señales claras de decisión política -no solo palabras-, que muestren que no hay otro camino posible. Se llama liderazgo.



domingo, 28 de octubre de 2018

La marcha como elemento de cambio.


Estados Unidos, bajo la administración Trump, llegó a 3,5% de desocupación (en teoría económica sería algo así como "pleno empleo"). En paralelo, desde países en donde domina el pensamiento antinorteamericano, organizan una mega marcha de miles de personas para entrar, de manera forzada, a aquella economía capitalista administrada por ese denostado empresario devenido en el líder de la gestión que ha logrado llegar al mencionado índice. La búsqueda de trabajo no parece ser el objetivo central de tal marcha, sino el embate mismo de la misma y lo que él implica para la contraparte; no es una marcha, es una afrenta.

La intención de este movimiento que ha partido desde Honduras puede percibirse como el intento por erosionar la simbología política de la actual administración norteamericana en tanto gestión de gobierno, puesto que los riesgos que implica el crecimiento económico desde esa posición política, es una amenaza mayor para el statu quo de quienes gestionan la marcha de lo que sería el factor real por el cual se movilizan; la falta de trabajo y perspectivas concretas en el sentido económico de sus vidas. El embate debe, por fuerza, chocar necesariamente con los principios formales y fundamentales establecidos constitucionalmente en Estados Unidos, y esto empujará a la actual administración norteamericana a mostrar "su lado malo", puesto que deberá -de alguna manera- administrar ese conflicto con las herramientas que se perciben siempre como algo políticamente incorrecto. Algo más o menos así; los buenos pobres, desposeídos y excluidos que, marchando en busca de nuevas oportunidades, han sido coartados por una economía excluyente liderada por un mesiánico empresario que les cierra toda posibilidad de progreso.

Subyace a los analistas favorables a los marchantes y críticos de Estados Unidos, que la buena condición de la economía estadounidense se corresponde al empobrecimiento del resto (como siempre), y por lo tanto, cualquier observación que se haga favorable a la bonanza americana y desfavorable a la miseria tercermundista -como resultante de la buena gestión de aquellos y la pésima gestión de éstos-, quedará neutralizada por estos analistas como una falacia ideológica. Sin embargo, la falacia ideológica es la que precisamente estos analistas portan al proponer este proceso como una puja de malos excluyentes y buenos excluidos. Poco se sabe del financiamiento de estos marchantes, pero es seguro que la situación a la que pretenden empujar es exactamente la misma a la que hace unos días pretendieron empujar las Organizaciones Sociales en la Plaza de Mayo de la República Argentina ante la sesión en el Congreso por el presupuesto público.

Por lo que deja ver la dinámica de acontecimientos a lo largo de las últimas décadas y la persistencia creciente de estos embates  -manteniéndose los mismos aún ante diversos procesos económicos guiados por diferentes administraciones políticas-, hace pensar que este tipo de afrentas no cesarán aún con crecimiento y desarrollo económico permanente, sostenido y sustentable. Estas organizaciones, su financiamiento y estructuras, no tienen como objetivo real en sus reclamos concreto buscar inclusión o una vida mejor, sino cambiar el sistema para vivir de otra manera (hay suficiente cantidad de pruebas por las cuales podríamos concluir que de una manera plagada de miserias y escasez). Pero hay algo aún más llamativo en este proceso; quienes organizan a estos marchantes no desean de manera consciente empujar al cambio de sistema luego de un exhaustivo análisis que decantó en una racional y objetiva toma de decisión, sino su opuesto. Vacíos por completo de cualquier criterio racional, de alguna manera han asumido que poseen una especie de conocimiento vital superior desde donde podrán crear un sistema superador -aunque siempre es el refrito de un fracaso que lleva más de 100 años de historia de intentos incumplido-. Se trata de gente que se organiza para obligarnos a vivir su fantasía ideológica, que cree que tiene posiciones estratégicas surgidas desde la vanguardia del pensamiento, sin embargo, aún no han pasado el umbral del conocimiento mínimo a partir de la interpretación de una prueba clara y concreta.

Es difícil aventurar la respuesta que tomará la gestión Trump ante el caso de los migrantes hondureños. Podemos intuir, a priori, que no se dejará presionar fácilmente; si algo saben hacer bien en Estados Unidos es distinguir y separar los factores que los pueden llevar a la miseria de aquellos factores que los pueden potenciar hacia el éxito. En este sentido es difícil pensar que la masa crítica de esa decena de miles de migrantes pueda ponerlos en el planeta Marte siguiendo las recetas de sus sugerencias para organizar la economía norteamericana, en tanto es más probable que, de asentir por completo con los antojos de este embate, terminen corriendo en cacharros oxidados buscando agua en la Puna de Atacama.

Y mientras todo eso se desarrolla en el norte, aquí, en Argentina, aún no podemos ver con suficiente claridad el destino al que nos conducirá esa masa de personas con voluntad de cambio de sistema (y que hemos definido como "Organizaciones Sociales") si continuamos destinando el 80% del presupuesto público a financiarlas. Podríamos aventurar, casi sin temor a equivocarnos, que Argentina como un gran riachuelo bonaerense es un destino asegurado.




viernes, 28 de septiembre de 2018

Google cumple 20 años, nuestros piquetes también.


- 20 años atrás nacía Google en EEUU. Y con ella, comenzó el declive y tornaron obsoletas las tradicionales barreras que coartaban la comunicación humana.

- 20 años atrás nacían los piquetes en Argentina. Y con ellos, comenzó a crecer y se hizo costumbre el establecimiento de barreras para el desplazamiento y la comunicación humana.

- Google está valuada en 200 mil millones de dólares, en tanto que las organizaciones piqueteras, regaladas son caras.

- Las personas que conforman Google son personas que tienen un semblante feliz, en tanto que las personas que conforman las organizaciones piqueteras, están enojadas y encapuchadas.

- Si por las personas que hacen Google fuera posible, habría decenas de alternativas y artefactos tecnológicos para que las personas de las organizaciones piqueteras puedan desarrollar sus vidas más allá de la dependencia del piquete, en tanto que, si por las personas que conforman las organizaciones piqueteras fuera posible, Google sería tomada, saqueada e incendiada por considerarla una herramienta del imperio para oprimir y empujar a la dependencia a toda la humanidad.


domingo, 23 de septiembre de 2018

El problema macroeconómico no es un problema de todos.


El problema de la economía argentina NO ES un problema “de la economía argentina”, ES UN PROBLEMA MACROECONÓMICO; y esto no es lo mismo.

Al habernos educado bajo el paradigma de lo macroeconómico como el problema general (el eterno filtro de Estado mediante el cual, con la educación ministerialmente dirigida, se enseña a interpretar los intereses particulares como preocupaciones generales), siempre nos topamos con la misma confusión; interpretamos y trasladamos los desequilibrios de las cuentas públicas como si fueran desequilibrios de la economía general. La macroeconomía es una estructura teórica que hace las veces de guía mediante la cual los ECONOMISTAS PÚBLICOS sugieren medidas de política económica PARA TODA LA ECONOMÍA. Sin embargo, este proceso no es otro que el de interpretar problemáticas económicas y pensar en brindar soluciones a esas problemáticas, CON Y DESDE EL FILTRO DE LOS PARÁMETROS DE SOLUCIÓN DE LAS CUENTAS PÚBLICAS y no desde el amplio abanico de los parámetros y procesos de la economía como un todo; los equilibrios que se buscan pensando desde los modelos macroeconómicos y sus estructuras de causalidad no son otra cosa, más que diferentes formatos de encorsetamiento (unas veces el corsé ajusta demasiado y otras veces queda más cómodo, pero aún no advertimos que podríamos vivir sin corsé). No es correcto ni claro pensar que quien está en crisis es la economía argentina sin antes prestar atención a pensar que quien realmente está en crisis es el sector público argentino y no, toda la economía.

Este tipo de olvido y cambio de perspectiva para analizar y pensar con claridad dicho proceso, se debe al paradigma bajo el cual nos han moldeado; una estructura conceptual forjada por el constructo ministerial del sector público, que establece el esquema de pensamiento mediante el cual terminamos –en este caso económico pero en todos los casos es idéntico proceso-, tanteando a ciegas y trasladando, en la interpretación, la crisis pública de administración de recursos al resto de la economía en su participación ciudadana. Desde este lugar, interpretamos la respuesta ciudadana en tanto su acción espontánea y natural, con el desplazado disfraz del altruismo público. De esta manera reforzamos la anomalía interpretativa y terminamos juzgando equivocadamente a la ciudadanía parados desde ese supuesto pedestal que nos construyó el paradigma educativo ministerial. Sabido es que la ciudadanía solo tiene un mecanismo para amortiguar y trasladar sus dilemas de administración de recursos y desequilibrios económicos hacia el sector público cada vez que éste la acosa para solucionar sus problemas; LA EVASIÓN.

La evasión está mal vista porque la interpretación de ese hecho se hace desde la estructura de pensamiento homogeneizada desde aquella educación. Sin embargo, la palabra correcta para referirse a ese proceso en el contexto argentino es “elusión”; la ciudadanía hoy no está evadiendo, está eludiendo. Eludir implica algo más aproximado a lo que está sucediendo puesto que la ciudadanía, hoy en argentina, elude el riesgo de ser absorbida por algo que pone en peligro su capacidad de subsistencia económica, y eso no es evasión en el sentido delincuencial que aquí se da al término. Eso no es evasión porque es sentido de permanencia vital ante un riesgo de muerte económica en estado puro. Pero la existencia de problemas graves y amenazas para la ciudadanía aún no ha terminado, existe otro problema aún más grave: el mecanismo de solución posible que tiene a mano constitucionalmente la ciudadanía también está viciado de anomalías; el mecanismo que administra el poder judicial.

Ese mismo anómalo sector público es quien hoy (debido a los tres poderes del Estado en franco desequilibrio tal como sucede con la macroeconomía), posee formalmente la legitimidad monopólica para la persecución de la ciudadanía ante su respuesta, definiendo como evasión al natural proceso de elusión que en acción humana cualquier ciudadano realizará cada vez que ve amenazada su subsistencia económica. Y desde ahí, ese anómalo sector público persigue a la ciudadanía con el bastón de la legalidad en su poder. La ciudadanía queda por completo desguarnecida, puesto que teniendo constitucionalmente el poder de destituir a la gestión pública cada vez que ésta la avasalla para corregir unas restricciones gestadas por su propia mala administración pública, NO TIENE EL CANAL FORMAL PARA HACERLO, dado que la justicia entorpecerá todos y cada uno de sus reclamos y pedidos. LA JUSTICIA EN ARGENTINA NO ES OTRA COSA QUE EL SECTOR PÚBLICO ATANDO AL SECTOR PRIVADO.

Finalmente, si el lector llegó hasta aquí en este post, le dejo una pregunta para que piense cada vez que liquida sus impuestos y de cara a las próximas elecciones; ¿es realmente justo lo que estamos viviendo, es realmente una crisis de toda la economía argentina la que estamos sufriendo, es realmente imposible que los jubilados cobren una digna retribución por su trabajo de toda una vida y que el ESTADO APELE SUS RECLAMOS HASTA DEJARLOS MORIR? y ¿Vale realmente la pena apoyar una administración y un gobierno que solicita un esfuerzo que demuestra conducirnos a la eutanasia económica? Sería interesante que pensemos en eso durante los próximos meses.

lunes, 10 de septiembre de 2018

La economía argentina y su espiral descendente.


La ciudadanía que está en blanco y produce desde el sector privado, paga doble prácticamente todo:

- Educación: con sus impuestos paga la educación pública y vuelve a pagar con una cuota la educación privada (dado que en la mayoría de los casos la educación pública no cubre las expectativas del promedio de las personas que trabajan en el sector privado formalizadas).

- Salud: con sus impuestos paga los hospitales públicos y vuelve a pagar clínicas y hospitales privados con una cuota de una prepaga (dado que en la mayoría de los casos la salud pública no cubre las expectativas del promedio de las personas que trabajan en el sector privado formalizadas).

- Seguridad: con sus impuestos paga la policía y vuelve a pagar seguridad privada con una cuota a una empresa que se encarga de su seguridad (dado que en la mayoría de los casos la seguridad pública no cubre las expectativas del promedio de las personas que trabajan en el sector privado formalizadas).

- Justicia: con sus impuestos paga las investigaciones y el desarrollo de los procesos judiciales, pero debe financiar sus propias pesquisas y contratar detectives privados para que las causas avancen (dado que en la mayoría de los casos la investigación pública no cubre las expectativas del promedio de las personas que trabajan en el sector privado formalizadas).

En ese contexto de oferta nula por lo recaudado, el sector público gasta más recursos de los que extrae de la ciudadanía. Y no solo asfixia al sector privado con el elevado nivel impositivo desde donde succiona esos recursos que esteriliza al no ofrecer nada con ellos, también lo empuja a una especie de autoflagelación, porque el sector privado se ve en la necesidad de cubrir de manera privada aquella oferta que el sector público no brinda. Y el sector privado debe hacerlo con una tasa impositiva imposible. De esta manera, en un círculo vicioso de comportamiento, la posible demanda innovadora que el sector privado debería crear, se anula porque debe abocarse a repetir los servicios que el sector público no da, y así se acota progresivamente la creatividad; nuevos mercados, productos, procesos y demandas laborales de nuevos sectores privados que no florecerán.

Pero ahí no termina el espiral descendente; las empresas privadas, al tener que suplir la oferta pública bajo estas leoninas condiciones, se exponen a otra anomalía pública; el control. Como el sector público tampoco hace bien su tarea de regulador, el sector privado paga nuevamente un costo al verse expuesto a penalizaciones dirigidas a toda señal de ganancia superior al promedio mediocre que es referencia en un entorno económico viciado con este ciclo estéril de relaciones; por caso, nuevos impuestos o multas a quien intenta ofrecer de manera creativa un servicio que mejora productividad y eleva ganancias.
Y como si esto fuera poco, se ha anunciado que el déficit de ese estéril sector público no se cerrará achicando el gasto sino elevando recaudación.

Termina mal, sépanlo.

sábado, 21 de julio de 2018

Santiago Maldonado, la película.


Como no podía ser de otra manera, en breve sale al ruedo una película que aborda el caso de Santiago Maldonado. Y como no podía ser de otra manera, la dirige y produce Tristán Bauer, un Director que estuvo al frente de la televisión pública durante el último mandato de Cristina Kirchner. A su vez, la hija de la ex presidente -que estudió cine en Estados Unidos-, Florencia Kirchner, trazó el guión de la película y, como frutilla del postre (y como obviamente no podía ser de otra manera), tendrá música de León Gieco y relatos de Darío Grandinetti. O sea, una película para llorar...

Luego de observar el trailer de la película y de haber seguido los acontecimientos y vicisitudes que esta causa trazó (como las sugerencias y el empuje político para caratular la causa como "desaparición forzada" que Horacio Verbitsky trazó desde Página12 en un intento por establecer en la interpretación popular que el gobierno actual representaba una política de desapariciones), me atreví a trazar una ironía sobre el símbolo que pretendieron -y aún pretenden- construir sobre este muchacho, al cual ahora quieren transformar en el nuevo mártir desde el cual posicionarse. Lo predecible de la película y la falta de sutileza del guión me empujó a compararla con Bañeros 5, indicando que una se trataba de una comedia y la otra, de un drama; una para reír y la otra para llorar (luego aclarando que la película de los guardavidas era para llorar y la que empujaba a reír, claro está, era la que intenta mostrar "el camino de Santiago"). A partir de eso me increparon como si hubiese cometido una blasfemia. 

Las personas que me increparon son las mismas que hace unos años ironizaban y se reían de Juan Carlos Blumberg, padre de Axel, un muchacho asesinado durante un secuestro. Quienes me increparon también relativizaron el sufrimiento de las madres del dolor, esas madres que perdieron a sus hijos a manos de la delincuencia. Las personas indignadas que me acusaron de blasfemar sobre Maldonado, relativizaron el sufrimiento de esas madres tapándolo con el pañuelo blanco de las madres de plaza de mayo. De la misma manera también taparon el sufrimiento de las madres de los soldados de Malvinas, el de las víctimas del accidente de once (¿recuerdan todo lo que le dijeron a Lujan Rey, madre de Lucas Menghini?), también el de las víctimas de la inundación de la ciudad de La Plata y muchos sufrimientos más. La personas que me increparon creen ser los legítimos portadores del dolor de la patria.

Los indignados con mi ironía sobre la película de Santiago Maldonado son personas que estaban acostumbradas a trabajar sobre los símbolos que pueden crearse a partir del dolor humano, estaban acostumbrados a hacer política a partir de esos símbolos. Hasta hace un tiempo se sentían en un pedestal porque desde el gobierno anterior nos señalaban a todos; creían formar parte de una casta superior, la casta portadora de la verdad. Desde ese lugar decidían qué símbolo era el correcto y qué símbolo el incorrecto, y desde ahí dejaban -o no- que desde los resortes públicos sea visibilizado el sufrimiento de una persona o escondido el sufrimiento de otra; una forma "políticamente correcta" de censura (políticamente correcta hasta 2015, cuando la mentira estalló en sus caras).

Los indignados que me increpan, ahora pretenden mantener viva la simbología con la cual se alimentaron y desde la cual nos señalaron. Nos silenciaron. Y pretenden hacerlo aprovechando (una vez más) una tragedia para tergiversar mediante interpretaciones creativas; la tragedia de un muchacho que murió ahogado luego de un piquete del cual huía cuando llegó Gendarmería. Y lo quieren hacer apelando -una vez más- a la culpa. A mi culpa. Me sugieren que estoy faltando el respeto a la familia de Santiago porque juego con su dolor. Les contesto que es al revés. Ellos juegan con ese dolor al pretender politizarlo manoseándolo simbólicamente para continuar administrando el dolor de todos y designar qué dolor merece ser llorado y qué dolor merece ser ironizado (como si eso fuera posible). Le digo a esos morales increpadores que mi posteo apunta al símbolo que ellos pretenden defender, a esa mentira que quieren volver a construir, no al dolor de esa desdichada familia. Y les repetido que quienes más han faltado el respeto a Santiago Maldonado y su familia son ellos, no yo. Precisamente por lo que vienen haciendo en torno a todo esto, precisamente porque no lo dejan descansar en paz.


miércoles, 9 de mayo de 2018

Argentina y el Fondo Monetario Internacional.


El Fondo Monetario Internacional es una institución de la cual Argentina nunca dejó de formar parte. La función de esa institución, originalmente, fue establecer -como su nombre lo indica-, un fondo disponible para que los países miembros, en caso de tener crisis de balanza de pagos, dispongan en mejores condiciones que las de mercado. Con ese fondo se atemperaba la crisis (o se evitaba) hasta tanto se produjeran los resultados de los cambios estructurales que el fondo exigía para asegurar el saneamiento de los desequilibrios que llevaron a esa crisis -su estatuto prevé 4 tramos de crédito con progresión creciente de auditoría en caso de no corregirse la anomalía-. Si no te gustaba formar parte de ese club, la alternativa era salir del patrón dolar internacional y de las economías capitalistas de ese entonces, y golpear la puerta del socialismo internacional.

Argentina siempre se caracterizó por no jugarse para uno u otro lado. Lo mismo sucedió con la postura ante el Fondo; se pagó la cuota para ser miembro de un club para obtener sus beneficios, pero detestando a los socios a los que insultábamos por lo bajo. En tanto que jugábamos los domingos a la tarde a la ruleta rusa con los soviéticos en el jardín de casa.

Hoy volvemos a necesitar fondos del Fondo, la pregunta es ¿POR QUÉ?. La respuesta no es difícil de contestar: porque desde hace por lo menos 5 años hemos vuelto a tener crisis de balanza de pagos.

La crisis de balanza de pagos que tenemos hoy es consecuencia de un desequilibrio de cuenta corriente vía incremento de las importaciones potenciado por una caída considerable del precio de nuestras exportaciones, sumado al desequilibrio de la cuenta de capitales vía servicios de deuda que comienzan a ser importantes como prospectiva en el porcentaje de compromisos. Esta crisis de balanza de pagos también se potencia porque se pretende mantener el dolar como ancla para frenar la inflación, de esta manera el dolar fuerte en nuestro mercado interno no permite la salida de exportaciones y el ingreso de inversiones porque la estructura de costos es cara en dólares y el precio de los productos para exportar no son competitivos en términos de esa divisa.

Lo que hoy sucede no es más que la utilización de una herramienta posible dentro del contexto que se está afrontando. La mejor herramienta posible dentro de lo posible. Pero reitero, de no ajustar la estructura de gastos y bajar la estructura impositiva, una crisis mayor sobrevendrá tarde o temprano. A no ser que el precio de los commodities vuelva a subir a niveles de 2010.

lunes, 30 de abril de 2018

La dualidad adolescente.


“Ser de izquierda es, como lo es ser de derecha, una de las infinitas maneras que el hombre puede elegir para ser un imbécil; ambas, en efecto, son formas de hemiplejia moral”

José Ortega y Gasset.


Una de las estructuras institucionales -instituidas en Argentina-, es la que propone una especie de halo mediante el cual se torna sacro cualquier argumento que provenga de una conceptualización interpretada como "de izquierda". Y una letra escarlata mediante la cual se patenta de indeseable e indecente todo intento de pensamiento que puede ser interpretado como "tirado a la derecha". En Argentina esta dualidad ha cobrado una claridad tal, que el fenómeno ya es claramente percibido por la ciudadanía (incluida aquella desinformada y desinteresada por este tipo de pujas del pensamiento); el contraste ha llegado a su "condición objetiva".

Desde el primer tercio del siglo XX (precisamente luego del advenimiento de la Revolución Rusa de 1917), uno de los objetivos principales de la izquierda fue el de la apropiación de símbolos que gestan el sentido de las estructuras ideales del pensamiento político; eso que hoy denominamos como "lo políticamente correcto". Quienes apuntaron sus cañones intelectuales en esa dirección tenían bien claro que sin trastocar los sentidos primigenios de las interpretaciones primarias de las generaciones venideras, cualquier esfuerzo revolucionario profundo sería en vano. De esta manera la izquierda trazó un abanico de intenciones muy bien pergeñado desde las internacionalistas reuniones en las que diagramaron cómo administrar los recursos públicos no económicos, pero simbólicos; en las artes, el derecho, la educación, la información y todo órgano burocrático de importancia en el desarrollo cotidiano de la sociedad civil. De esta manera, entronizando en cuanta institución pudieron, lograron armar un paradigma educativo que formateó el sentido de aprendizaje de las generaciones, por generaciones. 

Probablemente sea Argentina el lugar en donde arraigó la potencia mayúscula del devenir de esa intención, nuestras propias venalidades elevaron al infinito el contraste entre buenos y malos pergeñado por ese objetivo internacionalista. La legitimidad se confundió con legalidad (la primera desplazó a la segunda como centro de gravedad del derecho) y la falta de educación en derechos civiles del grueso de una ciudadanía desarticulada, hizo el resto. El anhelo por la búsqueda de lo legítimo monopolizó el reclamo formal, olvidándose el esquema protocolar para nutrir y desarrollar el formato de lo legal; lo legítimo -que siempre es de tribuna- se impuso por sobre lo legal -que siempre es racional-. Y dado que la condición de legitimidad había sido cooptada simbólicamente por la izquierda, nuestras propias miserias y tragedias potenciaron el resto. En Argentina prendió muy bien el añejo objetivo internacionalista de Willi Münzenberg y la "comintern"

De esta manera la situación simbólica respecto de la interpretación vulgar sobre las cualidades de la izquierda, apuntaló su sentido mediante el contraste: la izquierda es buena y la derecha es mala, la izquierda está con los trabajadores y la derecha con los empresarios (que siempre son malos), la izquierda nos hará libres y la derecha nos apresará, la izquierda nunca es corrupta y la derecha está corrompida, la izquierda es rebeldía y la derecha acartonada, la izquierda sufre y la derecha golpea, la izquierda es amor y la derecha es odio, la izquierda es linda y la derecha es fea. Pero también la izquierda es dolor y la derecha es rigor, la izquierda es expoliada por la derecha expoliadora, la izquierda es joven y la derecha es rancia, y la izquierda es "compromisos social" en tanto que la derecha es hielo y rigurosidad.Y así en todas y cada una de las dualidades con las que podemos interpretar la condición humana. 

Cuídense de esas personas que al sugerir muestran esa estructura de pensamiento, suelen ser más perjudiciales que la premeditación de un sagaz conspirador. Quienes montan esa dicotomía tienden a generar problemas mayúsculos sin percibirlo; en política y economía la adolescencia de presupuestos empuja de manera inevitable a decisiones trágicas y equivocadas por falta de madurez. En Argentina las venimos sufriendo hace décadas. 

viernes, 13 de abril de 2018

Argentina milita el aborto.

¿Cómo estamos pensando el escenario del día después, una vez finalizado el tratamiento de ley sobre interrupción voluntaria del embarazo y su correspondiente despenalización -o no-? Imaginemos.

En caso de ser promovida la despenalización, habrá una “primera mujer” que irá a hacerse la primera interrupción voluntaria LEGAL de su embarazo. Cuando me refiero a una primera, no estoy repitiendo algo obvio, me refiero al simbolismo que se buscará construir desde ella, y que representará nuestras conductas ante lo institucionalmente establecido. Nuestros mediáticos, comunicadores, políticos y militantes causales, se entregarán al acontecimiento con el mismo ahínco con que lo hicieron ante el “primer matrimonio igualitario”. Militantes contrarios a esa primera intervención legal estarán esperando en la puerta del hospital o clínica donde se realizará, preparados para escrachar al equipo médico y a la mujer que decidió hacerlo. Pero también estarán allí las agrupaciones a favor de ella y de ese equipo; los primeros gritarán que se trata de un genocidio, en tanto que los segundos tendrán la misma actitud, aunque gritando por la liberación femenina. Imagino un desorden generalizado, empujones, banderas, pintadas, estruendos, cánticos, amenazas e insultos. Y todo junto configurando una gargantuesca puesta en escena. Imagino a esa “primera mujer” en soledad, agregando a su incertidumbre toda la tensión de un pensamiento que la hará sentir poco menos que una rea atadas de sus extremidades, tironeada por dos caballos; uno que pretenderá llevarla al olimpo de las heroínas y otro, hacia un lecho de procusto. Nadie pensará en ella, estará completamente sola.

En caso de ser ratificada la penalización, habrá también una “primera mujer” que será obligada a continuar con su embarazo no deseado. Cumpliéndose también aquel pandemonium circundante, aunque no habrá caballos que despedazarán su pensamiento tironeándolo hacia una tierra de heroínas o a un mundo de ataduras. En este caso habrá un cepo cuyos laterales presionarán con igual fuerza aunque causando un dolor diferente; el izquierdo la estrujará gritándole que es una víctima y el derecho la empujará ordenándole que aguante. Nadie pensará en ella, estará completamente sola.

Finalmente, luego de un torrente de “compromiso social” que solo los argentinos podemos generar y que nos expondrá nuestras patéticas conductas ante estas situaciones aptas para “militar”, quedarán ellas. Las olvidadas de siempre, desplazadas eternas de los resultados de cualquier debate público. Esas mujeres en las cuales nadie reparó -ni reparará-; las nunca vistas. Mujeres que sufren y mueren en soledad sin ser tenidas en cuenta ni para ser acusadas –menos aún para ser protegidas-. Esas anónimas de siempre que son las que empujaron en silencio el tratamiento de esta ley. En silencio, sin saberlo. Y sin saberse. Mujeres en el ostracismo solo percibidas mediante un dato estadístico o una especie de sociológica antropología del sufrimiento; esa horrible manera de tomar consciencia del dolor de los otros que nutrimos cada vez que interpretamos pruebas analizando sus muertes una vez pasado su tiempo de vida. De esa horrible manera tendremos en cuenta a esas mujeres anónimas que movieron nuestros sentidos de justicia e injustica. Esas mujeres que siempre contamos, pero que nunca vemos. Que nadie ve.

Y así, entre datos amañados, pantallas partidas, llantos desgarradores, pirotecnia callejera, memes, tweets y marketineros pañuelos, cubriremos de voluntaria informalidad un tratamiento de rigor formal sobre un tema crucial. Desarrollaremos nuestra eterna adolescencia de militancia impotente y nos expondremos a los gritos. Señalándonos, culpándonos.

Y olvidando, una vez más, de ver hacia donde deberíamos mirar.

domingo, 8 de abril de 2018

Del Foro de San Pablo a las cartas desde la cárcel.

El "Foro de San Pablo" fue la respuesta de las izquierdas latinoamericanas a lo que creían, sobrevendría luego de la caída del Muro de Berlín. Si en Asia se tomaba esa caída como el símbolo del inexorable agotamiento y extinción de las sociedades centralmente planificadas (interpretando esa caída como una nueva oportunidad para impulsar el desarrollo y el crecimiento económico sobre nuevas bases), aquí se tomó aquella caída como el traspié gestado por la zancadilla de una conspiración. Las izquierdas locales, con elevado poder de formación dentro de las burocracias públicas y también con poder de opinión en el mundo intelectual, sostuvieron y sellaron el sentido común basado en esa interpretación de aquella caída.

La implosión soviética no se interpretó aquí como lo que realmente era (el agotamiento de una forma arcaica de organización cuya única opción de sostenimiento era mediante la coacción, el genocidio o, más suavemente, un formato delincuencial organizado abiertamente desde las burocracias centralizadas), se la tradujo en nuestro medio como el resultado de la afrenta que proponía el "sistema capitalista" al paraíso igualitario. El lugar común instaurado en nuestro medio nos decía que las élites -ahora globalizadas- impostadas en la tríada; Margaret Thatcher-Ronald Reagan-Juan Pablo II, luego del intento por abatir aquel sueño sovietista, dirigirían su ambición hacia "los pueblos latinoamericanos" (reverberaba más fuerte que nunca la chabacanería de "Las Venas Abiertas de América Latina") y, mediante la implantación del "Consenso de Washington", vendría un tsunami de simbolismos de libertad que no serían tal cosa. Así, sostenían, el libre mercado iba a ser el engaño mediante el cual quitarían los derechos adquiridos que resguardaban los "Estados benefactores". La libertad, la muletilla con la cual engañarían a las nuevas generaciones, y la eficiencia, la ficción mediante la cual rifarían la estructura de producción pública lograda durante décadas.

A partir de esta posición, y con el poder real y simbólico que rápidamente pudieron adquirir (principalmente por tener el poder de organización en sindicatos y en la parte burocrática de los sectores públicos), lograron quebrar todos los posibles intentos de cambio para adaptar nuestras economías y sociedades a las nuevas posibilidades que el nuevo contexto mundial proponía. En Asia no hacían lo mismo, y hasta la más dura de aquellas economías -China comunista-, adaptaba a esos cambios globales los fundamentos de sus principios de organización económica e institucional. En Argentina, al mismo momento que caía el muro (si bien entregando el gobierno antes de tiempo), el radicalismo alfonsinista se mostraba abiertamente tirado a la izquierda; veía amistad en el eje Cuba-Unión Soviética y enemistad en aquello que tuviera que ver con la simbología capitalista "a la Reagan". Y, de la misma manera que ese gobierno caído en desgracia a fines de los 80, estaba posicionado simbólicamente el grueso del arco político e intelectual con poder de erosión en Argentina (aunque momentáneamente no estaban en el "poder formal" al haber sido desplazados por el menemismo y lo que parecía ser un ala liberal dentro del peronismo, aún tenían el poder subrepticio como para organizarse y definir por dejar hacer cambios o no dejarlos).

Es en ese contexto que la década del 90 se desarrolla a medias entre lo que podría haber sido y lo que realmente fue. Debido, principalmente, a la erosión permanente que estos poderes subrepticios -gestados y gestionados a partir de los encuentros del Foro de San Pablo- trazaron. Es en los 90 cuando Lula da Silva comienza a tomar fuerza aglutinando el movimiento sin tierra, y vigorizando al Partido Comunista brasilero. En Argentina, intelectuales y políticos que tuvieron importancia central en todas las manifestaciones que erosionaron los cambios promovidos en esa década de oportunidades, con la llegada del Kirchnerismo se mostrarán abiertamente ya, tomando posición concreta -como el grupo de intelectuales denominado "Carta Abierta" y gran parte de los personajes burocráticos que cubrieron los más altos puestos ministeriales y sindicales durante esa oscura etapa kirchnerista-. En tanto que el general Hugo Chavez, abiertamente posicionado al mecanismo del eje Cubano, tercermundista y protegido intelectualmente por la intelligentsia de aquel Foro, comenzaba a erosionar institucionalmente a Venezuela con la excusa de estar promoviendo justicia y luchando contra el "neoliberalismo capitalista" (recordemos que es en 1992 cuando se da el primer intento de toma de poder mediante un golpe de Estado por parte de la tiranía chavista).

Los miembros políticos, intelectuales, periodísticos y artísticos que surgían del Foro de San Pablo, luego de haber extirpado de latinoamérica aquella concreta posibilidad de cambio y crecimiento (debido a esa interpretación equivocada de lo que en el mundo pasaba), tuvieron su chance de gobierno y poder durante las dos primeras décadas de 2000 -gestada en los 90 cuando empujaron al agotamiento económico mediante sus estrategias-. La incapacidad de interpretación fértil de aquel proceso de globalización de la década del 90 que estos grupos trazaron, y esa rancia forma de captar la simbología de los grandes sucesos, en los últimos 15 años se transformó en incapacidad concreta de gestión y en la agudización de la corrupción estructural de nuestras economías. Tal ha sido la incapacidad de las élites políticas que impulsó -a la vez que dio- este Foro, que al obtener sus participantes políticos todo el poder posible, lograron perderlo prácticamente al otro día. La caída de Cristina Kirchner en 2015, la de Rafael Correa en 2017, la debacle de Venezuela y, la sentencia a 12 años de prisión a Lula da Silva en las últimas 48 horas, sellan definitivamente el final de esa experiencia tercermundista conocida como "El Foro de San Pablo". Y es una gran noticia.

Solo resta saber si seremos capaces de captar aquella oscura experiencia intelectual y política de manera correcta. Para no volver a perder la oportunidad de la misma forma y bajo las mismas traducciones con que perdimos las oportunidades que entregó el desmoronamiento del sovietismo representado en la caída del muro. Y para interpretamos en el mundo con la madurez suficiente como para dar el necesario y tan postergado salto hacia adelante. Captar este derrumbe simbólico del muro latinoamericanista y tercermundista regional con la claridad adecuada, nos posicionará ante las nuevas oportunidades con la responsabilidad y profesionalismo que necesitamos.

En la imagen, en color rojo, los países gobernados por partidos alineados al Foro de San Pablo en 2011 y 2018.