jueves, 4 de abril de 2019

Argentina y el estallido social.


La Ciudad de Buenos Aires y parte del gran buenos aires, están nuevamente cortados por organizaciones sociales, movimientos políticos, piqueteros y agrupaciones sindicales. Nuevamente queda expuesta la falta de acción del actual gobierno para solucionar esta problemática, que ya parece ser algo crónico. En este muro se ha repetido hasta el hartazgo que es muy difícil crecer económicamente para brindar oportunidades a más y más personas, siempre que esto continúe en el tiempo, puesto que es una accionar estéril en términos económicos. Y es la mejora económica lo único que puede brindar soluciones a estas agrupaciones. Pero no solo es eso.

Estas agrupaciones -y también lo hemos repetido hasta el hartazgo en este muro-, se conformarían con estar igual que hoy pero bajo otro sistema económico-político a la alternativa de mejorar económicamente bajo el sistema que actualmente rige (mal que mal, cierta ficción de propiedad privada y cierta ficción de capitalismo argentino es el objetivo a combatir); su lucha es, ante todo, contra los símbolos del derecho anglosajón, de propiedad, de mercado y todo lo que tenga que ver con el sistema económico que rige desde que nuestra Constitución nos constituyó.

Recuerdo que días atrás no pude bajar de una autopista porque estaba bloqueada por un puñado de no más de 30 o 40 personas, alcancé a divisar la cara del Che Guevara retratada en una bandera roja. Eran las 9 de la noche. En ese momento pensé -mientras continuaba hasta la próxima bajada-, qué sucedería si realmente un grupo de Gendarmería fuera con bríos como nunca antes a sacar a esa gente de ese lugar para des-obturar esa bajada. Concluí que sería una escaramuza que probablemente dejaría heridos graves y hasta muertes, pero también que el líder de ese bloqueo, instantáneamente se coordinaría con cientos de otros líderes organizados y en no más de un par de horas, absolutamente todos los accesos principales y periféricos de prácticamente todos los municipios del conurbano, serían bloqueados por todas las organizaciones. Lo cual representaría un desmadre del problema. Y para solucionarlo, el gobierno no tendría más opción que emprender la retirada (retirada de todo el gobierno desde la cúpula hasta todo el gabinete) o profundizar con rigor experto la búsqueda del objetivo de la decisión tomada.

La primera alternativa dejaría el símbolo de la victoria a estas agrupaciones que pretenden el cambio de sistema. La segunda requiere de un gobierno preparado. Si se decide des-obturar una arteria, se debe saber que hay que tener preparados al menos 50 mil personas de la fuerza pública, diagramadas en lugares estratégicos para esperar el rebote y que no tome por sorpresa la respuesta a tal corrección civil en la acción de levantar el primer piquete. Si no se tiene bien coordinado este ejercicio, la acción siguiente puede decantar en lo que vulgarmente se denomina como "guerra civil", puesto que podría ser la ciudadanía afectada por el accionar de estas organizaciones la que finalmente se organice para tomar cartas en el asunto.

Hoy el gobierno ha tomado cartas en el asunto en las fronteras, y parece ser que pretende ir con pie firme contra lo que se denomina "bagayeros". La acción de estas personas no es la de obturar el proceso económico, sino de evadir las obturaciones oficiales para recrear otro proceso económico. El gobierno se ha empeñado en luchar ahí, pero aún no tiene intenciones (aún no se sabe si por falta de agallas o por condición objetiva y cruda certeza de imposibilidad) de dar la verdadera batalla para cambiar el estado de letargo de nuestra economía. La ingrata noticia es que esta decisión que hoy se continúa evadiendo, ya no se puede evadir más; está cada vez más cerca el momento del contraste de opciones indicado más arriba. No sucederá la situación de crecimiento y la "inclusión social" de estas organizaciones, sucederá que llegará el momento de optar por qué camino seguir; la retirada o la represión.

¿Ustedes qué elijen?

miércoles, 20 de marzo de 2019

El egoísmo altruista y el asedio de la usura.

Cuando Adam Smith conceptualizó el egoísmo como portador de altruismo en las relaciones económicas, claramente estableció que primero es la acción de dar, para luego recibir.

Sin embargo aquí lo interpretamos al revés; creemos que ese egoísmo en sentido económico significa algo así como la actitud del avaro que grita "mio mio mio!", siendo exactamente al revés. El egoísta "a la Smith" produce -y mucho- para gritar; "tuyo, tuyo, tuyo!". Para luego sí, pedir a cambio de esa entrega la contraparte que considera equivalente; "mío, mío, mío".

Al sentido altruista del egoísmo smithiano aquí se lo interpretó -y tradujo- como si se tratase del sentido usurario que empuja la codicia del avaro.

Si en el sentido smithiano quedó claramente establecido que la conducta económica básica de un sujeto libre en un mercado de producción libre, piensa en producir algo fértil y útil para obtener a cambio la satisfacción y el deseo que cubrirá sus anhelos, la interpretación que de ese proceso aquí se ha dado, indica que los sujetos libres en el mercado no se abocan a la producción fértil, sino a la especulación estéril para ganar a cambio -mediante engaño-, un valor inmerecido.

A partir de ahí, es lógico que por estos pagos todo el mundo piense en cómo regular más y mejor antes de pensar en la opción de dejar de regular. Que todo el mundo pida más Estado antes de pedir el retiro del mismo de las acciones cotidianas de nuestras vidas.

Somos un país construido bajo los universales equivocados; estamos convencidos que la usura del egoísta está siempre al acecho, esperando por nosotros a la vuelta de la esquina conforme tengamos a disposición más grados de libertad. Sin embargo, el movimiento tendencial del planeta entero indica que es precisamente al revés; a más libertad menos usura e injusticia. De no cambiar esta equivocación esencial en la interpretación de la acción económica libre -y hasta de la vida misma-, continuaremos marchando de manera inexorable hacia un destino de pobreza y miseria generalizada.

Pero hay un consuelo; siempre tendremos a mano algún buen pastor para alimentar a su famélico rebaño.

sábado, 16 de marzo de 2019

Poniendo en valor el dolor.


Observar el vídeo sollozante que dio a conocer Cristina Kirchner acompañada de un tema musical que induce a la tristeza, hablando de una supuesta dolencia de su hija, hace pensar que una persona que cree ese montaje de Cristina sobre su hija para justificar su viaje a Cuba, también cree que Estados Unidos Cortó la luz en Venezuela desde un búnker escondido en algún desierto de Nevada. Y que Néstor Kirchner nos vigila desde los Satélites Arsat I y II

Lo que está sucediendo con Cristina es sencillo de explicar; completamente quemado el dolor simbólico de los pañuelos blancos, esta gente ya no sabe de qué dolor agarrarse para marketinear el llanto adecuado y lograr la atención lastimosa que induce a la conmiseración y el voto condescendiente. Esto que está haciendo Cristina Kirchner al frotar adelante de todos la penuria de su hija para sacar una ventaja, es la típica acción de un carancho político.

Cristina Kirchner, si representa cabalmente a alguien o a algo, es a ñoquis y caranchos. Solo un ñoqui o un carancho puede estar pensando en ella como alternativa de vida mediante un voto teniendo adelante de sus narices la miseria que le actúan para obtenerlo. ¿Qué tendrán en la cabeza las personas que no pueden ver lo miserable de la acción de una madre que ante la noticia de un problema físico serio de su hija, en lugar de correr a acompañarla, traza especulaciones estratégicas en el armado de un vídeo comunicacional?


sábado, 2 de marzo de 2019

Heterodoxia, marxismo, sentido común e idiotez.


Marx definía como "economistas vulgares" a quienes quedaban encerrados en el mundo de las apariencias y no advertían la esencia de los fenómenos económicos. En esa línea criticaba a los que -según él- se quedaban tanteando precios y ni idea tenían de "valor" (antes de seguir aclaro que este escrito no es una alabanza a Marx ni a marxistas sino al contrario, es una crítica). Continúo.

Supuestamente Marx había encontrado la causa última de la dinámica económica del ser humano, y la denunció más o menos así; la explotación de unos sobre otros, en capitalismo, se exacerbaba sin ser percibida puesto que se había creado una superestructura institucional que, bien aceitada desde lo educativo, domesticaba al explotado mediante la transmisión de valores, creencias y costumbres justas para el interés explotador. De ahí que uno de los principales objetivos de las corrientes marxistas actuales es "luchar contra el sentido común" o (los más osados que intentan jugar con ironías sin ser creativos) tirar fogueo contra lo que entienden son "los principios morales de la clase media".

Es poco conocido en nuestros pagos que toda la estructura del edificio marxista de la teoría laboral del valor y la explotación laboral es falso -y con ello todo lo demás-. Que Eugen Böhm von Bawerk dejó patinando a Marx prometiendo una respuesta que nunca escribió. La respuesta la intentó Engels en los dos tomos siguientes de "El Capital", pero no es más que un galimatías.

Bien, ese yerro y esa falta de su conocimiento en nuestro medio lleva décadas y décadas de arrastre, empujando a un paradigma de pensamiento económico latinoamericanista que, en términos del propio Marx, serían los nuevos idiotas que se quedan tanteando, pero al revés. Creyendo que están saliendo de la vulgaridad del mundo de las apariencias, se empecinan en nadar en las esencias descartando lo obvio (creyendo que luchan contra el sentido común). Creen que son superiores a los economistas profesionales (especialistas en precios, escasez, abundancia y valoración subjetiva) y, petulantes, se auto validan citándose entre sí sus intrascendentes papers, convenciéndose de estar inventando la pólvora mojada. Por caso, cuando hablan de inflación se la pasan señalando a "los remarcadores y formadores de precios", sin advertir que eso es solo la apariencia. Esencialmente lo que está sucediendo es que el valor del papel que refleja esos precios está cayendo porque hay sobreoferta de él, por lo tanto, quien recibe ese papel en cambio de algo que ofrece, cada vez pide más de ese papel porque capta que el valor de lo que le están dando cae porque hay abundancia y nadie quiere eso. Por eso al pedir más, el reflejo es "precio que sube".

Y de esta manera, economistas que en apariencia se manifiestan como vanguardia mofándose de los "economistas vulgares" parados desde el pedestal neomarxista de la heterodoxia, en esencia no son más que idiotas que aún no advierten lo más básico de un proceso económico y (creyendo desprenderse del sentido común al que empuja la experiencia inmediata a los vulgares) cada vez que se les indica que hay un exceso monetario y por ello hay inflación (y por lo tanto no son los remarcadores de precios los causantes y ninguna política de control de precios será efectiva), contestan repitiendo la siguiente estupidez que ya es eslogan heterodoxo (reitero, creyendo que se van al mundo de las esencias) y dice así; "bueno, la inflación es un fenómeno multicausal". Esa definición es como dictaminar la probabilidad de una tormenta indicando algo así como que "un día de estos va a llover".

A veces luchar contra el sentido común puede llevarte a la supina idiotez de estar creyéndote un vanguardista, cuando en realidad no alcanzaste a captar que estás descartando lo obvio, como sucede con los verdaderos idiotas.

domingo, 10 de febrero de 2019

"Fuga de capitales" ¿encierro o conspiración?


¿Cuantas veces escuchaste hablar de "fuga de capitales" para acusar a quienes ponen a resguardo sus ahorros e inversiones como así también a quienes mejoran el rendimiento de sus carteras basándose en el movimiento de las mismas?

No pocas veces en nuestro medio se apela a ese estigma falaz para acusar económicamente a las personas y a las empresas de un delito que no cometieron. La pobreza suele ser la falsa prueba en la que se sustenta esa falsa acusación; "la fuga de capitales se paga con la pobreza del pueblo", nos dicen.

No olvidemos que solo en las cárceles la búsqueda de libertad queda interpretada como una fuga.

También encontramos quienes acostumbran utilizar este horrible formato de pensamiento cuando escuchamos hablar de "fuga de cerebros" (como si mantener cerebros en un corral fuera algo altruista!).

Partiendo nuevamente de recordar que toda fuga implica encierro, sería bueno preguntarnos qué implica para nuestra libertad que un grupo de prestidigitadores diseñen los términos institucionales por los cuales creceremos domesticados en la búsqueda por evitar "que nuestros cerebros se fuguen"; sin dudas un campo de concentración mental horripilante. Y esto no tiene categoría de correspondencia -en el sentido de diseño-, con un lugar donde se busca mantener las libertades individuales e institucionales económicas básicas para que se geste un desarrollo tal, que no solo no implique fuga, sino que también sea un punto de referencia de atracción. Esto último no es el resultado del diseño de una prisión, sino la lógica consecuencia de una secuencia libre.

¿Por qué los inversores ven en Estados Unidos uno de los lugares donde poner a resguardo sus inversiones y los científicos ven allí el lugar más importante para poder desarrollar y plasmar sus ideas? ¿Porque allí "hay más capacidad bélica y es la cárcel más cómoda" o porque allí están a resguardo sus libertades de decidir con independencia a la obligatoriedad burocrática de tener que cumplir?

Sería bueno que lo volvamos a pensar.

sábado, 2 de febrero de 2019

AMLO, México y lo modesto de una ambición mayor.

Asumió la presidencia de México Andrés Manuel López Obrador -amigo del eje bolivariano cubano- y ya comienzan los cambios simbólicos de sentido. Hace horas se ha puesto en duda la fecha del Gran Premio de México de Fórmula 1 a partir de 2020. La fecha 2019 ya está cubierta -el canon ya se pagó-. Observo con más detalle la noticia y veo que el argumento que esgrime Claudia Sheinbaum (Jefa de Gobierno de la Ciudad de México) informa que los 21 millones de dólares de canon que se paga para tener la fecha en el calendario (y que generalmente es por la vía de un préstamo que se le otorga a al país organizador), serán captados para al proyecto "Tren Maya". Un proyecto que pretende unir las principales ciudades de México.

Bueno, el objetivo de ese redireccionamiento presupuestario no es malo, claro está, de hecho, a golpe de vista parece tan bueno que cualquier persona sin conocimiento podría indicar que "es mejor destinar recursos en un tren para unir ciudades que en un Gran Premio de Fórmula 1". Veamos.

21 millones de dólares al año es una inversión insignificante para un proyecto ferroviario que pretende unir ciudades turísticas dentro de un país con 11 mil kilómetros de costa entre dos mares (8 mil kilómetros de costa en el pacífico y 3 mil en el Atlántico).
Sin embargo, es una inversión proporcionalmente muy fuerte y rentable en aras del beneficio que para el sector turístico empuja el hecho de mantener un Gran Premio de Fórmula 1 en su fecha anual a lo largo del tiempo. No es casual que Rusia renueva un canon de 54 millones de dólares por mantener su fecha en la ciudad de Sochi, Abu Dhabi 49, Singapur 49, Malasia 48 y que el Principado de Monaco esté exento.

Veremos si esto es el principio del declive de las ambiciones mayores mexicanas y el comienzo de resultados menores, o si continúan en el sendero de inserción global que, en este ítem, se habían propuesto como complemento a su paquete de marketing turístico internacional y la sofisticación de su oferta. 

Ah! lo olvidaba, y esperemos que de no hacerse el Gran Premio, las obras del Tren Maya finalmente se realicen!

jueves, 22 de noviembre de 2018

Capitalismo, socialismo y las condiciones morales de la existencia humana.


El día miércoles 21 de noviembre de 2018 se desarrolló el debate; "Moralidad del Capitalismo vs Moralidad del Socialismo", organizado por la Fundación para la Responsabilidad Intelectual -FRI- y llevado a cabo en el Centro Cultural de la Ciencia, en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. El moderador fue el economista argentino Ivan Carrino, y los expositores fueron, por el panel a favor del capitalismo como un sistema moral superior al socialismo; Antonella Marty, Axel Kaiser y Stephen Hicks. Y por el panel a favor del socialismo como un sistema moral superior al capitalismo; Eduardo Sartelli, Rosana López Rodriguez y Fabián Harari. En el siguiente vídeo se replica el debate completo.


domingo, 4 de noviembre de 2018

Argentina; se inflan los precios y se desinfla la economía.


PBI = C + I + G + (X-M)

Se dice que el gasto agregado es el consumo, más la inversión privada, más el gasto público, más las exportaciones netas (el saldo luego de un ejercicio que cuantifica lo que vendemos menos lo que compramos al mundo). Se dice que el nivel de consumo depende del nivel de ingresos, el nivel de inversión del nivel de tasas de interés, el nivel de gasto público del nivel de impuestos y el saldo comercial del nivel del tipo de cambio. ¿Cómo está Argentina hoy?

El nivel de ingresos -que debería empujar el consumo-, ha caído en términos reales. El nivel de tasas -que debería empujar la inversión-, está por las nubes. El nivel de impuestos -que debería racionar el gasto público-, ha llegado al tope de asfixia de la economía (ahogando el consumo de manera adicional dado que acota el ingreso disponible después de impuestos y ahoga la inversión privada porque reduce la tasa de retorno y valorización de la inversión adicionando a la tasa de interés exuberante ese imposible nivel impositivo). El saldo externo de la cuenta corriente del balance de pagos por vía de la balanza comercial mejoró en el último mes debido la devaluación.

Se optó por la salida externa como una manera de sacar presión a una olla para que no explote. Pero el nivel de salida externa no alcanza a despresurizar la presión interna de la economía con la velocidad necesaria y rogamos por "una cosecha récord" y "los saldos positivos de vaca muerta" (aunque también por algún milagro de suba de precios de nuestras exportaciones tradicionales y el crecimiento de Brasil con lo cual se pueda acelerar el ingreso de dólares vía precio con independencia de cantidades). De manera adicional comienza en breve el pago de servicios de deuda, lo cual empujará un crecimiento negativo del saldo externo en dólares empujando más el desequilibrio del balance de pagos. En otro orden, la inflación interna erosiona la devaluación nominal como vía de escape para quitar presión y el tipo de cambio real vuelve a mostrar síntomas de retraso. Para salir de estanflación es imprescindible soltar el tipo de cambio bajando las tasas para empujar inversión, pero esto empujará a la porción de suba de precios atada al sector externo que se pretende anclar con el tipo de cambio retrasado (la estructura de producción con gran proporción de costos en dólares por su dependencia externa). El tipo de cambio atrasado retrae la salida externa y vuelve la dinámica al punto de partida, acelerando la presión interna de la economía. Para salir del atolladero en el que se encerró la actual administración, hay que hacer dos cosas. Primero; comenzar por dejar de transferir a toda la economía unos agobiantes desequilibrios del sector público forzando precios irreales mediante política macroeconómica. Segundo; tomar las riendas de la madurez y dar señales claras de decisión política -no solo palabras-, que muestren que no hay otro camino posible. Se llama liderazgo.



domingo, 28 de octubre de 2018

La marcha como elemento de cambio.


Estados Unidos, bajo la administración Trump, llegó a 3,5% de desocupación (en teoría económica sería algo así como "pleno empleo"). En paralelo, desde países en donde domina el pensamiento antinorteamericano, organizan una mega marcha de miles de personas para entrar, de manera forzada, a aquella economía capitalista administrada por ese denostado empresario devenido en el líder de la gestión que ha logrado llegar al mencionado índice. La búsqueda de trabajo no parece ser el objetivo central de tal marcha, sino el embate mismo de la misma y lo que él implica para la contraparte; no es una marcha, es una afrenta.

La intención de este movimiento que ha partido desde Honduras puede percibirse como el intento por erosionar la simbología política de la actual administración norteamericana en tanto gestión de gobierno, puesto que los riesgos que implica el crecimiento económico desde esa posición política, es una amenaza mayor para el statu quo de quienes gestionan la marcha de lo que sería el factor real por el cual se movilizan; la falta de trabajo y perspectivas concretas en el sentido económico de sus vidas. El embate debe, por fuerza, chocar necesariamente con los principios formales y fundamentales establecidos constitucionalmente en Estados Unidos, y esto empujará a la actual administración norteamericana a mostrar "su lado malo", puesto que deberá -de alguna manera- administrar ese conflicto con las herramientas que se perciben siempre como algo políticamente incorrecto. Algo más o menos así; los buenos pobres, desposeídos y excluidos que, marchando en busca de nuevas oportunidades, han sido coartados por una economía excluyente liderada por un mesiánico empresario que les cierra toda posibilidad de progreso.

Subyace a los analistas favorables a los marchantes y críticos de Estados Unidos, que la buena condición de la economía estadounidense se corresponde al empobrecimiento del resto (como siempre), y por lo tanto, cualquier observación que se haga favorable a la bonanza americana y desfavorable a la miseria tercermundista -como resultante de la buena gestión de aquellos y la pésima gestión de éstos-, quedará neutralizada por estos analistas como una falacia ideológica. Sin embargo, la falacia ideológica es la que precisamente estos analistas portan al proponer este proceso como una puja de malos excluyentes y buenos excluidos. Poco se sabe del financiamiento de estos marchantes, pero es seguro que la situación a la que pretenden empujar es exactamente la misma a la que hace unos días pretendieron empujar las Organizaciones Sociales en la Plaza de Mayo de la República Argentina ante la sesión en el Congreso por el presupuesto público.

Por lo que deja ver la dinámica de acontecimientos a lo largo de las últimas décadas y la persistencia creciente de estos embates  -manteniéndose los mismos aún ante diversos procesos económicos guiados por diferentes administraciones políticas-, hace pensar que este tipo de afrentas no cesarán aún con crecimiento y desarrollo económico permanente, sostenido y sustentable. Estas organizaciones, su financiamiento y estructuras, no tienen como objetivo real en sus reclamos concreto buscar inclusión o una vida mejor, sino cambiar el sistema para vivir de otra manera (hay suficiente cantidad de pruebas por las cuales podríamos concluir que de una manera plagada de miserias y escasez). Pero hay algo aún más llamativo en este proceso; quienes organizan a estos marchantes no desean de manera consciente empujar al cambio de sistema luego de un exhaustivo análisis que decantó en una racional y objetiva toma de decisión, sino su opuesto. Vacíos por completo de cualquier criterio racional, de alguna manera han asumido que poseen una especie de conocimiento vital superior desde donde podrán crear un sistema superador -aunque siempre es el refrito de un fracaso que lleva más de 100 años de historia de intentos incumplido-. Se trata de gente que se organiza para obligarnos a vivir su fantasía ideológica, que cree que tiene posiciones estratégicas surgidas desde la vanguardia del pensamiento, sin embargo, aún no han pasado el umbral del conocimiento mínimo a partir de la interpretación de una prueba clara y concreta.

Es difícil aventurar la respuesta que tomará la gestión Trump ante el caso de los migrantes hondureños. Podemos intuir, a priori, que no se dejará presionar fácilmente; si algo saben hacer bien en Estados Unidos es distinguir y separar los factores que los pueden llevar a la miseria de aquellos factores que los pueden potenciar hacia el éxito. En este sentido es difícil pensar que la masa crítica de esa decena de miles de migrantes pueda ponerlos en el planeta Marte siguiendo las recetas de sus sugerencias para organizar la economía norteamericana, en tanto es más probable que, de asentir por completo con los antojos de este embate, terminen corriendo en cacharros oxidados buscando agua en la Puna de Atacama.

Y mientras todo eso se desarrolla en el norte, aquí, en Argentina, aún no podemos ver con suficiente claridad el destino al que nos conducirá esa masa de personas con voluntad de cambio de sistema (y que hemos definido como "Organizaciones Sociales") si continuamos destinando el 80% del presupuesto público a financiarlas. Podríamos aventurar, casi sin temor a equivocarnos, que Argentina como un gran riachuelo bonaerense es un destino asegurado.




viernes, 28 de septiembre de 2018

Google cumple 20 años, nuestros piquetes también.


- 20 años atrás nacía Google en EEUU. Y con ella, comenzó el declive y tornaron obsoletas las tradicionales barreras que coartaban la comunicación humana.

- 20 años atrás nacían los piquetes en Argentina. Y con ellos, comenzó a crecer y se hizo costumbre el establecimiento de barreras para el desplazamiento y la comunicación humana.

- Google está valuada en 200 mil millones de dólares, en tanto que las organizaciones piqueteras, regaladas son caras.

- Las personas que conforman Google son personas que tienen un semblante feliz, en tanto que las personas que conforman las organizaciones piqueteras, están enojadas y encapuchadas.

- Si por las personas que hacen Google fuera posible, habría decenas de alternativas y artefactos tecnológicos para que las personas de las organizaciones piqueteras puedan desarrollar sus vidas más allá de la dependencia del piquete, en tanto que, si por las personas que conforman las organizaciones piqueteras fuera posible, Google sería tomada, saqueada e incendiada por considerarla una herramienta del imperio para oprimir y empujar a la dependencia a toda la humanidad.


domingo, 23 de septiembre de 2018

El problema macroeconómico no es un problema de todos.


El problema de la economía argentina NO ES un problema “de la economía argentina”, ES UN PROBLEMA MACROECONÓMICO; y esto no es lo mismo.

Al habernos educado bajo el paradigma de lo macroeconómico como el problema general (el eterno filtro de Estado mediante el cual, con la educación ministerialmente dirigida, se enseña a interpretar los intereses particulares como preocupaciones generales), siempre nos topamos con la misma confusión; interpretamos y trasladamos los desequilibrios de las cuentas públicas como si fueran desequilibrios de la economía general. La macroeconomía es una estructura teórica que hace las veces de guía mediante la cual los ECONOMISTAS PÚBLICOS sugieren medidas de política económica PARA TODA LA ECONOMÍA. Sin embargo, este proceso no es otro que el de interpretar problemáticas económicas y pensar en brindar soluciones a esas problemáticas, CON Y DESDE EL FILTRO DE LOS PARÁMETROS DE SOLUCIÓN DE LAS CUENTAS PÚBLICAS y no desde el amplio abanico de los parámetros y procesos de la economía como un todo; los equilibrios que se buscan pensando desde los modelos macroeconómicos y sus estructuras de causalidad no son otra cosa, más que diferentes formatos de encorsetamiento (unas veces el corsé ajusta demasiado y otras veces queda más cómodo, pero aún no advertimos que podríamos vivir sin corsé). No es correcto ni claro pensar que quien está en crisis es la economía argentina sin antes prestar atención a pensar que quien realmente está en crisis es el sector público argentino y no, toda la economía.

Este tipo de olvido y cambio de perspectiva para analizar y pensar con claridad dicho proceso, se debe al paradigma bajo el cual nos han moldeado; una estructura conceptual forjada por el constructo ministerial del sector público, que establece el esquema de pensamiento mediante el cual terminamos –en este caso económico pero en todos los casos es idéntico proceso-, tanteando a ciegas y trasladando, en la interpretación, la crisis pública de administración de recursos al resto de la economía en su participación ciudadana. Desde este lugar, interpretamos la respuesta ciudadana en tanto su acción espontánea y natural, con el desplazado disfraz del altruismo público. De esta manera reforzamos la anomalía interpretativa y terminamos juzgando equivocadamente a la ciudadanía parados desde ese supuesto pedestal que nos construyó el paradigma educativo ministerial. Sabido es que la ciudadanía solo tiene un mecanismo para amortiguar y trasladar sus dilemas de administración de recursos y desequilibrios económicos hacia el sector público cada vez que éste la acosa para solucionar sus problemas; LA EVASIÓN.

La evasión está mal vista porque la interpretación de ese hecho se hace desde la estructura de pensamiento homogeneizada desde aquella educación. Sin embargo, la palabra correcta para referirse a ese proceso en el contexto argentino es “elusión”; la ciudadanía hoy no está evadiendo, está eludiendo. Eludir implica algo más aproximado a lo que está sucediendo puesto que la ciudadanía, hoy en argentina, elude el riesgo de ser absorbida por algo que pone en peligro su capacidad de subsistencia económica, y eso no es evasión en el sentido delincuencial que aquí se da al término. Eso no es evasión porque es sentido de permanencia vital ante un riesgo de muerte económica en estado puro. Pero la existencia de problemas graves y amenazas para la ciudadanía aún no ha terminado, existe otro problema aún más grave: el mecanismo de solución posible que tiene a mano constitucionalmente la ciudadanía también está viciado de anomalías; el mecanismo que administra el poder judicial.

Ese mismo anómalo sector público es quien hoy (debido a los tres poderes del Estado en franco desequilibrio tal como sucede con la macroeconomía), posee formalmente la legitimidad monopólica para la persecución de la ciudadanía ante su respuesta, definiendo como evasión al natural proceso de elusión que en acción humana cualquier ciudadano realizará cada vez que ve amenazada su subsistencia económica. Y desde ahí, ese anómalo sector público persigue a la ciudadanía con el bastón de la legalidad en su poder. La ciudadanía queda por completo desguarnecida, puesto que teniendo constitucionalmente el poder de destituir a la gestión pública cada vez que ésta la avasalla para corregir unas restricciones gestadas por su propia mala administración pública, NO TIENE EL CANAL FORMAL PARA HACERLO, dado que la justicia entorpecerá todos y cada uno de sus reclamos y pedidos. LA JUSTICIA EN ARGENTINA NO ES OTRA COSA QUE EL SECTOR PÚBLICO ATANDO AL SECTOR PRIVADO.

Finalmente, si el lector llegó hasta aquí en este post, le dejo una pregunta para que piense cada vez que liquida sus impuestos y de cara a las próximas elecciones; ¿es realmente justo lo que estamos viviendo, es realmente una crisis de toda la economía argentina la que estamos sufriendo, es realmente imposible que los jubilados cobren una digna retribución por su trabajo de toda una vida y que el ESTADO APELE SUS RECLAMOS HASTA DEJARLOS MORIR? y ¿Vale realmente la pena apoyar una administración y un gobierno que solicita un esfuerzo que demuestra conducirnos a la eutanasia económica? Sería interesante que pensemos en eso durante los próximos meses.

lunes, 10 de septiembre de 2018

La economía argentina y su espiral descendente.


La ciudadanía que está en blanco y produce desde el sector privado, paga doble prácticamente todo:

- Educación: con sus impuestos paga la educación pública y vuelve a pagar con una cuota la educación privada (dado que en la mayoría de los casos la educación pública no cubre las expectativas del promedio de las personas que trabajan en el sector privado formalizadas).

- Salud: con sus impuestos paga los hospitales públicos y vuelve a pagar clínicas y hospitales privados con una cuota de una prepaga (dado que en la mayoría de los casos la salud pública no cubre las expectativas del promedio de las personas que trabajan en el sector privado formalizadas).

- Seguridad: con sus impuestos paga la policía y vuelve a pagar seguridad privada con una cuota a una empresa que se encarga de su seguridad (dado que en la mayoría de los casos la seguridad pública no cubre las expectativas del promedio de las personas que trabajan en el sector privado formalizadas).

- Justicia: con sus impuestos paga las investigaciones y el desarrollo de los procesos judiciales, pero debe financiar sus propias pesquisas y contratar detectives privados para que las causas avancen (dado que en la mayoría de los casos la investigación pública no cubre las expectativas del promedio de las personas que trabajan en el sector privado formalizadas).

En ese contexto de oferta nula por lo recaudado, el sector público gasta más recursos de los que extrae de la ciudadanía. Y no solo asfixia al sector privado con el elevado nivel impositivo desde donde succiona esos recursos que esteriliza al no ofrecer nada con ellos, también lo empuja a una especie de autoflagelación, porque el sector privado se ve en la necesidad de cubrir de manera privada aquella oferta que el sector público no brinda. Y el sector privado debe hacerlo con una tasa impositiva imposible. De esta manera, en un círculo vicioso de comportamiento, la posible demanda innovadora que el sector privado debería crear, se anula porque debe abocarse a repetir los servicios que el sector público no da, y así se acota progresivamente la creatividad; nuevos mercados, productos, procesos y demandas laborales de nuevos sectores privados que no florecerán.

Pero ahí no termina el espiral descendente; las empresas privadas, al tener que suplir la oferta pública bajo estas leoninas condiciones, se exponen a otra anomalía pública; el control. Como el sector público tampoco hace bien su tarea de regulador, el sector privado paga nuevamente un costo al verse expuesto a penalizaciones dirigidas a toda señal de ganancia superior al promedio mediocre que es referencia en un entorno económico viciado con este ciclo estéril de relaciones; por caso, nuevos impuestos o multas a quien intenta ofrecer de manera creativa un servicio que mejora productividad y eleva ganancias.
Y como si esto fuera poco, se ha anunciado que el déficit de ese estéril sector público no se cerrará achicando el gasto sino elevando recaudación.

Termina mal, sépanlo.

sábado, 21 de julio de 2018

Santiago Maldonado, la película.


Como no podía ser de otra manera, en breve sale al ruedo una película que aborda el caso de Santiago Maldonado. Y como no podía ser de otra manera, la dirige y produce Tristán Bauer, un Director que estuvo al frente de la televisión pública durante el último mandato de Cristina Kirchner. A su vez, la hija de la ex presidente -que estudió cine en Estados Unidos-, Florencia Kirchner, trazó el guión de la película y, como frutilla del postre (y como obviamente no podía ser de otra manera), tendrá música de León Gieco y relatos de Darío Grandinetti. O sea, una película para llorar...

Luego de observar el trailer de la película y de haber seguido los acontecimientos y vicisitudes que esta causa trazó (como las sugerencias y el empuje político para caratular la causa como "desaparición forzada" que Horacio Verbitsky trazó desde Página12 en un intento por establecer en la interpretación popular que el gobierno actual representaba una política de desapariciones), me atreví a trazar una ironía sobre el símbolo que pretendieron -y aún pretenden- construir sobre este muchacho, al cual ahora quieren transformar en el nuevo mártir desde el cual posicionarse. Lo predecible de la película y la falta de sutileza del guión me empujó a compararla con Bañeros 5, indicando que una se trataba de una comedia y la otra, de un drama; una para reír y la otra para llorar (luego aclarando que la película de los guardavidas era para llorar y la que empujaba a reír, claro está, era la que intenta mostrar "el camino de Santiago"). A partir de eso me increparon como si hubiese cometido una blasfemia. 

Las personas que me increparon son las mismas que hace unos años ironizaban y se reían de Juan Carlos Blumberg, padre de Axel, un muchacho asesinado durante un secuestro. Quienes me increparon también relativizaron el sufrimiento de las madres del dolor, esas madres que perdieron a sus hijos a manos de la delincuencia. Las personas indignadas que me acusaron de blasfemar sobre Maldonado, relativizaron el sufrimiento de esas madres tapándolo con el pañuelo blanco de las madres de plaza de mayo. De la misma manera también taparon el sufrimiento de las madres de los soldados de Malvinas, el de las víctimas del accidente de once (¿recuerdan todo lo que le dijeron a Lujan Rey, madre de Lucas Menghini?), también el de las víctimas de la inundación de la ciudad de La Plata y muchos sufrimientos más. La personas que me increparon creen ser los legítimos portadores del dolor de la patria.

Los indignados con mi ironía sobre la película de Santiago Maldonado son personas que estaban acostumbradas a trabajar sobre los símbolos que pueden crearse a partir del dolor humano, estaban acostumbrados a hacer política a partir de esos símbolos. Hasta hace un tiempo se sentían en un pedestal porque desde el gobierno anterior nos señalaban a todos; creían formar parte de una casta superior, la casta portadora de la verdad. Desde ese lugar decidían qué símbolo era el correcto y qué símbolo el incorrecto, y desde ahí dejaban -o no- que desde los resortes públicos sea visibilizado el sufrimiento de una persona o escondido el sufrimiento de otra; una forma "políticamente correcta" de censura (políticamente correcta hasta 2015, cuando la mentira estalló en sus caras).

Los indignados que me increpan, ahora pretenden mantener viva la simbología con la cual se alimentaron y desde la cual nos señalaron. Nos silenciaron. Y pretenden hacerlo aprovechando (una vez más) una tragedia para tergiversar mediante interpretaciones creativas; la tragedia de un muchacho que murió ahogado luego de un piquete del cual huía cuando llegó Gendarmería. Y lo quieren hacer apelando -una vez más- a la culpa. A mi culpa. Me sugieren que estoy faltando el respeto a la familia de Santiago porque juego con su dolor. Les contesto que es al revés. Ellos juegan con ese dolor al pretender politizarlo manoseándolo simbólicamente para continuar administrando el dolor de todos y designar qué dolor merece ser llorado y qué dolor merece ser ironizado (como si eso fuera posible). Le digo a esos morales increpadores que mi posteo apunta al símbolo que ellos pretenden defender, a esa mentira que quieren volver a construir, no al dolor de esa desdichada familia. Y les repetido que quienes más han faltado el respeto a Santiago Maldonado y su familia son ellos, no yo. Precisamente por lo que vienen haciendo en torno a todo esto, precisamente porque no lo dejan descansar en paz.


miércoles, 9 de mayo de 2018

Argentina y el Fondo Monetario Internacional.


El Fondo Monetario Internacional es una institución de la cual Argentina nunca dejó de formar parte. La función de esa institución, originalmente, fue establecer -como su nombre lo indica-, un fondo disponible para que los países miembros, en caso de tener crisis de balanza de pagos, dispongan en mejores condiciones que las de mercado. Con ese fondo se atemperaba la crisis (o se evitaba) hasta tanto se produjeran los resultados de los cambios estructurales que el fondo exigía para asegurar el saneamiento de los desequilibrios que llevaron a esa crisis -su estatuto prevé 4 tramos de crédito con progresión creciente de auditoría en caso de no corregirse la anomalía-. Si no te gustaba formar parte de ese club, la alternativa era salir del patrón dolar internacional y de las economías capitalistas de ese entonces, y golpear la puerta del socialismo internacional.

Argentina siempre se caracterizó por no jugarse para uno u otro lado. Lo mismo sucedió con la postura ante el Fondo; se pagó la cuota para ser miembro de un club para obtener sus beneficios, pero detestando a los socios a los que insultábamos por lo bajo. En tanto que jugábamos los domingos a la tarde a la ruleta rusa con los soviéticos en el jardín de casa.

Hoy volvemos a necesitar fondos del Fondo, la pregunta es ¿POR QUÉ?. La respuesta no es difícil de contestar: porque desde hace por lo menos 5 años hemos vuelto a tener crisis de balanza de pagos.

La crisis de balanza de pagos que tenemos hoy es consecuencia de un desequilibrio de cuenta corriente vía incremento de las importaciones potenciado por una caída considerable del precio de nuestras exportaciones, sumado al desequilibrio de la cuenta de capitales vía servicios de deuda que comienzan a ser importantes como prospectiva en el porcentaje de compromisos. Esta crisis de balanza de pagos también se potencia porque se pretende mantener el dolar como ancla para frenar la inflación, de esta manera el dolar fuerte en nuestro mercado interno no permite la salida de exportaciones y el ingreso de inversiones porque la estructura de costos es cara en dólares y el precio de los productos para exportar no son competitivos en términos de esa divisa.

Lo que hoy sucede no es más que la utilización de una herramienta posible dentro del contexto que se está afrontando. La mejor herramienta posible dentro de lo posible. Pero reitero, de no ajustar la estructura de gastos y bajar la estructura impositiva, una crisis mayor sobrevendrá tarde o temprano. A no ser que el precio de los commodities vuelva a subir a niveles de 2010.

lunes, 30 de abril de 2018

La dualidad adolescente.


“Ser de izquierda es, como lo es ser de derecha, una de las infinitas maneras que el hombre puede elegir para ser un imbécil; ambas, en efecto, son formas de hemiplejia moral”

José Ortega y Gasset.


Una de las estructuras institucionales -instituidas en Argentina-, es la que propone una especie de halo mediante el cual se torna sacro cualquier argumento que provenga de una conceptualización interpretada como "de izquierda". Y una letra escarlata mediante la cual se patenta de indeseable e indecente todo intento de pensamiento que puede ser interpretado como "tirado a la derecha". En Argentina esta dualidad ha cobrado una claridad tal, que el fenómeno ya es claramente percibido por la ciudadanía (incluida aquella desinformada y desinteresada por este tipo de pujas del pensamiento); el contraste ha llegado a su "condición objetiva".

Desde el primer tercio del siglo XX (precisamente luego del advenimiento de la Revolución Rusa de 1917), uno de los objetivos principales de la izquierda fue el de la apropiación de símbolos que gestan el sentido de las estructuras ideales del pensamiento político; eso que hoy denominamos como "lo políticamente correcto". Quienes apuntaron sus cañones intelectuales en esa dirección tenían bien claro que sin trastocar los sentidos primigenios de las interpretaciones primarias de las generaciones venideras, cualquier esfuerzo revolucionario profundo sería en vano. De esta manera la izquierda trazó un abanico de intenciones muy bien pergeñado desde las internacionalistas reuniones en las que diagramaron cómo administrar los recursos públicos no económicos, pero simbólicos; en las artes, el derecho, la educación, la información y todo órgano burocrático de importancia en el desarrollo cotidiano de la sociedad civil. De esta manera, entronizando en cuanta institución pudieron, lograron armar un paradigma educativo que formateó el sentido de aprendizaje de las generaciones, por generaciones. 

Probablemente sea Argentina el lugar en donde arraigó la potencia mayúscula del devenir de esa intención, nuestras propias venalidades elevaron al infinito el contraste entre buenos y malos pergeñado por ese objetivo internacionalista. La legitimidad se confundió con legalidad (la primera desplazó a la segunda como centro de gravedad del derecho) y la falta de educación en derechos civiles del grueso de una ciudadanía desarticulada, hizo el resto. El anhelo por la búsqueda de lo legítimo monopolizó el reclamo formal, olvidándose el esquema protocolar para nutrir y desarrollar el formato de lo legal; lo legítimo -que siempre es de tribuna- se impuso por sobre lo legal -que siempre es racional-. Y dado que la condición de legitimidad había sido cooptada simbólicamente por la izquierda, nuestras propias miserias y tragedias potenciaron el resto. En Argentina prendió muy bien el añejo objetivo internacionalista de Willi Münzenberg y la "comintern"

De esta manera la situación simbólica respecto de la interpretación vulgar sobre las cualidades de la izquierda, apuntaló su sentido mediante el contraste: la izquierda es buena y la derecha es mala, la izquierda está con los trabajadores y la derecha con los empresarios (que siempre son malos), la izquierda nos hará libres y la derecha nos apresará, la izquierda nunca es corrupta y la derecha está corrompida, la izquierda es rebeldía y la derecha acartonada, la izquierda sufre y la derecha golpea, la izquierda es amor y la derecha es odio, la izquierda es linda y la derecha es fea. Pero también la izquierda es dolor y la derecha es rigor, la izquierda es expoliada por la derecha expoliadora, la izquierda es joven y la derecha es rancia, y la izquierda es "compromisos social" en tanto que la derecha es hielo y rigurosidad.Y así en todas y cada una de las dualidades con las que podemos interpretar la condición humana. 

Cuídense de esas personas que al sugerir muestran esa estructura de pensamiento, suelen ser más perjudiciales que la premeditación de un sagaz conspirador. Quienes montan esa dicotomía tienden a generar problemas mayúsculos sin percibirlo; en política y economía la adolescencia de presupuestos empuja de manera inevitable a decisiones trágicas y equivocadas por falta de madurez. En Argentina las venimos sufriendo hace décadas. 

viernes, 13 de abril de 2018

Argentina milita el aborto.

¿Cómo estamos pensando el escenario del día después, una vez finalizado el tratamiento de ley sobre interrupción voluntaria del embarazo y su correspondiente despenalización -o no-? Imaginemos.

En caso de ser promovida la despenalización, habrá una “primera mujer” que irá a hacerse la primera interrupción voluntaria LEGAL de su embarazo. Cuando me refiero a una primera, no estoy repitiendo algo obvio, me refiero al simbolismo que se buscará construir desde ella, y que representará nuestras conductas ante lo institucionalmente establecido. Nuestros mediáticos, comunicadores, políticos y militantes causales, se entregarán al acontecimiento con el mismo ahínco con que lo hicieron ante el “primer matrimonio igualitario”. Militantes contrarios a esa primera intervención legal estarán esperando en la puerta del hospital o clínica donde se realizará, preparados para escrachar al equipo médico y a la mujer que decidió hacerlo. Pero también estarán allí las agrupaciones a favor de ella y de ese equipo; los primeros gritarán que se trata de un genocidio, en tanto que los segundos tendrán la misma actitud, aunque gritando por la liberación femenina. Imagino un desorden generalizado, empujones, banderas, pintadas, estruendos, cánticos, amenazas e insultos. Y todo junto configurando una gargantuesca puesta en escena. Imagino a esa “primera mujer” en soledad, agregando a su incertidumbre toda la tensión de un pensamiento que la hará sentir poco menos que una rea atadas de sus extremidades, tironeada por dos caballos; uno que pretenderá llevarla al olimpo de las heroínas y otro, hacia un lecho de procusto. Nadie pensará en ella, estará completamente sola.

En caso de ser ratificada la penalización, habrá también una “primera mujer” que será obligada a continuar con su embarazo no deseado. Cumpliéndose también aquel pandemonium circundante, aunque no habrá caballos que despedazarán su pensamiento tironeándolo hacia una tierra de heroínas o a un mundo de ataduras. En este caso habrá un cepo cuyos laterales presionarán con igual fuerza aunque causando un dolor diferente; el izquierdo la estrujará gritándole que es una víctima y el derecho la empujará ordenándole que aguante. Nadie pensará en ella, estará completamente sola.

Finalmente, luego de un torrente de “compromiso social” que solo los argentinos podemos generar y que nos expondrá nuestras patéticas conductas ante estas situaciones aptas para “militar”, quedarán ellas. Las olvidadas de siempre, desplazadas eternas de los resultados de cualquier debate público. Esas mujeres en las cuales nadie reparó -ni reparará-; las nunca vistas. Mujeres que sufren y mueren en soledad sin ser tenidas en cuenta ni para ser acusadas –menos aún para ser protegidas-. Esas anónimas de siempre que son las que empujaron en silencio el tratamiento de esta ley. En silencio, sin saberlo. Y sin saberse. Mujeres en el ostracismo solo percibidas mediante un dato estadístico o una especie de sociológica antropología del sufrimiento; esa horrible manera de tomar consciencia del dolor de los otros que nutrimos cada vez que interpretamos pruebas analizando sus muertes una vez pasado su tiempo de vida. De esa horrible manera tendremos en cuenta a esas mujeres anónimas que movieron nuestros sentidos de justicia e injustica. Esas mujeres que siempre contamos, pero que nunca vemos. Que nadie ve.

Y así, entre datos amañados, pantallas partidas, llantos desgarradores, pirotecnia callejera, memes, tweets y marketineros pañuelos, cubriremos de voluntaria informalidad un tratamiento de rigor formal sobre un tema crucial. Desarrollaremos nuestra eterna adolescencia de militancia impotente y nos expondremos a los gritos. Señalándonos, culpándonos.

Y olvidando, una vez más, de ver hacia donde deberíamos mirar.

domingo, 8 de abril de 2018

Del Foro de San Pablo a las cartas desde la cárcel.

El "Foro de San Pablo" fue la respuesta de las izquierdas latinoamericanas a lo que creían, sobrevendría luego de la caída del Muro de Berlín. Si en Asia se tomaba esa caída como el símbolo del inexorable agotamiento y extinción de las sociedades centralmente planificadas (interpretando esa caída como una nueva oportunidad para impulsar el desarrollo y el crecimiento económico sobre nuevas bases), aquí se tomó aquella caída como el traspié gestado por la zancadilla de una conspiración. Las izquierdas locales, con elevado poder de formación dentro de las burocracias públicas y también con poder de opinión en el mundo intelectual, sostuvieron y sellaron el sentido común basado en esa interpretación de aquella caída.

La implosión soviética no se interpretó aquí como lo que realmente era (el agotamiento de una forma arcaica de organización cuya única opción de sostenimiento era mediante la coacción, el genocidio o, más suavemente, un formato delincuencial organizado abiertamente desde las burocracias centralizadas), se la tradujo en nuestro medio como el resultado de la afrenta que proponía el "sistema capitalista" al paraíso igualitario. El lugar común instaurado en nuestro medio nos decía que las élites -ahora globalizadas- impostadas en la tríada; Margaret Thatcher-Ronald Reagan-Juan Pablo II, luego del intento por abatir aquel sueño sovietista, dirigirían su ambición hacia "los pueblos latinoamericanos" (reverberaba más fuerte que nunca la chabacanería de "Las Venas Abiertas de América Latina") y, mediante la implantación del "Consenso de Washington", vendría un tsunami de simbolismos de libertad que no serían tal cosa. Así, sostenían, el libre mercado iba a ser el engaño mediante el cual quitarían los derechos adquiridos que resguardaban los "Estados benefactores". La libertad, la muletilla con la cual engañarían a las nuevas generaciones, y la eficiencia, la ficción mediante la cual rifarían la estructura de producción pública lograda durante décadas.

A partir de esta posición, y con el poder real y simbólico que rápidamente pudieron adquirir (principalmente por tener el poder de organización en sindicatos y en la parte burocrática de los sectores públicos), lograron quebrar todos los posibles intentos de cambio para adaptar nuestras economías y sociedades a las nuevas posibilidades que el nuevo contexto mundial proponía. En Asia no hacían lo mismo, y hasta la más dura de aquellas economías -China comunista-, adaptaba a esos cambios globales los fundamentos de sus principios de organización económica e institucional. En Argentina, al mismo momento que caía el muro (si bien entregando el gobierno antes de tiempo), el radicalismo alfonsinista se mostraba abiertamente tirado a la izquierda; veía amistad en el eje Cuba-Unión Soviética y enemistad en aquello que tuviera que ver con la simbología capitalista "a la Reagan". Y, de la misma manera que ese gobierno caído en desgracia a fines de los 80, estaba posicionado simbólicamente el grueso del arco político e intelectual con poder de erosión en Argentina (aunque momentáneamente no estaban en el "poder formal" al haber sido desplazados por el menemismo y lo que parecía ser un ala liberal dentro del peronismo, aún tenían el poder subrepticio como para organizarse y definir por dejar hacer cambios o no dejarlos).

Es en ese contexto que la década del 90 se desarrolla a medias entre lo que podría haber sido y lo que realmente fue. Debido, principalmente, a la erosión permanente que estos poderes subrepticios -gestados y gestionados a partir de los encuentros del Foro de San Pablo- trazaron. Es en los 90 cuando Lula da Silva comienza a tomar fuerza aglutinando el movimiento sin tierra, y vigorizando al Partido Comunista brasilero. En Argentina, intelectuales y políticos que tuvieron importancia central en todas las manifestaciones que erosionaron los cambios promovidos en esa década de oportunidades, con la llegada del Kirchnerismo se mostrarán abiertamente ya, tomando posición concreta -como el grupo de intelectuales denominado "Carta Abierta" y gran parte de los personajes burocráticos que cubrieron los más altos puestos ministeriales y sindicales durante esa oscura etapa kirchnerista-. En tanto que el general Hugo Chavez, abiertamente posicionado al mecanismo del eje Cubano, tercermundista y protegido intelectualmente por la intelligentsia de aquel Foro, comenzaba a erosionar institucionalmente a Venezuela con la excusa de estar promoviendo justicia y luchando contra el "neoliberalismo capitalista" (recordemos que es en 1992 cuando se da el primer intento de toma de poder mediante un golpe de Estado por parte de la tiranía chavista).

Los miembros políticos, intelectuales, periodísticos y artísticos que surgían del Foro de San Pablo, luego de haber extirpado de latinoamérica aquella concreta posibilidad de cambio y crecimiento (debido a esa interpretación equivocada de lo que en el mundo pasaba), tuvieron su chance de gobierno y poder durante las dos primeras décadas de 2000 -gestada en los 90 cuando empujaron al agotamiento económico mediante sus estrategias-. La incapacidad de interpretación fértil de aquel proceso de globalización de la década del 90 que estos grupos trazaron, y esa rancia forma de captar la simbología de los grandes sucesos, en los últimos 15 años se transformó en incapacidad concreta de gestión y en la agudización de la corrupción estructural de nuestras economías. Tal ha sido la incapacidad de las élites políticas que impulsó -a la vez que dio- este Foro, que al obtener sus participantes políticos todo el poder posible, lograron perderlo prácticamente al otro día. La caída de Cristina Kirchner en 2015, la de Rafael Correa en 2017, la debacle de Venezuela y, la sentencia a 12 años de prisión a Lula da Silva en las últimas 48 horas, sellan definitivamente el final de esa experiencia tercermundista conocida como "El Foro de San Pablo". Y es una gran noticia.

Solo resta saber si seremos capaces de captar aquella oscura experiencia intelectual y política de manera correcta. Para no volver a perder la oportunidad de la misma forma y bajo las mismas traducciones con que perdimos las oportunidades que entregó el desmoronamiento del sovietismo representado en la caída del muro. Y para interpretamos en el mundo con la madurez suficiente como para dar el necesario y tan postergado salto hacia adelante. Captar este derrumbe simbólico del muro latinoamericanista y tercermundista regional con la claridad adecuada, nos posicionará ante las nuevas oportunidades con la responsabilidad y profesionalismo que necesitamos.

En la imagen, en color rojo, los países gobernados por partidos alineados al Foro de San Pablo en 2011 y 2018.


miércoles, 28 de marzo de 2018

El Estado y el dolor de las madres argentinas.

El pasado lunes 26 de marzo, a 48 horas de un nuevo aniversario del golpe de Estado del 24 de Marzo de 1976, mientras leía un portal de noticias que informaba sobre el viaje de familiares de caídos en el conflicto de Malvinas, los cuales iban por primera veza a depositar una flor en la tumba de sus seres queridos (que ahora habían sido identificados y ordenados como corresponde), se desarrollo en la mesa contigua un tenso intercambio. El acalorado momento tenía relación con lo que estaba leyendo en ese portal. Y una de las personas de esa mesa, visiblemente contrariada, dijo lo siguiente:

"Mirá, querido, a las madres de los caídos en Malvinas, el Estado se los llevó a la fuerza cuando cumplieron 18 años, les metió unos borceguíes en las patas y les puso en las manos un fusil a cada uno. Los cargó en un Hércules y se los llevó a 4 mil kilómetros de distancia y los tiró en el medio del campo a 10 bajo cero y los puso a cavar pozos para esconderse y esperar a los ingleses para cagarse a tiros (si sobrevivían a los bombazos de los aviones y los barcos). Después de haber estado un mes enterrados en el pozo que ellos mismos cavaron y con agua helada y barro hasta la cintura, empezó el combate y los recontracagaron a tiros a todos. A aquellos muchachos que el Estado no tuvo ni tiempo ni supo identificar, los amontonó y los dejó tirados allá. Ese mismo Estado, a las madres de esos muchachos no les dio ni las gracias. Después de 36 años, a las que aún viven, les pagan un vuelo y las tiran en medio del campo para que vayan a llorar al lado de un trozo de mármol que tiene grabado el nombre de su hijo -que vaya uno a saber si es que realmente ahí está-: ¿y vos te ofendés porque yo digo que me tienen podrido un grupo de madres que se ponen un pañuelo blanco en la cabeza cuando todo el mundo sabe que muchas de ellas pusieron fusiles en las manos de sus hijos, los mandaron a poner bombas caseras sin pensar en muertes inocentes y a pelear en las calles sabiendo que si los agarraban los iban a hacer mierda, y que encima el Estado las homenajeó con días feriados, 25O mil dólares a cada una, honores públicos, acceso a los medios de manera privilegiada, reconocimiento en cuanta fundación hay, manejos presupuestarios por cientos de millones de pesos sin contraprestacion, universidades, cátedras, postulaciones a premios, rangos e instituciones internacionales, acceso a lobbys de todo tipo, nombres en plazas, calles, cines y no sé cuantas cosas mas?

¿En serio te ofendés porque yo digo que pensé más, en este 24 de marzo, en las madres de Malvinas que fueron a la tumba de sus hijos olvidados que en las madres de Plaza de Mayo que fueron a gritar con un grupo de imbéciles y delincuentes "Macri, basura, vos sos la dictadura"? ¿Por qué no te vas un poco a la mierda, flaco?
"

Esas palabras que escuché las recuerdo hasta en sus puntos y comas, puesto que al momento que ese señor las estaba diciendo con voz firme, yo estaba observando esta imagen de una madre de Malvinas que en ese preciso instante estaba llorando en la tumba de su hijo, 36 años después.


viernes, 15 de diciembre de 2017

El golpe de Estado se intentó.


Voy a intentar poner claridad sobre lo que pasó ayer.

Nosotros vivimos bajo un sistema democrático en donde hay estamentos de representación para dar curso a los problemas de la comunidad. En este sistema hemos delegado en el Estado la potestad y el monopolio de brindar seguridad, legalidad, justicia y legitimidad de gobierno (no quiero abrir el debate sobre si debe o no existir el Estado o si debe o no brindar educación y salud). De esta manera, por caso, si alguien quita la vida a otra persona, el Estado certifica o descarta la legalidad o legitimidad de ese acto condenando o exculpando.

El gobierno y la legitimidad del mismo se articula sobre un proceso electoral, en donde diferentes partidos presentan sus propuestas y el, o los ganadores, acceden a los puestos por los cuales se presentaron. Aquí es importante no confundir gobierno con Estado; forman parte del gobierno de Estado todos aquellos que tienen una banca en la cámara de representantes y no solo quienes ganaron o tienen mayoría. Hoy, el arco completo que va desde el Partido Obrero hasta Cambiemos forma parte del ejercicio de gobierno de Estado; todos forman parte del gobierno en el sentido de la representación formal bajo el sistema democrático con delegación de facultades representativas -tal como se ha indicado más arriba y como lo señala nuestra Constitución-.

Desde el gobierno de Estado, la principal función a la cual deben entregarse sus parlamentarios es la de hacer cumplir las atribuciones del Estado, y esto es indispensable para poder ejercer gobierno. Y poder ejercer gobierno es indispensable para poder expresar la voluntad de los representados dentro de todo el arco de representatividad (desde el Partido Obrero hasta Cambiemos).

Si hasta aquí se comprendió el nexo que corresponde a los roles institucionales de cada figura pública y su relación con la representación que portan, entonces va algo que creo que no se captó claramente en el día de ayer. Tanto los Diputados del oficialismo cuanto que también de la oposición deberían haber estado atrás de las fuerzas de seguridad apoyando para que sus representados no sobrepasen las atribuciones institucionales por las cuales votaron en elección libre y voluntaria.

Más claro; tanto Leonardo Grosso, Nicolás del Caño y Axel Kicillof, cuanto que también Emilio Monzó, Nicolás Massot y Elisa Carrió, deberían haber estado del mismo lado ante el descontrol callejero; del lado de la fuerza pública intentando controlar la situación y no peleando contra la fuerza pública porque ésta “es represora”. Sin embargo los tres primeros estaban del otro lado, no solo incumpliendo su rol de representante para con sus representados, sino incumpliendo su rol de Diputado para con el reglamento público. ¿Eso es intento de golpe de Estado? Formalmente si.

Habrá que ver si ese intento es por estupidez o de manera premeditada. Pero que es un intento de golpe, no tengo ninguna duda. Y acabo de explicar claramente por qué.



sábado, 9 de diciembre de 2017

¿Todos somos el Estado o todos somos del Estado?



En la imagen podemos apreciar con claridad toda la violencia pública que se ejerce sobre el ciudadano cuando se ha instituido que éste, es propiedad y está bajo poder de la coerción pública. Lo que muestra la imagen no es solo un antojadizo título de un ideologizado periodista, sino la expresión cruda de la matriz conceptual establecida en los contenidos curriculares de nuestras academias.

El título de la información nos dice que, de antemano, el Estado tiene una posesión del 100% de todo nuestro potencial económico -sea como consumidores o productores-. Y que solo una resignación voluntaria de una parte de ese 100% por parte de la burocracia pública, es lo que nos queda a nosotros como margen de libertad para consumir y producir. Justo y precisamente a la inversa de lo que en esencia permea en el espíritu de cualquier constitución moderna; somos poseedores del 100% de nuestra libertad y resignamos un pequeño porcentaje de ella en el Estado para que éste, con sus medios, arbitre lo necesario para garantizar el 100% de libertad que nos queda.

Así que debemos establecer claramente algo para que no se dejen engañar por títulos paupérrimos, falaces y ovejunos como el de esta nota; EL ESTADO NUNCA PIERDE PORQUE ESENCIALMENTE SIEMPRE GANA. Algunas veces gana más, y otras veces gana menos. Pero siempre gana.

Creer que "el Estado pierde" es asentir el rigor de tu carcelero cuando eres tu quien paga su salario.

viernes, 8 de diciembre de 2017

Traicioneros de papel.


Será difícil probar objetivamente el delito de "traición a la patria" que el Juez Claudio Bonadío imputa a la cúpula del anterior gobierno. Sin embargo, cada vez que pienso el cambio de sentido que pretendieron crear por la vía de eso que conocimos como el eje bolivariano-cubano y la "patria grande", no tengo dudas que la experiencia política que conocimos como kirchnerismo, intentó destruir los valores esenciales de la República Argentina.

Y eso, de alguna manera, conlleva algún tipo de traición.

Claro está que no es una traición con peso probatorio, pero reitero, hay que dejar claro que aquellos valores sobre los que se cimentó la construcción de la República Argentina, y el simbolismo con que se cohesionó el espíritu patrio de nuestra nación, estaban siendo atacados desde su base por esa experiencia política kirchnerista.

De eso no tengo dudas, más allá del "pacto con Irán" por el cual se los está acusando y del cual, creo (y no soy hombre de leyes), finalmente será difícil dictaminar sentencia.


miércoles, 6 de diciembre de 2017

La responsabilidad de los Estados irresponsables.



Finalmente Papa Francisco se reunió con la familia de Santiago Maldonado. Y también se prestó a la foto protocolar. Es llamativo que el protocolo haya permitido incorporar en la foto el simbolismo político portado por la ya cuasi icónica imagen de Santiago Maldonado. Más aún, cuando la investigación contradijo de manera contundente lo que esa imagen intenta, simbólicamente, mostrar. En torno a esta imagen que ha emanado desde el Vaticano en el día de la fecha, me interesaría mostrar un punto.

No son pocos los que aún continúan indicando que "el Estado es responsable" ante la muerte de Santiago Maldonado. Y este sería el argumento mediante el cual se accede al acceso del Papa; al menos sería lo que daría cierta relevancia para que el sumo pontífice acceda a ser un puente más para transitar algo de calma y sosiego familiar (si es que se puede llegar a tenerlo, el Papa sería un camino de paz). Sin embargo, comparado con otro caso que no ha tenido el mismo tratamiento por parte del Vaticano y su máximo representante -ni tampoco por parte del Estado argentino-, el de Santiago Maldonado queda, objetivamente, pequeño en lo que respecta a este tipo de protocolos institucionales y la condición de responsabilidad pública ante la tragedia. Es el caso de Abril Bogado.

Abril era una niña de 12 años que, cuando llegaba a su domicilio junto a sus padres en la madrugada del 5 de noviembre, fueron atacados por un par de delincuentes que quisieron apoderarse del vehículo. Abril estaba sentada en la parte trasera, uno de los delincuentes disparó para abrir la puerta y la bala dio directamente en su cabeza, lo que provocó su muerte pocas horas después. El delincuente que ejecutó a Abril debía estar en la cárcel, pero estaba libre. El lábil desempeño interpretativo de un juez hizo que el hampón llegara a ese lugar, en ese momento, para apagar la vida de la niña. Es en este caso en donde objetivamente podemos decir que EL ESTADO ES RESPONSABLE, y no en el caso del ahogamiento de Santiago Maldonado, cuya muerte devino luego de una corrida en un intento de desalojo de una Ruta Nacional por parte de Gendarmería, función para la cual se encuentra preparada y cuya ejecución es obligatoria para los carriles institucionales en los que vivimos.

El caso de Santiago Maldonado no es un caso de responsabilidad del Estado, sino al contrario, es una consecuencia imprevista luego del correcto accionar del Estado que envió a liberar una Ruta Nacional como corresponde. El caso de Abril Bogado es, efectivamente, un caso en donde el Estado es responsable de su muerte.

¿Podría alguien explicar por qué esta foto emana hoy desde el Vaticano y no la foto de la familia Bogado portando la imagen de Abril en sus manos? Gracias.



domingo, 3 de diciembre de 2017

La izquierda y la epistemología de lo no científico.


Si en algo se especializan los que preparan su intelecto desde el anhelo izquierdista, es en hacer casuística a medida de sus presuposiciones. Sus presupuestos son el núcleo de los conceptos desde donde construyen sus "objetos de estudio", y estos "objetos de estudio" conforman el puntal de los argumentos desde donde luego recomendarán política pública. De esta manera vemos a periodistas, sociólogos, antropólogos sociales, economistas (si es que podemos llamarlos así) y especialistas en derecho que, al poner la mirada en los resultados de una administración de izquierda cuyo derrotero dejó un tendal de miseria, construyen su traducción desplazando la anomalía de esa gestión e intentan hacer foco en las pocas gotas de beneplácito que podrían encontrar en medio de un mar de miseria e incertidumbre. Y lo podríamos sintetizar con la siguiente frase (que resume miles de hojas y papers de "investigación social"):

"Bueno, pero al menos todos tienen su copa de leche".

Cuando es al revés y otras gestiones que no son de izquierda acompañan a la comunidad en el camino de riqueza, esta misma gente -la que anteriormente mostraba el goteo lácteo en medio de un mar de miseria-, ahora mostrará en sus "investigaciones", la gota miserable en medio de un mar de riqueza. Y lo podríamos sintetizar con la siguiente frase:

"Podrán vivir muy bien en Miami, pero el sentido de sus vidas está vacío de utopías, y eso no les permite tener consciencia social por el pobre que en la esquina les está pidiendo una limosna. En Cuba no hay pobres desatendidos. Y TODOS TIENE SU COPA DE LECHE".

Así es la cosa con esta gente: no sé si se trata de una enfermedad psicológica o de algo de frustración que se institucionaliza en los centros de investigación. Tampoco sé si es solo contexto, "gramscianismo inconsciente", resentimiento o envidia. Aunque también podríamos pensar que tal renga manifestación de la "investigación social" contemporánea, es parte de la caída educativa general que se refleja en esa construcción epistemológica y la correspondiente politización de su "enseñanza científica".

jueves, 30 de noviembre de 2017

El gradualismo y un lastre que se llama esperanza.


Cuando los defensores a ultranza de la actual gestión reconocen algunos puntos de verdad en algunas críticas hacia la misma, la postura que toman en ese reconocimiento pasa por dos lugares; el de la "realpolitik", que implicaría la imposibilidad de tomar algunas decisiones debido a un supuesto contexto de debilidad política de la actual gestión y, conectado a esto, el de la confianza en el crecimiento futuro como motor para reducir, gradualmente, el proporcional de anomalía que los críticos pretenden reducir de manera drástica. Lo llamativo es que se admite claramente que; "saben que las cosas así no pueden seguir". Bien.

Si "las cosas así no pueden seguir", entonces hay un reconocimiento de una distorsión importante en los motores económicos. ¿Qué factor es el que debería darnos la confianza en la existencia de un crecimiento futuro que permitirá el gradualismo deseado si precisamente las condiciones para ese crecimiento no están presentes porque se parte de una anomalía que lo ralentizará -o al menos no lo empujará como es deseable para cerrar esas brechas-?

Si los motores económicos potenciales de ese crecimiento esperado no tienen el burro de arranque para moverse (o de moverse, el combustible del que disponen es de muy baja calidad), entonces no sería deseable anclar la totalidad de las esperanzas para la solución gradual de las anomalías en las cuentas públicas en ese único factor esperado. A no ser que se tenga como opción el empujón de la continuidad de la toma de deuda.

Si esta es la alternativa, entonces debe quedar bien claro que la política de endeudamiento no está siendo impulsada por nada que tenga que ver con el liberalismo, sino por su contrario. Debe quedar bien claro que la deuda pública argentina, en estas condiciones, refleja el nivel del costo de oportunidad de no tomar las mediadas que recomienda el liberalismo, y no los "negociados de las élites locales con las internacionales que nos han impuesto una restauración conservadora neoliberal". Esto debe quedar bien, pero bien claro.

lunes, 27 de noviembre de 2017

De la Argentina de cotillón a la Argentina del trabajo.

No son pocos los argentinos que creen que el sentir nacional se demuestra poniéndose una camiseta de la selección y sacándose la foto mientras se grita el himno desde la tribuna en un Mundial -y si es con los ojos vidriosos mejor-.

Bien, sería hora de ir pensando que eso no es más que cotillón; la camiseta de la selección y el himno regurgitado en una tribuna de algún lugar del planeta, es al sentir argentino lo que al matrimonio es el carnaval carioca bailado en la fiesta de casamiento.

Para enaltecer el sentir argentino tendríamos que quitar un poco de cotillón y ponernos la ropa de trabajo, la fiesta ya pasó. Por caso, podríamos ir pensando con más rigor en el Estado de Derecho cuando analizmos lo que están haciendo Prefectura y Gendarmería al exponer sus vidas para proteger nuestra propiedad. Y podríamos pensar en la tripulación del ARA San Juan (S-42) e imaginar que llegaron hasta allí abajo, por nosotros, protegiendo nuestra zona pesquera y haciendo lo que pueden con un elemento que no fuimos capaces de entregar con la calidad con la cual otros países lo hacen: esas personas llegaron hasta allí abajo para mantener nuestra zona de confort.

Y ya que estamos podríamos pensar también que, a 500 metros de profundidad la presión que el agua ejerce sobre nuestro cuerpo es como la que ejercería un auto que con su rueda pisa a una cucaracha, pero no solo en una presión vertical, sino ejerciendo esa misma presión en todos los sentidos: desde abajo hacia arriba y desde los laterales; todo al mismo tiempo. Y pensemos también que esa tripulación en este momento, de estar aún con vida, solo están separados de esa presión por un trozo de acero soldado. Luego de pensar eso, volvamos a pensar en el esfuerzo que hace Messi cuando se transforma en nuestro "héroe tercermundista".

Por si quedó alguna duda, lo aclaro. No estoy diciendo que Messi no sea digno de ser nuestro héroe o que nosotros no tengamos el derecho a emocionarnos con su arte, sino me atrevo a sugerir que también miermos hacia otros lugares cuando pensemos lo argentino. Y también sugiero que miremos esos lugares cuando pensemos en la tarea que hacen para nosotros las personas de bien que resguardan los principios de la jurisprudencia y los derechos de todos los argentinos. Por caso, Gendarmería y Prefectura.

miércoles, 25 de octubre de 2017

Anfibios empantanados.


Luego del resultado de las elecciones del domingo en Argentina, y como no podía ser de otra manera durante el desconcierto progresista entre tanto artículo y pensamiento por parte de quienes creen poseer el monopolio del buen pensar, aparece otro patético escrito en Revista Anfibia -dejo link-. Esta vez el turno es del Antropólogo Social Alejandro Grimson.

Grimson falla de manera garrafal en el núcleo de su escrito. Y la falla no sé si se debe a la escasez de ideas con la cual aborda el tema o una mala intención premeditada y/o empujada por los ideologismos con los cuales trabaja este artículo; ¿Cómo es posible que de entrada sostenga que la corrupción y el desmanejo económico de la anterior gestión solo es un simbolismo recreado estratégicamente por el actual gobierno? Es lisa y llanamente un descaro y una falta de respeto a las víctimas de aquellas corrupciones y desmanejos económicos.

Luego Grimson da por sentado que el cambio económico que promueve la actual administración es "regresivo". ¿Regresivo para quien o bajo qué conceptualización? ¿Para sus preconcepciones económicas y para los beneficiarios de una política clientelar de transferencias amañadas de la que gozaron sectores no necesariamente "populares" (artistas, académicos e intelectuales) durante la administración pasada? ¿regresivo para las conceptualizaciones que machacan con la falacia de que no puede haber creación de riqueza con menos poder público sobre los medios de producción sino con más poder de coerción y regulación?

Grimson se rectifica en parte reconociendo, al menos, que el mundo parece ir en marcha con modelos contrarios a los que él presupone, y sienta bien que reconozca que no necesariamente habrá otro 2001 (aunque entre líneas podemos advertir que para este sujeto no estaría mal provocarlo), sin embargo, recrea conceptualmente algo que dista completamente de lo que es la esencia de la actual administración de gobierno; si algo ha venido a hacer cambiemos, es a desterrar la palabra "macrismo" del espectro de horizonte de preconcepción política del promedio analítico local. Aún resta saber si lo lograrán, pero al leer a este antropólogo social escribiendo ese concepto como herramienta de análisis, muestra que está un tanto retrasado respecto del devenir de las circunstancias (al menos en el sentido simbólico de la gesta del actual gobierno).

Por lo demás, ejercitación y preguntas de intelectual militante cuando en un pretencioso regodeo construye un cuestionario de verdulería -aunque camuflado de sofisticación académica-; "¿se agudizan los procesos represivos?" o "¿se intentará entender al que piensa distinto limitando la posibilidad de hablar?". Postura que no es más que otro descaro, puesto que emanan de alguien que apoyó cuanta forma -sutil y no sutil-, de intento de limitar nuestra posibilidad de expresarnos durante el gobierno pasado. Este señor calló la boca y tan solo realizó denuncias tibias hacia el final del gobierno anterior -cuando ya no había manera de camuflar tamaña basura persecutoria con constructos académicos y solo quedaba una retirada elegante-. Por caso, el señor Grimson, que se autopercibe una persona comprometida intelectualmente con la libertad de expresión y todo esto que en este escrito de Anfibia denuncia, era invitado asiduo en 678; si tomamos como corresponde su preocupación actual, no debería ni haberse sentado en esa letrina sino denunciado el uso mediático escrachador, fascista, al mejor estilo de persecución sovietista de ese panel. Pero no, se sentó ahí para alimentar con pusilánimes aplausos su ego de pequeño intelectual.

Una de las cosas que vino a cambiar este gobierno -y Grimson lo sabe- es, precisamente, el simbolismo jerárquico del intelectual vacío de contenido pero empachado de política. Ese es otro de los "ismos" que esta administración cambiará; el intelectualismo militante que tanto daño ha hecho por estos pagos.

Y lo harán porque no saben que lo están haciendo...

sábado, 7 de octubre de 2017

La tarde de los miserables.


El pasado 5 de octubre se cumplieron 42 años del ataque de un grupo armado al Regimiento de Infantería de Monte 29 de la Provincia de Formosa. El grupo que realizó el ataque se conoció como "Montoneros", organización armada guerrillera que perpetró innumerables atentados al orden civil y democrático de la República Argentina. Organización que, con su ADN impregnado de apocamiento, siempre atacó desde las sombras y de manera imprevista, camuflados, sin medir costo alguno al respecto de sus objetivos. Sus líderes, con todas las características de la cobardía, enrolaban a "sus soldados" adoctrinándolos desde muy temprana edad, para ello se valían de la penetración política en las instituciones educativas y se orientaban con astucia a buscar jóvenes con las características que necesitaban. Casi como si se tratara de una secta, desfallecían por seducir a jóvenes con ansias de futuro y cargados de esa natural rebeldía pero desatendidos familiarmente en el arte de canalizar su desconcierto. Ese era el grueso del ejército que enrolaban sin que sus soldados lo supieran.

Por aquel entonces, hace 42 años, se hacía "la colimba" (para los más jóvenes pregunten más detalles a sus padres y abuelos sobre qué era la colimba). "La Colimba" se llamó al proceso que llegaba al momento en el cual los hombres, al cumplir sus 18 años, estaban en condiciones de ser reclutados y debían ingresar en las fuerzas armadas para realizar un año de servicio militar obligatorio -la edad de reclutamiento estaba entre los 18 y los 21 años-. Chicos sin preparación militar que durante un año se formaban en diferentes artes castrenses; telecomunicaciones, artillería, logística, paracaidismo y todo lo que tenía que ver con los diferentes puestos en la estructura operativa de cualquier fuerza militar, sea aérea, terrestre o marina. Hay muchas historias en torno a ese paso; anécdotas buenas y malas. Las buenas descansan más lejos en el tiempo y las malas son más cercanas; "la colimba" quedó sin efecto en el año 1994, luego de innumerables casos de abuso desmedido por parte de los militares sobre los jóvenes, escasez de recursos y pérdida de necesidad, rumbo y sentido de esa instrucción.

Durante la tarde del 5 de octubre de 1975, cuando los conscriptos (así se llamaba a los soldados que estaban haciendo "la colimba") estaban durmiendo, un grupo de cobardes entró de manera imprevista al lugar en donde los jóvenes descansaban, produciéndose una balacera que, como corresponde a la instrucción que tenían, fue repelida bajo la guía de sus superiores. Los que hicieron esa operación fue la organización Montoneros -la secta de cobardes mencionada en el primer párrafo-, y dieron a este ataque el nombre de "operación primicia". En el ataque murieron 28 personas, en su mayoría conscriptos que hacían "la colimba" -aunque también murieron una decena de esos cobardes que realizaron ese ataque-.

Montoneros fue una organización armada que hasta hoy ha sido no pocas veces reivindicada por diferentes miradas de quienes configuran los edificios conceptuales de nuestra historia política. Y hasta hemos llegado a leer a pensadores que creen ver en esa organización algo de romanticismo político (cuando en realidad solo se trató de un puñado de desquiciados que obtuvo financiamiento secuestrando empresarios y pidiendo rescate). Una organización que mostraba su mejor funcionamiento toda vez que atentaba a oscuras y de manera imprevista contra objetivos civiles, disfrazándose para entronizar en diferentes estamentos públicos -y privados- con los que podrían tener la capacidad para manejar -simbólicamente-, el sentido general de la sociedad civil para desintegrarla desde los cimientos en los que estaba construida, como lo eran las instituciones educativas, los medios de comunicación, organismos públicos y movimientos artísticos.

Hoy finaliza un día en el cual se cumplen 42 años de una masacre perpetrada por un grupo de personas que representó, probablemente, lo peor de los argentinos; la historia de los cobardes que buscaron algo de vigor e hidalguía probándose contra ciudadanos indefensos, atacándonos a oscuras, escondidos, sin mostrarse como eran. Así, como roedores alimentándose de basura, desplegaron su impotencia asesinando civiles de madrugada. Hoy se cumplieron 42 años del día de los cobardes, de los miserables; de los impotentes. Hoy se cumplen 42 años de una infamia con la cual comenzó el proceso mediante el cual la infertilidad dio el primer paso para tomar el poder político argentino.

Creo que el final de esos miserables llegó el 10 de diciembre de 2015. Y espero que así sea.